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'Xala' reina en Miribilla

El zurdo vascofrancés da la sorpresa al conquistar su primera 'txapela' ante Olaizola II tras cambiar su saque desde la pared

Un valiente Xala hizo historia ayer al lograr su primera txapela del Manomanista tras imponerse a Olaizola II (22-19) en una épica remontada que decidió un encuentro de mucha calidad. Es el primer pelotari de Iparralde que gana el campeonato. El camino del zurdo vascofrancés para asegurar su hueco en la final no fue fácil y jugarla ante Aimar Olaizola, al que las apuestas situaban como claro favorito (100 a 40 de salida), tampoco lo fue.

Ayer, el de Lekuine ganó mucho más que un partido. Dejando atrás polémicos episodios con la Liga de Empresas, que le retiró de la competición tras su operación de apendicitis el pasado 6 de junio, Xala sabía que debía tirar también o, sobre todo, de orgullo. Trasladar el carácter demostrado días atrás al frontón. El arrojo del delantero fue arma suficiente contra un cerebral Olaizola II, que perdió su tercera txapela pese a aprovechar bien los saques, llamados a desempeñar un papel determinante por las características del nuevo frontón Bizkaia de Miribilla. Precisamente Xala decidió el partido con el saque. Con un 14-18 en contra, el delantero zurdo comenzó a sacar arrimado a la pared y casi desde el cuadro cinco. Fue determinante y dio la vuelta definitiva al duelo (20-18) ante la progresiva desesperación de Olaizola.

En una final de alta calidad, el campeón rompe las apuestas con certeros remates

Hasta entonces, el letal golpeo del navarro complicó la vida al vascofrancés, que, sin embargo, le venía planteando una cruda batalla con sus entradas de aire ofensivas. Y es que Olaizola II dominó el partido al principio imponiendo su poderío con grandes pelotazos (0-3). Pero Xala supo tirar de la sólida determinación que movía sus hilos y remontó hasta un 5-3. Una primera reacción de Olaizola no tardó en llegar, y la dureza del vibrante encuentro subió varios enteros. Después de un empate a 9, el navarro pareció cogerle la medida a Xala hasta alcanzar el 10-16 que parecía adelantar un final acelerado con victoria de Olaizola. Pero no fue así.

Una épica remontada a base de jugar de aire y certeros remates con su zurda sobre la chapa, a partir del cambio de estrategia en el saque, hizo escalar a un brillante y agresivo Xala, mientras la confianza de Olaizola se desinflaba sin remedio. Sobresaliente en el golpeo, a Xala, que fue llevado en volandas por el aliento de los suyos, le empezó a salir casi todo.

Xala pulverizó ayer las estadísticas, las apuestas, la mala suerte, las lesiones —su recuperación de la operación de apendicitis demostró ser total durante el partido—, enmudeció a la Liga de Empresas y se llevó la satisfacción de la victoria más valiosa, la moral, además del título en la cita más importante de la pelota vasca.

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