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LOPE DE VEGA CRÍTICA i

El Fénix de las revoluciones

Una exposición en Madrid da cuenta de la amplia presencia de las obras de Lope de Vega en Europa en los siglos XX y XXI

Albert Camus (en el centro) dirigiendo los ensayos de 'Le chevalier d'Olmedo', en Angers.
Albert Camus (en el centro) dirigiendo los ensayos de 'Le chevalier d'Olmedo', en Angers.

Los clásicos son reversibles. Durante el convulso siglo XX, Fuenteovejuna sirvió a todas las causas. Estrenada en el Kiev de la Guerra Civil ucraniana, la tragedia de Lope vino a celebrar el triunfo revolucionario frente a los nacionalistas. La versión de Konstantin Mardzhanov, colaborador de Stanislavski y de Gordon Craig, inspiró la de Lorca con La Barraca (1933), que promovía con vehemencia los valores republicanos y la vitalidad de la acción colectiva.

Dos años después, el romanista alemán Adalbert Hâmel, miembro de las SS y del partido nazi, elogiaba a Lope como líder estético providencial del pueblo español, artista de Estado y “máxima expresión de su raza”. En su exitoso estreno en el Hamburgo del III Reich, Fuenteovejuna fue renombrada con un título profético: El pueblo en llamas. Al estallar la Guerra Civil española, el recién creado Theatre Union, dirigido por la luego celebérrima Joan Littlewood, recaudó en Gran Bretaña fondos para la República con un Fuenteovejuna que venía a ser un microcosmos de lo que estaba sucediendo en España. El compromiso de Stanley Harrison, autor de la versión, le llevó a alistarse en las Brigadas Internacionales: fue herido en la batalla del Ebro.

'Fuenteovejuna', de Lev Litvinov, en Minsk.
'Fuenteovejuna', de Lev Litvinov, en Minsk.

Emilio Peral Vega relata parte del recorrido europeo de esta y otras obras del Fénix durante el último siglo en el catálogo de la exposición que ha comisariado para la madrileña Casa Museo de Lope de Vega, que reúne un material fotográfico elocuente, buena parte de él inédito en España. La muestra sirve para darse una idea de la vigencia y la transversalidad del corpus lopesco. Dentro de la concisión obligada por el reducido espacio expositivo, destacan las instantáneas del Fuenteovejuna de Lev Litvinov, estrenado en 1927 en Minsk, con escenografía realizada toda ella con mimbre trenzado por el pintor vanguardista Alexander Tyshler y una dinámica del movimiento coral pareja a las de los montajes de Tairov y Meyerhold.

Muestra y catálogo se centran en la presencia de Lope en los teatros soviéticos durante los años subsiguientes a la Revolución Rusa, en la Alemania nazi y en la Italia fascista, capítulo este en el que Peral Vega se expresa más por extenso, centrándose en la figura del director Anton Giulio Bragaglia, cabeza de un proyecto teatral avalado por Mussolini. Promocionado en España por Rafael Sánchez Mazas, Bragaglia dio una conferencia mano a mano con Cipriano Rivas Chériff en la Residencia de Estudiantes. En 1937, estrenó La niña (sic) boba en castellano con un reparto hispanoitaliano encabezado por Pilarín Muñoz, primera actriz del Teatro Lara

El catálogo cuenta también con un documentado artículo de Simon Breden sobre el notable papel desempeñado por Lope en el teatro de agitación y propaganda británico, y con una entrevista con Laurence Boswell, director del ciclo The Spanish Golden Age de la Royal Shakespeare Company, que rebosa pasión por el teatro aurisecular español y conocimiento práctico profundo de la obra del Fénix.

La exposición hace catas en el Fuenteovejuna estrenado en el Théâtre du Peuple de París en apoyo a la II República, en El caballero de Olmedo dirigido por Albert Camus en el castilla del rey René, en el que montó Lluís Pasqual en el Palacio de los Papas de Aviñón, en el Peribáñez de Omar Porras con la Comédie-Française, en El perro del hortelano de Laurence Boswell con la Royal Shakespeare… Es ilustrativa, pero no exhaustiva: ocasiones habrá de rastrear más a fondo la suerte de Lope en estos países y en otros como Polonia, Holanda, Portugal, los bálticos y los escandinavos.

Lope de Vega en la Escena europea de los siglos XX y XXI. Madrid. Casa Museo de Lope de Vega, hasta el 29 de septiembre.