El alboroto impone su ley
Albertini empata en el último minuto (2-2) después de que el Atlético y el Madrid desaprovecharan todas sus ventajas
Una decisión de Luis cambió el paisaje del Atlético. Entró Movilla y el juego comenzó a funcionar, primero porque la pelota se movía con el criterio que faltaba antes y segundo porque el equipo funcionaba con más dinamismo, con llegadas por los costados que amenazaban a la defensa del Madrid, amenaza que Casillas desbarató en dos grandes intervenciones. Pero allí estaba García Calvo para continuar su saga de desastres. Expulsado por una segunda amonestación, dejó al Atlético derrotado y con diez. Ante la sorpresa de su hinchada, el Madrid no aprovechó la situación y en el último minuto, Albertini embocó un tiro libre que fue recibido con un silencio sepulcral en el Bernabéu. Fue el último acto de un encuentro alborotado.



























































