FÓRMULA UNO

Raikkonen se pasea por Melbourne

El piloto de Ferrari ha dominado la carrera sin complicaciones de principio a fin, Alonso concluye a 7,2 segundos y Hamilton estrena Mundial y podio

Comienza el duelo de titanes. Australia abre el telón a un año de automovilismo en el que se han cumplido ya todos los pronósticos: los Ferrari son superiores, Kimi Raikkonen ha aprendido a templar su estilo de conducción y el MP4 22 de Fernando Alonso se estrena con flecos sueltos que todavía deben arreglarse para estar al mejor nivel. Reflejo de esto han sido los más de 12 segundos que la apuesta de Ferrari rentaba sobre Alonso cuando no pasaban ni diez vueltas. Como comenzó, terminó: 'pole', vuelta rápida y podio de color rojo, vigilados de cerca por las 'flechas de plata'. Raikkonen mejor piloto; McLaren mejor equipo.

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El apagón de los semáforos ha sido una pistola que ha disparado dos balas rojas. Felipe Massa ha animado desde la parte de atrás una carrera que se ha escrito desde el comienzo, y se ha ido paseando con un espectacular ejercicio de escalada de puestos entre rivales impotentes que le ha conducido al sexto puesto. Por delante, Raikkonen, emulando a su predecesor, ha asumido el papel de líder, y desde el principio ha mantenido el liderazgo sin sobresaltos, dejando la primera plaza sólo para ir a repostar. Al más puro estilo Schumacher: Cómodo y con escasa presión en el retrovisor. Incluso permitiéndose el lujo de doblar a su compañero de equipo en la vuelta 37.

Como ocurre la mayoría de las veces, la salida ha sido el punto de inflexión de la carrera. Si hay algo que Fernando Alonso debe de extrañar de su paso por Renault, es, sin duda, la propulsión. La poca reacción del MP4 22 en la parrilla en comparación con su antiguo R26, y la contra de salir por la parte sucia, han relegado impasible al bicampeón a la cuarta plaza marcando el devenir de una carrera con pocas sorpresas. La primera batalla del duelo Ferrari-McLaren cuya resolución queda a largo plazo.

Heidfeld ha dejado patente que BMW es una apuesta firme, pese a haberse desinflado después, y Lewis Hamilton ha mantenido la tercera posición con la garra propia de su juventud. El británico ha debutado a lo grande, pero su actuación ha sido un estorbo para Alonso y un beneficio para el finlandés de Ferrari. Hasta la vuelta 44. Alonso ha apretado mientras su compañero visitaba boxes y la salvación ha llegado con el 'pit stop'. El ovetense era de nuevo segundo. Le han faltado vueltas, y aunque ha recortado diferencias con Raikkonen, ya era demasiado tarde.

Pero el ritmo no era de McLaren, sino de Ferrari, y ni las pasadas de frenada de Kimi Raikkonen ni el estrepitoso accidente entre Wurz y Coulthard han bastado para que el asturiano alcanzara la cabeza de la carrera. El Williams ha cerrado y el piloto escocés le ha pasado literalmente por encima, dejando un reguero de piezas en el trazado de Albert Hall. Podría haber intervenido el 'safety car', pero la carrera no se ha detenido, y la última esperanza de victoria para Alonso se ha esfumado con ello. La carrera pintaba nacionalidad finesa.

En Renault y BMW Sauber las cosas han sido de cara y cruz. En la escudería del rombo, Fisichella ha aguantado estoico el ataque de Massa, que ha concluido su proeza en la sexta plaza. La cruz la ha puesto Kovalainen, a quien los nervios le han llevado al parque en varias ocasiones. En cuanto a la firma alemana, Heidfeld firma la cuarta plaza, mientras que el coche de Robert Kubica se ha atascado en la quinta marcha. Problemas en la caja de cambios. KO técnico.

De esta forma concluye el espectáculo de Melbourne: rivalidad, doblete de Ferrari, proeza de Massa, buena actuación de Alonso y gran debut de Hamilton, que despeja todas las dudas con el mejor arranque de un novato desde el de Villeneuve, en 1996. La Fórmula Uno no ha hecho más que empezar.

Alonso y Hamilton festejan el podio conseguido en Melbourne
Alonso y Hamilton festejan el podio conseguido en MelbourneReuters

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