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Nadal sufre para lograr el pase a cuartos en Australia

El escocés Murray planta cara al número dos del Mundo

Cinco sets y cuatro horas de partido ha tenido que disputar Rafael Nadal para ganar al escocés Andy Murray y conseguir el pase a cuartos de final en el Open de Australia. Rafael Nadal, número dos del mundo, ha sufrido muchísimo durante el encuentro frente al número 16. Nadal ha perdido el primer set (7-6), se ha recuperado en el segundo (4-6) aunque el escocés, de 19 años, se ha vuelto a adelantar en el tercero (6-4). En la cuarta manga, el manacorí ha reaccionado y ha vencido 3-6. En la última se ha mostrado muy superior a Murray que físicamente no ha podido con el español y se ha derrumbado. Nadal ha ganado la manga definitiva 1-6.

Nadal se enfrentará en cuartos contra el chileno Fernando González, que les había deseado un partido largo y agotador a ambos, y seguramente quedó contento. "Ha sido muy duro, Murray es un gran jugador y seguro que al final de año estará en la Copa Masters. Hoy ha sido muy emocional para mi. El ha jugado con una gran táctica, bajo, lento, rápido", dijo a pie de pista el español.

El de Santiago, por primera vez en los cuartos también, noqueó antes al estadounidense James Blake (5), finalista en la Copa Masters de Shangai y reciente ganador en Sydney por 7-5, 6-4, 7-6 (4). González ha vencido en dos de las tres ocasiones en las que se ha enfrentado a Nadal. De momento, dos españoles lucharán en cuartos, por primera vez desde 1997 cuando tres de ellos alcanzaron esa ronda: Félix Mantilla, Albert Costa y Carlos Moyá.

Brad Gilbert, entrenador de Murray y antes de los estadounidenses Andy Roddick y Andre Agassi, entre otros, planificó a la perfección el partido. Inculcó a su jugador que destrozase el ritmo del español con dejadas y cortos intercambios para que Murray no se desgastase y a la vez impidiera que el de Manacor tomara confianza. Murray lo puso en práctica con acierto, pero además sacó de forma excepcional, consiguiendo 15 ''aces'' y una velocidad máxima de 218 kilómetros por hora. Lo que no contaba era con la fe ciega de Nadal y su carácter indestructible, en un día en el que su saque le abandonó en varios momentos. Perder contra Murray hubiera supuesto una gran oportunidad perdida para Nadal, que aunque tiene ahora a González ha visto cómo su parte del cuadro se le ha abierto por arriba, con la derrota de una de sus "bestias negras", el checo Tomas Berdych ante el ruso Nikolay Davydenko, a quien Nadal ganó en Shangai.

Todo podía haber cambiado si Nadal, que tuvo el primer set en su mano cuando dispuso de un punto para hacer suya esa manga, con 6-5, lo hubiera ganado, pero Murray colocó un buen servicio y luego abortó la situación con una derecha ganadora. En el desempate, el discípulo de Brad Gilbert colocó cuatro saques directos, demasiada ventaja, para hacerse con este juego corto, por 7-3, ganando además las dos reclamaciones que hizo por medio del "Ojo de Halcón".

El mejor Murray aparecía entonces, pleno de detalles de gusto e inteligencia en la pista, atrayendo a Nadal a la red para superarle después. El escocés se colocó con 4-1, y cuando se deleitaba con una volea alta de revés, sufrió un pinchazo en el costado izquierdo que aparentemente le tuvo a mal traer durante los juegos siguientes, pero no llamó al médico y tampoco le impidió seguir luchando. adal rebajó diferencias y en una gran reacción ganó cinco juegos consecutivos para llevarse el segundo set en 50 minutos. Pero en el tercer set, de nuevo Murray entró en acción y de nuevo volvió a tomar delantera (3-1). La igualada de Nadal 3-3 sirvió para acallar al público de la Rod Laver Arena que apoyaban mayoritariamente al escocés.

Nadal dispuso en el noveno juego de tres puntos de ruptura que hubieran sido vitales. Pero el saque de Murray volvió a anularlos, y por contra el español cedió el suyo a continuación. Con dos sets a uno a favor, Murray no supo atar el partido. Tuvo cinco puntos de ruptura en el cuarto juego, pero la garra de Nadal los salvó. Luego, en el quinto el despegue del zurdo español fue arrollador hasta situarse con 5-0 y confirmar en el séptimo su gran victoria, sellando con un beso en la pista su gran triunfo.

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