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Sada brilla como un NBA

El base del Barça Regal, decisivo y espectacular ante el Gran Canaria (65-49)

En tiempos en los que algunas de las figuras que se han pasado un par de meses bajo el paraguas europeo regresan a Estados Unidos, un base de Badalona, un tipo de los que siempre se han movido en las esferas del baloncesto catalán, demostró en el Palau Blaugrana que es muy capaz de actuar como si de un base de la NBA se tratara. Sada fue una pieza capital en el triunfo del Barcelona Regal sobre el Gran Canaria. Pero a su efectividad, a su habitual sentido colectivo del juego, añadió una colección de acciones espectaculares y efectivas, asombrosas, admirables, dignas de levantar al público de sus asientos, como así sucedió. Nada le parece vetado a este base de 1,92 metros y 27 años. Alley oops, mates a una mano, rebotes atrapados después de volar por encima de un puñado de pívots, asistencias a una mano y tras darse la media vuelta en plena carrera... De todo hizo y, con ello, contribuyó a que su equipo desarbolara la resistencia del Gran Canaria, que empezó a la altura de sus referencias, no en vano es el tercer equipo que menos puntos recibe en la Liga Endesa, pero que acabó sobrepasado por completo.

BARCELONA REGAL, 65-GRAN CANARIA, 49

Barcelona Regal: Marcelinho Huertas (11), Eidson (4), Mickeal (4), Lorbek (9), Ndong (8) -equipo inicial-; Sada (7), Navarro (12), Wallace (5), Perovic (0), Rabaseda (0) y Vázquez (5).

Gran Canaria: Bellas (8), Beirán (5), Bramos (0), Palacios (7), Rey (4) -equipo inicial-; Green (7), Savané (4), Martínez (6), Haynes (0), Nelson (8) y Ekperegin (0).

Parciales: 15-13, 21-11, 18-12 y 11-13.

Árbitros: Mitjana, Montserrat y Pérez.

Palau Blaugrana. Unos 5.500 espectadores.

El Barça se sobrepuso a sus dificultades para mover el balón en ataque. En ese aspecto, se supone que la actuación de sus bases debía ser capital. Y lo fue, pero más que por sus pases, brillaron por su agresividad ofensiva. Tanto Sada como Marcelinho atacaron el aro del Gran Canaria con mucha decisión y acierto. Los puntos que no aportaron algunos de los habituales cañoneros, como Mickeal, Eidson o Lorbek, los consiguieron los bases y también Navarro, que después de su ausencia por lesión en el partido de la Euroliga ante el Prokom, salió desde el banquillo con su soltura habitual.

El Gran Canaria actuó con su habitual agresividad defensiva y forzó muchas pérdidas de balón del Barcelona. Ninguno de los dos equipos logró meter balones a sus pívots y eso se tradujo en una extraña primera parte en la que solo se lanzó un tiro libre. Inaudito. Empezó el equipo canario con mucho acierto desde más allá de los 6,75 metros. Nelson le dio también algunas canastas gracias a su velocidad y a su buen tiro de semi gancho con la izquierda.

Pero el Barcelona fue abriendo diferencias gracias a Sada, Marcelinho y Navarro y se fue al descanso con 12 puntos de ventaja (36-24). Paulatinamente fue aumentando la brecha 46-28. Mientras que Mickeal y Lorbek encontraron buenas posiciones para aumentar su bagaje ofensivo, Bramos no acertó a superar a Mickeal y el Gran Canaria echó de menos sus puntos, igual que los de Haynes, que extrañamente jugó poco, se encargó del marcaje sobre Navarro, apenas lanzó y se quedó a cero, como Bramos .

El Barcelona, una vez abierta la brecha, se gustó y actuó como un rodillo, con efectividad a pesar de que la anotación fue muy baja y sin despreciar la ocasión de brindar espectáculo, a la manera de Sada.

Víctor Sada maneja el balón en el encuentro ante el Gran Canaria.
Víctor Sada maneja el balón en el encuentro ante el Gran Canaria.ANDREU DALMAU (EFE)

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