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TOUR DE FRANCIA

La etapa del Tourmalet para Fedrigo, sin noticia de los favoritos

Nocentini mantiene el maillot amarillo

El francés Pierrick Fedrigo (Bouygues) se apuntó la novena etapa -tercera pirenaica - tras superar al esprint al italiano Franco Pellizotti en la esperada jornada del Tourmalet, de 160 kilómetros entre Saint Gaudens y Tarbes, en la que no hubo batalla entre los favoritos y el italiano Rinaldo Nocentini conservó el maillot amarillo por delante de Alberto Contador. Fedrigo, de 30 años y ganador hace tres años en Gap, se jugó la gloria con Pellizotti en un todo o nada después de una interminable escapada que tuvo su génesis en el kilómetro 20. Le ganó por velocidad en la recta de llegada, respondiendo al ataque de su rival. Firmó la gran cabalgada con un tiempo de 4h.05.31, a una media de 39,22 kms/hora.

El pelotón, que se organizó en el descenso del Tourmalet, llegó con 34 segundos de retraso, encabezado por Oscar Freire, que lamentó que los escapados tuvieran "la suerte de llevar el viento a favor". También lo intentó de nuevo José Joaquín Rojas (Caisse D'Epargne), que se conformó con la sexta plaza. El Tour saldrá de los Pirineos con la general casi intacta. Lo único destacado en tres días, el salto de 2 kilómetros de Contador en Arcalís. Y para de contar. Así el líder sigue siendo el italiano Nocentini, el madrileño, gran candidato le sigue a 6 segundos y Armstrong es tercero a 8.

Un desenlace de etapa llana, sin espectáculo, sin batalla en los puertos de leyenda, esta vez el Aspin y el gran Tourmalet. Con la cima del coloso a 70 kilómetros de la meta, la jornada no cumplió las expectativas. La actitud parsimoniosa en el ascenso al coloso pirenaico fue penosa. "El Tourmalet se ha subido muy tranquilo. Parece que la gente se reserva para los Alpes. Me hubiera gustado subir un poquito más rápido", dijo Contador en la llegada. Palabras que resumen el espíritu competitivo del pelotón.

A falta de nombres ilustres, la etapa la trabajaron a fondo un grupo de 9 corredores que saltaron a las primeras de cambio. Allí estaban Fedrigo y Pellizotti, los animadores de un día de bostezo. Pellizoti, Fedrigo, acompañados del alemán Jens Voigt pasaron escapados el Col de Aspin (1a, 12,3 kilómetros al 6,4 por ciento de desnivel), con una ventaja de 3 3 minutos sobre un grupo perseguidor donde marchaban, entre otros, los españoles Amets Txurruka y Egoi Martínez (Euskaltel) y Juanma Gárate (Rabobank) y el portugués Sergio Paulinho, uno de los hombres intercalados del Astana de Contador. El pelotón pasó el puerto a 4 minutos.

Quedaba el Tourmalet (17,1 kms al 7,1 por ciento) como última dificultad pirenaica de la presente edición, en esta ocasión con la cima a más de 70 kilómetros de la meta, es decir, una leyenda de la montaña, el puerto más escalado en la historia centenaria del Tour con un papel secundario, para cerrar un paso intrascendente por la cordillera. Pellizotti, tercero en el Giro, el hombre que dinamitó la etapa del Blochaus, atacó a 10 kilómetros de la cima para eliminar a Voigt y llevarse a su rueda a Fedrigo. El italiano tuvo el honor de coronar la cima instalada a 2.114 metros de altitud, en un paraje impresionante dominado por verdes prados y majestuosas paredes de roca. El escalador del Liquigas pasó a la pequeña historia de la carrera, en un puerto plagado de aficionado que estrenó en 1910 el francés Gustave Lapize.

El grupo perseguidor pasó a 2.50 minutos, con Egoi Martínez convertido en nuevo jersey "faralaes" de la montaña. Un premio para la escuadra vasca, motivada ante su afición y hasta el momento poco recompensada por sus esfuerzos diarios. Entre los favoritos tranquilidad y poca prisa. Sosiego, cero ataques. El líder Nocentini cargó el peso del ascenso al Tourmalet, de significado "Mala pasada". Para evitar comprobar el porqué de tal definición los ilustres decidieron subir al trantrán, como si todos aceptaran la hegemonía del Astana, como si la etapa fuese una más de transición. La escuadra francesa se aseguraba el maillot de líder y el Astana el ahorro de energías y un día agradable para sus figuras. Más difícil de entender fue el comportamiento del resto de favoritos. El día anterior lo intentaron Andy Schleck en el Col D''Agnés y Cadel Evans en Envalira. En el Tourmalet, nadie. Todos callan y otorgan la palabra a los hombres de Contador y Armstrong. Y Sastre sigue sin aparecer.

Armstrong dio la cara en el trepidante descenso, entre curvas donde un error es sinónimo de hospital. El americano no quiere líos bajando, por eso le gusta tomar la iniciativa. La cuadrilla del líder y la alta jerarquía absorbieron a los hombres intercalados apenas pisaron el llano. Casi todos contra dos. Así, a 30 kilómetros de meta, y con 2.40 minutos de ventaja para los escapados, Pellizotti y Fedrigo, el pelotón despegó en vuelo rasante bajo el impulso del Caisse D''Epargne y del Columbia. A la caza y captura de los aventureros, y del esprint. Atípica posibilidad en una jornada con el Tourmalet en el menú. El Rabobank con Gárate, y sobre todo los hombres de Unzue, con José Iván Gutiérrez y Luis León Sánchez, se dejaron la piel para neutralizas a los fugados, que supieron gestionar en buen entendimiento un puñado de segundos para disputarse un merecido premio. Como la felicidad no es para todos, esta vez Fedrigo fue el encargado de subir al podio. La tercera victoria en la despedida de los Pirineos. Alguien fue feliz.

El francés Fedrigo vence la novena etapa
El francés Fedrigo vence la novena etapaAFP

Contador:"No me hubiera importando subir el Tourmalet más rápido"

El español Alberto Contador, segundo de la general en el Tour de Francia, señaló que no le hubiera importado "subir un poco más rápido" el Tourmalet, el coloso de la carrera francesa que culminaba el paso por los Pirineos en la presente edición. "El Tourmalet se ha subido a un ritmo tranquilo. La cima estaba a 70 kilómetros de meta y la gente no ha querido arriesgar, por eso llegamos a la cima un grupo de numeroso. Tal vez se querían reservar para los Alpes. No me hubiera importado haber subido un poco más rápido", resumió el corredor del Astana, cuyo equipo volvió a mostrar su hegemonía en la novena etapa.

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