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Crónica:FÚTBOL | Primera jornada de Liga

Gustavo López devuelve los goles de Primera a Balaídos

El Celta vence 2-0 al Málaga en su regreso a la división de oro

El fútbol de Primera división volvía a Balaídos. Tras su paso por la categoría de plata del fútbol español, y una reconstrución tras otra de plantilla, los de Fernando Vázquez quieren dar guerra este año. El primer obstáculo se ha salvado, gracias sobre todo a un Gustavo López que ha hecho un gran partido. Marcó el primer tanto y estuvo en todas la jugadas de ataque de un equipo que dominó todo el encuentro ante un Málaga que quería, pero no podía.

Salió el Celta a BalaÍdos convencido de que tenía que dar un buen espectáculo a su sufrida afición. El regreso de los gallegos a Primera división debía vestirse de buen fútbol y ocasiones. Y así ha sido. No tanto de buen fútbol, porque todavía no se ve a un equipo que esté al cien por cien, pero sí de ocasiones, ante un Málaga que no terminaba de meterse en el encuentro. Los de Fernando Vázquez dominaban el partido, y se crecieron aún más cuando Gustavo López puso el 1 a 0 en el marcador. De falta, Iriney toca ligeramente hacia Gustavo López y éste, impecable, coloca el balón allá donde Arnau no pudiera llegar.

El gol hizo crecerse a los gallegos, pudiendo aumentar su cuenta goleadora con acciones a la contra que terminaban en nada. El Málaga, en contra de lo que pueda parecer, no se hundía. Era un quiero y no puedo. Lo intentaban, pero en enfrente estaba un Gustavo López inconmensurable en esta primera parte.

Y cómo tenían muchas ganas de volver a jugar en primera división no quisieron dejar para otro día los deberes. Y menos Baiano, que ya se ha convertido en el nuevo símbolo de la afición gallega. El que fuera pretendido por el Deportivo de la Coruña durante este verano, ponía el segundo tanto en el marcado a favor del Celta de Vigo. Nuñez envía un balón en profundidad al brasileño que coloca allá donde Arnau no pudiera volver a llegar. Y se acabó el partido.

El Celta ya tenía la victoria encarrilada y el Málaga seguía sin encontrar el rumbo. Pero no se daba por vencido y apunto estuvo de marcar el tanto de la honra de no haber sido porque sus delanteros estaban con la pólvora mojada. A Pinto se le acumulaba el trabajo, pero ni Nacho, ni Juan Rodríguez, ni Gerardo acertaron.

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