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A más toque, mejor defensa

El Madrid recibe menos remates de los rivales cuando Kaká y Özil son titulares

Los futbolistas del Madrid recuerdan que el último partido que jugaron frente al Barcelona en el Camp Nou tuvo momentos de una emotividad tremenda. Una emoción que no percibieron en el banquillo, en el que José Mourinho, el técnico, adoptó, contra su costumbre, una actitud contemplativa, casi distante, mientras su equipo experimentaba un ardor desconocido. El sentimiento de unión se hizo más fuerte que nunca y se manifestó sobre todo en torno a dos figuras que hasta este año habían coincidido poco en el campo: Özil y Kaká. "¡Vamos!", les gritaban sus compañeros en pleno partido; "¡vamos!". Todos les daban ánimos. "¡Tenemos que demostrarle que estamos para jugar!", le decía Kaká a su compañero alemán mirando al banquillo con el rabillo del ojo.

A Mourinho nunca le agradó la idea de unir a sus dos jugadores más creativos y el asunto llamó la atención de la plantilla. La elección del entrenador estuvo condicionada en teoría por su preferencia manifiesta por Di María, a quien considera incompatible con Özil y Kaká, que también se mueven de forma predominante por el tercer cuarto de la cancha. El portugués desdeñó alinear a los tres a la vez porque, a su entender, Kaká no defiende. Los datos, sin embargo, no respaldan esta versión. En los seis partidos que Kaká y Özil han sido titulares en la Liga y la Copa, el Madrid recibió una media de 10 remates. En los cuatro que han jugado juntos en 2012, el equipo recibió nueve tiros de media. Exactamente, un remate menos que la media de tiros en contra que ha sufrido a lo largo de la temporada. Una curiosidad: el día de la visita al Sevilla en el Sánchez Pizjuán, el único partido en el que Özil y Kaká no disputaron ni un minuto, el Madrid recibió 17 remates.

Un jugador explica su visión desde dentro del campo: "Di María es un jugador más vertical, de más entrega, mientras que Kaká y Özil acompañan más las jugadas, dan mejores apoyos y se ofrecen en corto y en largo". Consecuencia: con dos mediapuntas, el equipo se ordena mejor cuando tiene el balón y eso redunda en una defensa más eficaz.

Hasta este año Kaká y Özil coincidieron dos veces en el equipo titular en la Liga. Desde el partido contra el Athletic, el 23 de enero, ambos han sido titulares sin interrupción y el único encuentro que no han ganado ha sido el clásico de la Copa (2-2). Preguntado ayer por si cree que el Madrid juega mejor cuando su pareja de mediapuntas son titulares, Mourinho negó la respuesta, pero recordó que fracasaron cuando los puso juntos el curso pasado: "Tengo buena memoria y tengo presentes las críticas del año pasado cuando jugamos con Özil y Kaká juntos en Almería [1-1] y A Coruña[0-0]. Pero la prensa aquí es como el mar. Va y vuelve, va y vuelve...". Le faltó precisar que la temporada pasada Kaká se estaba recuperando de una operación de rodilla. Ahora se encuentra perfectamente. Lo confirman sus compañeros, que le ven entrenarse a diario.

Mourinho tiene ante sí un caso difícil de gestión de personal. El técnico desconfía de la creciente complicidad entre Kaká y Özil. Sabe que el vestuario los apoya al tiempo que tiene celos del trato preferencial que reserva para Di María.

Özil declaró hace una semana que cuando coincidió con Kaká el Madrid nunca perdió. El comentario enfadó al técnico. A Mourinho le preocupa la consolidación de los dos mediapuntas porque cree que luego le resultará más difícil colocar a Di María en el sistema que más le conforma. Aunque, de momento, no tendrá que precipitarse. Ayer dejó fuera de la lista al argentino, que no se ha recuperado por completo de su lesión muscular.

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