Someten a un ciclista belga a un control antidopaje durante el entierro de su hijo
La asociación de ciclistas y sus compañeros de la París-Niza recuerdan que los profesionales "primero son seres humanos"
La Asociación de Ciclistas Profesionales (ACP) mostró en un comunicado su solidaridad con Kevin Van Impe y señaló que los ciclistas "primero son seres humanos" a los que hay que "respetar su dignidad" tras el control al que fue sometido el ciclista belga en el tanatorio en el que estaba preparando el funeral de su hijo.
Además, los participantes de la París-Niza han mostrado su solidaridad con el corredor retrasando unos instantes la salida de la última etapa de la ronda gala.
Kevin Van Impe nació en Alast (Bélgica) el 19 de abril de 1981 y pasó a profesionales en 2002 con el equipo Lotto Domo, conjunto en el que corrió antes de pasar al Chocolate Jacques en 2005 y llegar al Quick Step la pasada temporada.
Van Impe, del equipo Quick Step, estaba asistiendo al entierro de su hijo, que nació prematuro el pasado lunes y falleció seis horas después, cuando un oficial enviado por la comunidad flamenca se presentó para someterle a un control de orina.


























































