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Crónica:FÚTBOL | Primera jornada de Liga

El 'proyecto Caparrós' gana crédito

El Deportivo de La Coruña vence 0-1 en Mallorca

En un partido soso, un fallo colectivo de la defensa del Mallorca dio tres puntos a un Deportivo que llegaba a Mallorca herido. Juanma aprovechó el error de Pereyra y Moyá para establecer el que a la postre sería único tanto del partido. A partir de ahí, los de Caparrós se refugiaron atrás, se defendieron con orden y dejaron pasar los minutos, que eran muchos, hasta el final del partido.

Mallorca y Deportivo llegaban al inicio de la Liga con bastantes dudas. Los locales, sobre todo por la ausencia de delanteros capaces de hacer gol; los deportivistas, porque tras un verano luchando por entrar en la UEFA, se quedaron sin el premio a última hora, con goleada incluida. Además, el equipo no difiere demasiado del que el año pasado ni dijo nada en la Liga y fracasó en Europa.

Así las cosas, no cabía esperar un gran partido. Ambos equipos especulaban, dejaban hacer, se resguardaban. Era el Deportivo el que más llegaba, pero parecía no llegar a creérselo. Tristán, a los diez minutos, se internó en el área, pero su centro se paseó sin encontrar ningún compañero. La respuesta del Mallorca fue un cabezazo a la salida de un córner que fue a parar al cuerpo de Molina. No daba señales ninguno de los dos equipos de que el marcador pudiera moverse. El gol sólo podía venir de un fallo. Así lo debieron entender Pereyra y Moyá, que decidieron darle picante al partido. Un centro sin aparente peligro no acertó a despejarlo el mediocentro mallorquín, al portero se le escapó y Juanma, que andaba por ahí, tan solo tuvo que empujar el balón al fondo de la red.

Sin embargo, el gol no cambió en exceso el panorama. El Mallorca se estiró un poco más, aunque sin excesos, mientras que el Deportivo prefirió guardar la ropa. De nuevo en un corner intentó crear peligro el Mallorca, con un remate de Ballesteros. Pero fue el Deportivo quien casi vuelve a golpear, al estrellar Andrade un balón en el larguero.

Se vio obligado el Mallorca a ir a por el partido. Primero, porque estaba por detrás en el marcador, y segundo, porque jugaba en casa y la afición pedía un esfuerzo extra. Así que empujó y metió por momentos al Deportivo en su área, que con las dudas con las que llegaba al partido, y tras verse por delante, bastante hacía con defenderse.

Si ante el Olympique fue uno de los más criticados, ante el Mallorca, en la primera ocasión que se le requirió, Molina hizo una gran parada, volando hacia su escuadra derecha, a remate de Pereyra,, que pudo haberse resarcido de su fallo en el gol deportivista. Tres minutos más tarde, el que lo intentó fue Farinós desde la frontal, pero su remate se fue desviado. El Mallorca cargaba contra del Dépor pero no era capaz de derribar el muro. El partido entró en su recta final y los nervios impidieron al Mallorca atacar con la suficiente cabeza. Aunque agobió por momentos a los de Caparrós, los tres puntos volaron a La Coruña. Toda una bocanada de aire para el Deportivo, que veía cómo su proyecto se tambaleaba y ahora ve como gana crédito.

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