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FÓRMULA UNO

La FOTA quiere equipos fuertes y sólidos en la F-1

Domenicali y Fry se plantean si las tres nuevas escuderías elegidas por Mosley querrán competir sin límite presupuestario

La satisfacción por el acuerdo alcanzado el miércoles en el Consejo Mundial de la FIA no impidió que la FOTA (Asociación de Equipos de F-1) siguiera con los pies en el suelo en la reunión que ayer mantuvieron los directores de las ocho escuderías que la componen. Olvidada ya la organización de su campeonato paralelo, que había estado engullendo todas sus energías en los últimos meses, la FOTA se planteó ayer en Bolonia un calendario de prioridades en el que sobresalen dos temas fundamentales: la negociación con Bernie Ecclestone para determinar cuánto dinero más van a cobrar de los derechos comerciales -asunto que llevará Flavio Briatore-, y entrar en contacto con los tres nuevos equipos que se incorporarán en 2010 para comprobar que tienen capacidad técnica y económica para estar en la máxima categoría del automovilismo mundial ahora que se han eliminado los límites presupuestarios.

Manor, Campos y USF1 preveían una inversión de 45 millones y alguno podría renunciar para dar paso a otros equipos como el Epsilon de Joan Villadelprat

"Es indispensable que la F-1 permanezca como un campeonato real, con los mejores equipos, los mejores pilotos y la mejor estructura", señaló ayer Stefano Domenicali, director de la escudería Ferrari y miembro de la FOTA. "Es evidente que estamos abiertos a la incorporación de nuevos equipos, pero debemos estar seguros de que tengan capacidad para formar parte de la F-1 no sólo por un año sino para el futuro". Domenicali agregó que no era simplemente cuestión de colocar 13 equipos en la parrilla. "Queremos sangre nueva en la F-1, equipos que aporten cosas nuevas y estabilidad, porque sólo eso complementará el esfuerzo que hemos estado haciendo estos últimos días".

Las tres nuevas escuderías elegidas por la FIA, Campos Meta GP, Manor Grand Prix y Team US F1, decidieron inscribirse en la F-1 cuando Mosley les dio garantías de que habría un recorte presupuestario que permitiría competir a un buen nivel con sólo 45 millones de euros. Ahora la situación es muy distinta. Los equipos con menos presupuesto deberán invertir alrededor de 100 millones de euros para estar al nivel de los demás. "Lo primero que debemos hacer es entrar en contacto con estos equipos para comprobar si siguen interesados o no en formar parte de la FOTA. Estamos abiertos y debemos conversar de forma abierta y sincera", señaló John Howett, vicepresidente de la FOTA y director de Toyota. "Nos reuniremos con ellos en dos o tres semanas para saber si, con el cambio de reglamento -sin límite presupuestario y con las mismas normas para todos los equipos- quieren seguir estando en la F-1".

Una buena parte de los miembros de la FOTA están convencidos de que los equipos elegidos por Mosley para incorporarse en 2010, difícilmente podrán asumir los nuevos costes de la F-1. "Si uno de los tres no se ve capaz de conseguir el dinero necesario para entrar, dejará abierta la posibilidad de que otros equipos puedan incluirse en la parrilla", señaló Nick Fry, coordinador general de Brawn GP. "Obviamente, hay otros equipos interesados en formar parte de la F-1". La renuncia de alguno de estos tres equipos abriría la puerta a equipos como Epsilon Euskadi de Joan Villadelprat, que tiene ya una estructura de F-1 en Vitoria, Prodrive o Lola.

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