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Frenazo en seco del Arsenal

El equipo londinense, sin Cesc, no pasa del empate ante el Wigan (2-2). -El Chelsea gana tras seis partidos sin hacerlo y nuevo batacazo del Liverpool, que cae ante el colista

Un gol en propia meta de Squillaci, que desvió un córner hacia su portería, cortó las alas de un Arsenal que ya se veía compartiendo el liderato de la Premier con los dos equipos de Manchester, el United y el City. Pero la desgracia dejó sin semejante honor al equipo de Wenger, que no pasó del empate ante el Wigan, al fin y al cabo el tercero por la cola.

El Arsenal pagó cara la resistencia del equipo que entrena el español Roberto Martínez y, sobre todo, el esfuerzo realizado dos días antes ante el Chelsea. El cansancio precisamente fue lo que quiso evitar Wenger, que cambió hasta a ocho jugadores del once inicial. Prescindió entre otros de Van Persie, Walcott, Nasri o Cesc, que ya es prescindir, y el equipo lo notó. Renqueante de sus antiguas molestias, el español ni siquiera pudo estar en el banquillo.

Lo pagó su equipo. Y pagó aún más el error del árbitro, que señaló como penalti lo que ni siquiera era falta y, de haberlo sido, se produjo fuera del área. Watson transformó la máxima pena y puso por delante al Wigan.

Pero ocurre que en el Arsenal titulares hay muchos, aunque no jueguen. Bendtner, por ejemplo. O Chamack. O qué decir de Arshavin. El ruso apareció allá en el minuto 39 para fusilar con una media chilena un rechace del portero. Magnífico fue su gol. Como magnífica fue, al rato, su incursión en el área y su envío a Bendtner, que se fue de todos y marcó.

En un suspiro había remontado el Arsenal, que cometió el error de dejar la faena a medias. Porque en el tramo final, todo se precipitó. Corría el minuto 78 cuando el Wigan se quedó con diez por la expulsión de N'zgobia. Todo estaba de cara para el Arsenal que, sin embargo, vio cómo dos minutos después el cabezazo de un rival a la salida de un córner golpeaba en Squillacci y se iba dentro. Reaccionó de inmediato Wenger, que dio entrada a Walcott y, por fin, a Nasri. De nada sirvió. El Arsenal había perdido la oportunidad de visitar, aunque con un partido más disputado que el United, el liderato. Pero al borde se ha quedado, a dos puntos de aquel y del City.

Ellos ocupan las tres primeras plazas, mientras a la cuarta se ha encaramado el Chelsea. Tras seis partidos sin saber lo que es una victoria, el equipo de un Ancelotti cada minuto más cuestionado logró acabar con la borrascosa racha. Lo hizo ante el Bolton, al que derrotó 1-0 con un gol de Malouda tras fusilar el pase de la muerte de Drogba.

Evitó el Chelsea un nuevo batacazo, del que no se libró el otrora aspirante Liverpool. Con Reina y Torres en sus filas, los reds cayeron (0-1) ante el Wolverhampton, colista que era hasta lograr lo que hace tiempo hubiera sido una machada y hoy parece de lo más natural: conquistar Anfield.

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