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OPINIÓN

Recuerdos del FesTVal

Ya van ocho años de FesTVal, que ya hace varios se consolidó como una cita imprescindible en el calendario televisivo

Paula Echevarria, en la alfombra roja del preestreno en Vitoria del primer capítulo de la última temporada de 'Velvet'.
Paula Echevarria, en la alfombra roja del preestreno en Vitoria del primer capítulo de la última temporada de 'Velvet'. WireImage

Mañana, la televisión estadounidense se vestirá de largo para entregar los premios Emmy en una ceremonia que demostrará el poderío de una industria que parió en 2015 más de 400 series. La televisión española es otro mundo. Es inevitable reírse cuando alguien pregunta por qué en España no podemos tener un Juego de tronos. Otro mundo, otra industria, otras reglas y, ante todo, otros presupuestos.

La semana pasada, tuvo lugar la octava edición del Festival de Televisión de Vitoria, el FesTVal, seis días dedicados a la pequeña pantalla. Se despidió con una gala de premios que no tiene nada que ver con la que se podrá ver mañana pero que sirvió para celebrar, una vez más, nuestra televisión.

Ya van ocho años de FesTVal, que ya hace varios se consolidó como una cita imprescindible en el calendario televisivo. Las cadenas aprovechan para presentar ante los medios y los vitorianos sus grandes apuestas para el otoño. Los profesionales se dan cita en encuentros y charlas temáticas. Y la televisión salta a las calles con preestrenos, alfombras rojas y baños de multitud para las estrellas catódicas. La multiplicación de cadenas en los últimos años hace más variada la programación del certamen (casi inabarcable y extenuante para los periodistas). Y todo a pesar de que desde 2014 Mediaset no acude a la cita.

La edición de este año ha servido para constatar varias cosas. Como que Ana Obregón sigue teniendo un tirón mediático indudable pero que el docurreality sobre su vida (estreno en octubre) es muy decepcionante. O que el público ama a Rodolfo Sancho y Rubén Cortada. O que, aunque vuelva para despedirse, Velvet llenó el Teatro Principal y encara su adiós con buena salud. O que a Víctor Ros le sienta bien el reseteo en su inminente regreso.

Formas de celebrar la televisión, la de allí y la de aquí.