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Dagoll Dagom junta a Lluís Llach y Shakespeare en un musical sobre los refugiados

'Maremar', que se estrenará en el Poliorama en septiembre, es una adaptación de ‘Pericles, príncipe de Tiro’

Presentación ayer del musical 'Maremar' de Dagoll Dagom, con el equipo creativo y los actores.
Presentación ayer del musical 'Maremar' de Dagoll Dagom, con el equipo creativo y los actores.

El nuevo musical de Dagoll Dagom después del éxito de Scaramouche se titula Maremar, trata sobre el drama de los refugiados, junta a Shakespeare (su obra Pericles, príncipe de Tiro)con las canciones de Lluís Llach y se estrenará el 26 de septiembre en el Poliorama.

La compañía presentó ayer el espectáculo, que ahora ha de iniciar tres meses de ensayos, y a sus creadores e intérpretes, y ofreció una pequeña muestra del mismo. Se trata del primer Shakespeare que acomete Dagoll Dagom en sus 45 años de trayectoria y 30 montajes, pero no han considerado oportuno mantener el título original de la obra.

“El nombre de Pericles se asocia indefectiblemente al político de la edad dorada de la democracia ateniense, mientras que el personaje de la obra de Shakespeare no tiene nada que ver con él”, justificó Joan Lluís Bozzo al presentar el montaje. De hecho la confusión es tal que en el propio programa de mano provisional del espectáculo figura un busto de ... Pericles de Atenas.

Bozzo dirige el espectáculo, de la producción ejecutiva se ocupa Anna Rosa Cisquella, la dirección musical y los arreglos de las canciones de Llach corren a cargo de Andreu Galién y la coreografía es de Ariadna Peya.

Pericles, príncipe de Tiro (que se ofrecerá a partir de la traducción de Salvador Oliva), es</CF>, recordó Bozzo, una de las problem plays de Shakespeare —no se incluyó en la edición First Folio—, muy tardía, y escrita solo en parte por el famoso autor isabelino (el coautor fue, según los especialistas, George Wilkins).

En la obra, Pericles, joven gobernante de Tiro acude a la corte del rey de Antioquía, que ofrece la mano de su hija aquien pueda resolver un acertijo. Pericles descubre que la cosa tiene trampa (e incesto) y vuelve a Tiro pero ha de hacerse a la mar perseguido por el rey. Tras diversas vicisitudes naufraga en Pentápolis cuyo rey también ofrece la mano de su hija, Thaisa, a quien venza en un torneo. Pericles gana, se casa con ella y retorna a Tiro, pero sufre otro naufragio, durante el que su mujer da a luz en el barco y es arrojada por la borda al creérsela muerta. El protagonista también pierde a la hija y continúa su errar marítimo entristecido, hasta que la diosa Diana se le aparece y le revela que ambas han sobrevivido, tras lo que Pericles se reune con ellas.

“La obra es una versión de una novela de éxito, llena de abigarradas aventuras”, señaló Bozzo. “Imaginábamos un espectáculo muy vistoso. Pero Anna Rosa vio que la obra se ha comparado con la Odisea y pasamos a imaginar algo relacionado con la tragedia de la emigración actual y los refugiados, algo mucho más despojado y dramático”. De hecho, la zona en la que transcurre la obra es el Mediterráneo oriental, “el rellano de casa”, y el propio Pericles (Roger Casamajor) es de Fenicia, el actual Líbano. “Huidas, tempestades, naufragios, partos a bordo, niños perdidos, familias dispersadas... Todo parecía hacer referencia al drama de los refugiados de ahora mismo y la comedia de aventuras que pensamos ha devenido otra cosa”.

El siguiente paso decisivo fue la idea de incluir las canciones de Llach en el proyecto. El cantautor se mostró de acuerdo “y con gran generosidad nos dijo que hicieramos lo que quisiéramos con sus composiciones”. El espectáculo incluye una docena de canciones bien conocidas de Llach incluida la que le da título. Esas canciones, “las que pide el texto de Shakespeare”, han sido adaptadas para el montaje de forma que aportan “el universo musical” deLlach con arreglos nuevos. Los nueve actores las interpretan ellos mismos a cappella en buena medida o acompañándose por percusión y otros instrumentos.

 

Música, palabra y danza

“Palabra, dansa, cançó”, son las tres patas del trípode de Maremar,según subrayaron ayer los responsables de Dagoll Dagom que aspiran a que el musical sea “emotivo, rítmico, trepidante y crudo”. Cisquella recalcó que el espectáculo quiere ser un homenaje a todos los que cruzan el mar, los que lo afrontan para cambiar de vida”. La obra se presenta como una fábula que le explican a una niña en un campo de refugiados. Cisquella subrayó la importancia de ayudar así a la difusión de la problemática de los emigrantes a causa de las guerras y a la concienciación de la gente. “Lo que le pasa a Pericles hoy solo le puede pasar a un refugiado”, dijo.