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CICLISMO | TOUR DE FRANCIA

El pavés es un tigre de papel

Contador sobrevive en la carnicería anunciada por Armstrong, quien, irónicamente, perdió tiempo el único día en que lo podía ganar

Como el padre de Aureliano Buendía cuando enseñó el hielo a su hijo, así José Miguel Echávarri agarró una noche del Tour del 83 a Gorospe y Arroyo y los llevó a Valenciennes, al pueblo de Stablinski, para que conocieran el pavés. "¿Y por aquí pasan en bicicleta?", preguntó Arroyo, que es de Ávila, tocando con la mano los bloques de granito irregulares que componían el camino, ruta de mineros y carretas de carbón y tractores, por el que al día siguiente pasaría la etapa camino de Roubaix. "Imposible, esto es imposible, yo me vuelvo a casa". Pudo más el valor que el raciocinio, sin embargo, y al día siguiente Arroyo no solo pasó en bicicleta sobre todos los tramos de pavés sin sufrir más pérdida que los botellines de agua, que saltaban locos de las bicis con los botes, sino que llegó con los primeros al velódromo, y allí, en liso, se cayó. El viaje iniciático de Alberto Contador a uno de los territorios originales del ciclismo fue quizás más científico que sentimental -signo de los tiempos: una sesión de entrenamiento programada en primavera con Van Petegem, un ciclista que ha construido su historia sobre los adoquines y que le enseñó al de Pinto las reglas básicas del manejo: manos firmes, muñecas relajadas, vista sobre la carretera y, ante todo, mucha sangre fría-, pero sus resultados no menos espectaculares que los del salvaje del Barraco, o quizás más."He ido comodísimo", dijo.

CLASIFICACIÓN DE LA ETAPA

1. T. Hushovd (NOR-Cervelo) 4h49m38s

2. G. Thomas (GBR-Sky Professional) m.t.

3. C. Evans (AUS-BMC Racing Team) m.t.

4. R. Hesjedal (CAN-Garmin) m.t.

5. A. Schleck (LUX-Saxo Bank) m.t.

6. F. Cancellara (SUE-Saxo Bank) m.t.

10. A. Vinokourov (KAZ-Astana) m.t.

11. D. Menchov (RUS-Rabobank) m.t.

13. A. Contador (ESP-Astana) a 1m13s

32. L. Armstrong (EE UU-Radioshack) a 2m08s

CLASIFICACIÓN GENERAL

1. F. Cancellara (SUE-Saxo Bank) 14h54m00s

2. G. Thomas (GBR-Sky Professional) a 23s

3. C. Evans (AUS-BMC Racing Team) a 39s

4. R. Hesjedal (CAN-Garmin) a 46s

5. S. Chavanel (FRA-Quick Step) a 1m01s

6. A. Schleck (LUX-Saxo Bank) a 1m09s

7. T. Hushovd (NOR-Cervelo) a 1m19s

8. A. Vinokourov (KAZ-Astana) a 1m31s

9. A. Contador (ESP-Astana) a 1m40s

18. L. Armstrong (EE UU-Radioshack a 2m30s

Tanto, que a la manera maoísta, podría haber proclamado al final eso de que el pavés es un tigre de papel.

Pese a que los últimos kilómetros los recorrió, tras el galope de Vinokúrov, con la rueda trasera frenada. Pese a que nunca había corrido en competición sobre pavés. Pese a que Cancellara, siempre él, el pivote sobre el que gira todo lo que pesa en este Tour, decidió que la caída de su compañero Frank Schleck, la confusión y el caos subsiguientes, debía señalar el momento de la gran ofensiva. Se cayó el hermano mayor de Andy y sobre él aterrizó, pesado, Benjamín Noval, el escudero de Contador para el llano. El campeón de Luxemburgo se quedó tendido, con la clavícula rota, y dijo adiós a este Tour. Contador pasó rozando la caída, pero perdió rueda. Armstrong también se quedó cortado. Los demás hicieron lo que pudieron. Cancellara aceleró. Quedaban 26 kilómetros para la meta. Simplemente llevaban unos metros del cuarto tramo de pavés. Quedan tres más. Polvo cegando la vista. Piedras desiguales. Caídas. Averías. Sastre rompió las dos ruedas. Un pandemónium de gritos y frenazos. Los sentimientos, anestesiados. El fair play de la víspera, olvidado. Era de nuevo, como siempre, la lucha por la supervivencia. El ciclismo. El Tour. Y, Contador, como siempre, magnífico.

También, dentro de la infortuna de quedarse cortado por la caída, afortunado: en su grupo se encontró con Flecha y otros Sky, especialistas del terreno, que tiraban de su compañero Wiggins. Tras ellos remontó hasta encontrar a su compañero Vinokúrov, una máquina de triturar adoquines que emprendió, en la distancia, tremendo duelo con la otra máquina, con Cancellara, que volaban con su grupito a recuperar un maillot amarillo que Chavanel -caídas, pinchazos, desastre- le devolvió hecho pedazos. Tablas, que supieron a derrota para el kazajo, quien tan enfrascado estaba en su tarea demoledora que no vio en el último kilómetro cómo Contador se descolgada de su tren. Siguió tirando como un poseso y regaló 20s a Menchov y Wiggins, que aplaudían con las orejas. Por delante, justicia poética tras el parón de Spa, ganó la etapa y el maillot verde Hushovd.

De entre los rivales de Contador, sólo Andy Schleck, tan tiernito que botó cómodo en el bolsillo del enorme Cancellara, Cadel Evans, un veterano, y Denis Menchov, que se debía una, quedaron por delante de él en la etapa; por detrás, los demás, incluido, irónicamente, Armstrong, que perdió tiempo el único día que, quizás, podía ganarlo. El tejano, grandes recuerdos de victorias en territorios complicados cuando también su equipo era irresistible, pinchó justo cuando llegando desde atrás enlazaba el grupo de Contador con el suyo. Signo de los tiempos, sólo un gregario fuerte, Popovych, permanecía a su lado. Signo de los tiempos, el ciclista que hace diez años sólo sabía ganar avasallando, descubrió ayer una época diferente, pero quizás más hermosa, la del heroísmo del derrotado que se niega a rendirse.

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