El Barcelona conquista su 18ª Copa del Rey tras vencer al Real Madrid (80-77)
Los azulgrana no lograban el triunfo copero desde 1994
La marcha del norteamericano tenía una segunda lectura demoledora, ya que significaba perder al máximo reboteador del torneo hasta ese momento -22 rechaces-, al jugador que más faltas había provocado en cuartos y semifinales -diecisiete-, al segundo máximo anotador -33 puntos- y al líder en la clasificación de los hombres más valiosos del torneo -sesenta tantos de valoración-.
A renglón seguido la ventaja acumulada por el Barcelona (29-24) desaparecía con un parcial de 2-17 (31-41, m.18). En la cuenta de Herreros, dieciocho puntos, dos más que los conseguidos entre la mejor pareja de artilleros azulgranas, Digbeu y Karnisovas, aislados de la confusión reinante en el banquillo catalán.
La tregua del descanso abrió un paréntesis con el Real Madrid por delante (36-43), pero todavía restaba un mundo hasta la bocina y el potencial humano barcelonista impedía señalar al posible campeón. El tercer cuarto podía darle un giro al partido y así ocurrió. La fortaleza defensiva, la autoridad de Pau Gasol y la actividad de Dueñas en la pintura frenaron al Madrid, que sufrió un tremendo
Ni siquiera ése era el golpe definitivo. El Real Madrid volvió a entrar en la quiniela del título con la velocidad de Raúl López, pero se equivocó en los últimos cuatro segundos y eso le costó el título.




























































