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Las furgonetas causan 13.000 heridos en seis años en Madrid

El auge del comercio online multiplica el número de repartidores y los accidentes

El auge del comercio online —que ha multiplicado el número de repartidores— los horarios asfixiantes de los conductores y la antigüedad de los vehículos han multiplicado los accidentes con furgonetas y furgones en Madrid, donde han causado 70 muertos y casi 13.000 heridos entre 2011 y 2016. “Esta siniestralidad es consecuencia de una deficiente regulación del sector, que permite la explotación o autoexplotación del trabajador”, denuncian las asociaciones de víctimas.

Furgonetas y furgones de reparto en Madrid. Ampliar foto
Furgonetas y furgones de reparto en Madrid.

"Es todo prisa, prisa, prisa. Comes mientras conduces. No puedes parar. No hay tiempo de descanso. Y así, doce horas al día". Christian trabaja como repartidor de una de las principales compañías de paquetería en un barrio madrileño. Conduce una furgoneta. Y por ello forma parte de una población de riesgo: entre 2011 y 2016, 70 personas murieron en las 24 horas inmediatamente posteriores a verse implicadas en accidentes con furgonetas en la comunidad, donde hubo casi 13.000 heridos. Ningún otro vehículo tiene ese peso relativo en las tasas de siniestralidad. Un problema enraizado en el auge del comercio online, el crecimiento del autoempleo al calor de la crisis, y la falta de regulación, que obliga a los repartidores a trabajar sintiendo el látigo del tiempo que consumen en cada entrega, según los expertos.

"Objetivamente, las furgonetas tienen un riesgo mayor y son un vehículo algo más peligroso que los automóviles", resume Francisco Valencia, director general de la fundación Línea Directa."Las furgonetas, además, son culpables en el 62% de los accidentes", apunta basándose en una encuesta a escala nacional de la aseguradora. "El auge que vemos en otras estadísticas, del comercio electrónico y entrega a domicilio, que es literalmente espectacular, podría explicar los datos", añade. "Y hay otro elemento objetivo: las furgonetas circulan muchas más horas, en torno a un 70% más que el automóvil, por lo que sí o sí van a tener más accidentes".

Entre 2011 y 2016, hubo un fallecido y 43 heridos en accidentes con autobuses escolares implicados en la comunidad. En el mismo periodo, esos datos ascendieron a 17 y 4.593 cuando el protagonista del siniestro era otro tipo de autobús, y a 56 y 1.746 cuando en la escena aparecían camiones de más de 3.500 kilos y vehículos articulados. Sin embargo, las cifras se multiplican tiñendo de negro las estadísticas cuando hay de por medio furgonetas y camiones de hasta 3.500 kilos, según una respuesta parlamentaria del Gobierno: 70 muertos y 12.700 heridos, lo que supone una decena de fallecidos y 2.000 afectados al año.

¿A qué se debe esa diferencia tan acusada? ¿Por qué es mayor la siniestralidad en este tipo de vehículos? ¿De quién es la responsabilidad de solucionarlo?

Móviles y GPS

"El transporte en autobús y camiones tiene requisitos profesionales y de formación superiores al de furgonetas", fotografía Francisco Canes, presidente de la Asociación DÍA para víctimas de accidentes. "En el sector que estamos hablando hay una grandísima presión laboral, a la hora de repartir; no hay controles de la velocidad en el propio vehículo, porque no lleva tacógrafo; y así todo depende de que al conductor le pille el radar o no", explica. "Los tiempos de conducción pueden ser más largos, porque no hay control, así que se va hasta que el cuerpo aguante, cuando en un camión no se podría", sigue. Y remata: "Esta siniestralidad es claramente una consecuencia de una deficiente regulación del sector de reparto y paquetería, que permite la explotación o autoexplotación del trabajador, porque muchos son autónomos con su furgoneta. Cualquiera que se queda sin trabajo puede ponerse a conducir. Y el parque de furgonetas está mucho más envejecido que el de coches".

Los profesionales del reparto en España realizan un 68% más de kilómetros al año que los automovilistas. El 53% reconocen que no saben colocar la carga de la forma más segura y el 46% admiten que no la fijan. El 52% desconocen los límites de velocidad que deben respetar. Y el 33% admite que el estado de sus vehículos es deficiente o mejorable. Todas esas cifras aumentan cuando los encuestados son personas que alquilan furgonetas ocasionalmente para transportar objetos voluminosos o hacer mudanzas.

En consecuencia, la hemeroteca está llena de noticias de sucesos relacionadas con estos vehículos, que se pueden conducir con el mismo carnet que sirve para un turismo. Motoristas arrollados. Ciclistas atropellados. Y múltiples accidentes. Esta es la radiografía del accidente tipo, según el informe de Linea Directa: conductor de entre 35 y 45 años que viaja solo, conduce una furgoneta vieja, se distrae consultando el móvil o el GPS, y golpea a un turismo.

"Vas a la nave a las 6 de la mañana, cargas, y a repartir hasta la noche", cuenta Christian, que gana alrededor de 1.800 euros al mes como repartidor. "Hay que aparcar mal, porque si no, no puedes cumplir los tiempos, y porque los aparcamientos de carga y descarga siempre están ocupados por particulares", añade. "Es un caos", subraya. "Y tienes que pagártelo todo, porque somos autónomos: el vehículo, el mantenimiento, el seguro, la seguridad social, la gasolina...", enumera a través del manos libres de su vehículo. No ha parado de conducir ni de trabajar mientras hablaba por el teléfono.

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