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Alfred Costa será el nuevo director de À Punt

El candidato elegido por el consejo rector logra los apoyos del PSOE-PSPV, Compromís y Podem en las Cortes valencianas

Alfred Costa A punt
Alfred Costa, esta tarde en las Cortes Valencianas.

No hubo bloqueo ni sorpresa y se impuso la real politik. Alfred Costa dirigirá la televisión autonómica valenciana À Punt a partir del 9 de marzo tras la aprobación de su candidatura por las Cortes valencianas. El candidato elegido por el consejo rector de la cadena obtuvo este martes los votos favorables de PSPV-PSOE, Compromís y Podem, el tripartito que gobierna en la Generalitat, y el rechazo del PP, Ciudadanos y Vox. Uno de los grupos menos entusiastas con el candidato fue, sin embargo, Compromís, que no ha ocultado su incomodidad con el perfil de Costa, que fue concejal socialista en su pueblo, Torrent, en 2015, antes de ingresar hace más de un año en À Punt, donde ejercía de jefe de Emisiones.

Políticamente, además de hacer un roto en el acuerdo de Gobierno de la izquierda, hubiera resultado complicado justificar un voto contrario por parte de Compromís cuando sus principales líderes han reiterado la independencia en el funcionamiento del consejo rector y de À Punt durante el año y medio que la cadena autonómica lleva en antena. La misma respuesta que se daba cuando se cuestionaba la actuación de la actual directora, Empar Marco, también seleccionada por el consejo rector, a la que se le imputaba desde los partidos de la oposición, y también en sectores del PSPV-PSOE, proximidad con la formación que lidera Mònica Oltra.

El caso es que Alfred Costa superó la votación de las Cortes y pasó de puntillas sobre su pasado político. Insistió en que lleva 30 años trabajando como profesional en el mundo de la televisión. Sus principales retos son aumentar la audiencia (ahora ronda el 2%, lo que ha sido objeto de críticas) y los ingresos publicitarios (los 800.000 euros al año están lejos de lo estipulado en el contrato-programa) y dar a conocer la marca À Punt. Como Marco, reclamó un aumento del presupuesto que, con 55 millones al año (la madrileña, la quinta, cuenta con 80 millones), ocupa el sexto lugar de las autonómicas españolas. Dijo que, difícilmente, se pueden alcanzar los objetivos del contrato sin más recursos, aunque su obligación es internarlo.   

Costa calificó su proyecto de "valiente", centrado en objetivos como "blindar" la producción en valenciano, despertar la audiencia desde la "prudencia" y la vocación de servicio público y apostar por nuevos formatos para "una parrilla lo más completa posible de tele, radio y web". Su proyecto plantea una renovada campaña de marketing "lo más expansiva posible, la que lamentablemente no tuvo À Punt cuando nació", para "revertir su prestigio" y llegar a los que todavía no la conocen, sobre todo en Alicante y Castellón. Canal 9 era una marca muy popular pero fue cerrada en 2013  por el Gobierno del PP tras un rosario de escándalos y una deuda de más de 1.400 millones de euros.

Otro de sus objetivos es "llegar a un consenso" con las productoras foráneas y "enganchar" a las locales para "blindar" el 35% de la parrilla a productos audiovisuales de sellos independientes dobladas en valenciano u obras originarias en valenciano, además de "seguir doblando al valenciano el 100% de la producción externa".  El proyecto prevé "pequeños ajustes horarios" con nuevos formatos donde predomine el reporterismo, la información meteorológica y deportiva y un programa de actualidad semanal, priorizando la franja diurna. "No tenemos herramientas para competir en prime time", lamentó.

También propone acordar "fórmulas atrevidas" de sindicación con Forta (Federación de Organismos de Radio y Televisión Autonómicos), con producciones conjuntas que serían "inviables" para À Punt en solitario, y testar en la Comunidad Valenciana producciones que puedan dar el salto a otras cadenas autonómicas.

También se marcó el reto de prestar más atención a la página web y las redes sociales como "punta de lanza" del proyecto, sin "dar la espalda" a los que no prefieren la programación a la carta. Una oferta "innovadora, intuitiva, ágil y plural para llegar a todos los públicos y generaciones". "Bienvenidos todos los followers y haters", resumió.

En la plantilla, apuesta así por aumentar su motivación para lograr "más horas de cobertura y una emisión como toca, rompiendo el binomio eficiencia-precariedad", de la mano de una planificación trimestral de recursos y "una cultura corporativa que potencie de verdad sus habilidades".

Costa también pretende "luchar contra los estereotipos dentro del ADN de la plataforma", promover la participación plural, la cohesión territorial y lingüística y la visibilidad de grupos minoritarios, como "ejemplo de vanguardia en las políticas de igualdad" y con "especial cuidado" en el lenguaje no sexista y en seguir con las campañas contra la violencia machista. "El proyecto aquí sí será radicalmente continuista", ha enfatizado.

Ganarse a Compromís

Por parte de los partidos del llamado Govern del Botànic, el PSPV agradeció su proyecto "novedoso y valiente" y pide que no sacrifique la calidad por la audiencia. "No queremos una Isla de las tentaciones en À Punt", dijo la diputada socialista Mercedes Caballero. "Tiene nuestra ratificación, ahora tiene que ganarse nuestra confianza", dijo Mònica Àlvaro, de Compromís. Esta saludó algunas medidas, pero rechazó que no hiciera "ni una mención" a la publicidad institucional, uno de los caballos de batalla de À Punt, debido a que no es uno de los medios prioritarios para la Generalitat en la inserción de publicidad. Estefania Blanes, de Podem, reclamó que no se desatiendan los informativos e instó a "aprender del pasado, pero con visión de futuro". Tanto la coalición como el grupo morado lamentan que la radio sea "minoritaria" en la propuesta, ya que "solo aparece en una de las 57 páginas". Algunas fuentes apuntan a que el recambio próximo en la presidencia del consejo rector será la moneda de cambio en la negociación sobre televisión en el seno del tripartito.

De la oposición, Luis Martínez, del PP, incidió en criticar el modelo "caduco" de À Punt y el descontrol del gasto, subrayando que del currículum de Costa "solo se conocía que era exconcejal del PSOE". Enrique Llopis, de Ciudadanos, exigió que "no se venga muy arriba y advirtió del "peligro de pasar de telecompromístelesocialís". Y Vox pidió que "no dé por perdida la batalla de la gente joven", amplíe las horas en castellano y "no se tilde a Vox de extrema derecha" en los informativos.

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