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La alcaldía de Sabadell pasará a manos de la CUP

El cuatripartito pactó sustituir Juli Fernàndez (ERC) a mitad de mandato

Juli Fernàndez (izquierda) y Maties Serracant.
Juli Fernàndez (izquierda) y Maties Serracant.

Sabadell cambiará en breve de alcalde, tal y como lo pactaron las cuatro fuerzas del gobierno municipal hace dos años, y la vara, actualmente en manos de Esquerra, pasará a Crida per Sabadell, una coalición en la que tiene un importante peso la CUP y también formada por Entesa per Sabadell (herederos del exalcalde Antoni Farrés) y otros movimientos sociales.

La decisión no ha sido fácil porque uno de los socios, Unitat pel Canvi (formado por ICV-EUiA y Podemos) reclamaba la alcaldía al ser la más votada de las cuatro en las últimas elecciones. Después de semanas de tensión y negociaciones, ayer Unitat, que había amenazado incluso con abandonar el gobierno, decidió en asamblea renunciar a la alcaldía y mantener el cuatripartito, eso sí, si ERC cede la vara a Crida per Sabadell.

Han sido semanas tensas entre los cuatro partido de izquierdas —ERC, Crida, Unitat pel Canvi y Guanyem Sabadell— que gobiernan la ciudad desde 2015. Se unieron in extremis para evitar que la alcaldía quedara en manos del PSC, el partido más votado, y poner fin a la era de Manuel Bustos. Pero la paz no ha reinado en el cuatripartito, ni antes formar gobierno ni ahora, que tenían que dar cumplimiento a uno de los puntos del pacto que establece que el actual alcalde, Juli Fernàndez (ERC), solo mantendría la vara dos años y después se produciría un relevo. El problema es que el nombre del sustituto se dejaba al aire.

Concretamente, según el acuerdo firmado en noviembre por las cuatro fuerzas, el nuevo alcalde se escogería “a partir de lo que expresó la ciudadanía en las elecciones del 24 de mayo”. En este punto se aferraba UpC, la segunda fuerza más votada en los comicios —a solo 340 votos por detrás del PSC i menos de 200 papeletas más que ERC—, que a principios de junio lanzaba un ultimátum a sus socios: o a finales de mes se desencallaba el relevo en favor de su líder o abandonaban el gobierno.

Se producían entonces unas semanas de reproches mutuos públicamente —a través de Twitter o declaraciones públicas— sobre vetos al candidato de UpC por parte de algunos socios. Los cuatro partidos se reunieron el viernes por la tarde, día en que acababa el ultimátum, sin llegar a ninguna solución. Ante esto, la formación celebró ayer por la mañana una asamblea de urgencia en que decidieron dar continuidad al gobierno cuatripartito, pero a cambio de que la alcaldía pase a Maties Serracant, cabeza visible de Crida per Sabadell y actual teniente de alcalde de Territorio y Sostenibilidad. “A nosotros nos han vetado, pero nosotros no vetamos a nadie”, apuntaron ayer desde UpC, que emitieron un comunicado con duras críticas contra sus socios.

“Esto añade una leña innecesaria. Además, durante este mes se han oído cosas muy gruesas”, lamentaron desde Guanyem Sabadell. Las diferentes fuerzas admiten la tensión que ha comportado estas negociaciones, pero esperan cerrar aquí la crisis puesto que el capítulo del relevo se ha desencallado, ya que Serracant es el único nombre que ha generado consenso entre las cuatro fuerzas y el actual alcalde se comprometió a convocar el pleno extraordinario para pasarle la vara cuando existiera un acuerdo entre todos. Tanto UpC como la Crida reclaman ahora que este relevo se haga durante el mes de julio.

El cambio de alcalde generará críticas, así lo admiten desde la Crida, porque Serracant está investigado por un presunto delito de tráfico de influencias por ceder un espacio municipal a una entidad. A raíz de la imputación, el regidor dejó sus cargos en mayo del año pasado, pero seis meses después su formación lo hizo volver porque considera que la investigación nace de una “denuncia trampa que presentó el PSC como venganza”, puesto que Serracant anteriormente había denunciado los socialistas para permitir unas obras ilegales.