Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

España sigue fría

La selección se complica la vida pero resuelve un difícil encuentro ante Túnez

Le está costando a España entrar en el Mundial de Suecia. En su segundo partido flirteo durante muchos minutos con el abismo, pero consiguió enderezar la situación y superar a una selección de Túnez que luchó hasta el último minuto, antes de caer por 21-18. Al equipo de Valero Rivera se le complicaron las cosas de los primeros compases del encuentro, cuando tardó 10 minutos en marcar su primer gol. Aunque luego mantuvo un cierto control del marcador, en la segunda parte, los tunecinos consiguieron una ventaja de dos goles, 12-14, que causó preocupación y desasosiego.

Sin embargo, fue en estos momentos cuando España dio la sensación y la imagen de ser un gran equipo. Es cierto que ayer las cosas no le funcionaron y que el balance del ataque resultó deplorable, con errores y más errores y con algunas pérdidas de balón incomprensibles. Sin embargo, hubo una lectura positiva. Ni siquiera en los peores momentos, España perdió la compostura. Siempre se mantuvo en la pista con dignidad, sabiendo que era muy superior a su rival y que aquel partido no lo podía perder.

Túnez 18-21 España

ESPAÑA. Hombrados (Sterbik), A. Entrerríos (6), Gurbindo (1), Garabaya, R. Entrerríos (1), Parrondo , Juanín (3) -siete inicial-. Rocas (3), Maqueda, Aguinagalde (2), Ugalde, Iker (2 de p), Rodríguez (1), Cañellas, Morros (2).

TÚNEZ. Hamza (Missaoui), Hedoui (3), Gharbi (1), Tej (4), Touati (1), Sami, Megannem (4) -siete inicial-. Lagha (1), Haj, Gatfi, Mrabet (1), Ayed, Saied (1), Jallouz (2).

Árbitros. Krstic y Ljubic de Eslovenia.

Marcador cada cinco minutos: 0-0, 0-1, 3-1, 6-3, 6-5, 9-7 (descanso). 10-10, 12-12, 14-15, 16-15, 18-16 y 21-18.

Unos 1500 espectadores en el pabellón de Lund.

El equipo se mostró muy sólido en defensa y en este sentido esgrimió una seriedad que no se había visto frente a Bahrein. Rivera mantuvo siempre su esquema básico, con 6-0 y 5-1 en superioridad, y el equipo respondió. Tuvo detrás a un portero de mucho nivel, porque Hombrados brilló a tanta altura que no le permitió a Sterbik entrar ni siquiera a parar los penalties. Y en ataque, pese a los errores en el lanzamiento, se movió bien el balón, se buscó el pivote y se jugó con seriedad.

Sin embargo, es evidente que España debe mejorar ostensiblemente para sacar adelante este Mundial. Sólo así conseguirá la confianza que necesita para lograr victorias importantes ante los rivales de peso, como Alemania mañana, o como Francia. Y sólo así logrará también que los demás equipos y también los árbitros le respeten y le teman. Ayer, Túnez no se rindió nunca porque descubrió que España era mucho más frágil de lo que ellos esperaban. Frente a Francia había bajado los brazos desde el inicio del segundo tiempo.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.