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Un abogado del Estado para calmar las aguas del PP

El nuevo portavoz municipal reivindica el legado de Aguirre pero reconoce que el partido ha cambiado, ahora es de Cifuentes

Los ediles del PP José Martínez Almeida (izquierda) e Íñigo Henríquez de Luna en el pleno del viernes.
Los ediles del PP José Martínez Almeida (izquierda) e Íñigo Henríquez de Luna en el pleno del viernes.

"La batalla es la misma de Aguirre. Hemos hecho un buen trabajo, aunque ahora estamos en un nuevo proyecto, que es el de Cristina [Cifuentes]. Y desde luego el grupo municipal tiene que funcionar con el partido de Cristina". Oposición dura, reivindicación de los anteriores gobiernos populares y un último, inédito, enfoque callejero son los ingredientes de la receta de José Luis Martínez-Almeida (Madrid, 1975), el nuevo portavoz del PP en el Ayuntamiento de Madrid, para relanzar su partido después del arresto Ignacio González y la dimisión de la dirigente más emblemática de los populares madrileños: Esperanza Aguirre.

Martínez-Almeida fue colaborador cercano de Aguirre en la oposición a la alcaldesa Manuela Carmena y Ahora Madrid. "Era su ojo derecho", comentan miembros del PP. Una especie de delfín de la lideresa, que supo comprender como, tras su salida, el rumbo del partido iba a cambiar irremediablemente. El martes, menos de 24 horas después del anuncio de Aguirre, presentó sin preaviso su candidatura para pelear con Íñigo Henríquez de Luna, considerado el sucesor natural, para la portavocía del grupo. Le ganó con 10 a ocho votos a favor el pasado viernes, zanjando en tiempo récord una sucesión que podría haber desembocado en una dura lucha interna.

Su nombramiento puede parecer una estrategia lampedusiana, de cambiar todo para que nada cambie. Pero algunas novedades se vislumbran en el esquema del nuevo PP. "Quiero intensificar la labor a pie de calle. Tener un contacto permanente con los vecinos. Dar una sensación de cercanía. De que no estamos cerrados en los despachos, haciendo una labor de oposición, aunque también es muy importante porque los expedientes hay que estudiarlos todos. Decirles que no somos nosotros que tenemos que contar nuestras propuestas, sino que estamos ahí y que pueden canalizar sus ideas a través de nuestro grupo municipal", explica en conversaciones con EL PAÍS minutos después de su nombramiento, todavía en su viejo despacho de la sede del grupo.

Abogado del Estado, Martínez-Almeida conoce la administración pública a todos los niveles. Trabajó como director de patrimonio de la Comunidad de Madrid durante los años de Aguirre. Luego fue secretario general del consejo de gobierno de la Comunidad, hasta 2013, cuando entró en el consejo de administración de SEPI Desarrollo Empresarial (empresa pública estatal). Después, colaboró en la creación de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, el organismo creado para garantizar la estabilidad presupuestaria tras el rescate financiero. El de concejal es su primer cargo político como representante electo.

Hombre de despacho, pero que mira a la calle: "No es un abogado del estado habitual, de los que te citan el código cuando te saludan", resumen algunos compañeros del grupo municipal. Su habilidad retórica le hacía cosechar fuertes aplausos por parte de Aguirre en las intervenciones del pleno. Aficionado al fútbol, y sobre todo al Atlético de Madrid, juega al golf ("en los mejores campos del mundo", dicen quien le conoce) y es amante de los libros de historia de la Segunda Guerra Mundial.

"Me puedo vender como nuevo, pero no voy a renegar de cuanto hicieron Aguirre y Gallardón. Hemos transformado la Comunidad y el Ayuntamiento para bien", reafirma el edil que, de momento, sortea las preguntas sobre su posible candidatura a la alcaldía en 2019. "Hablar de candidato no se plantea en este momento". Algunos, sin embargo, ya lo ven dirigiendo el gobierno de Cibeles. Sobre todo después de la salida de la exportavoz popular, y el cambio que esto implicará en las relaciones entre los grupos de la oposición y Carmena, de quien Aguirre fue su máxima detractora.

"Nos arrepentimos de la corrupción"

"Podemos arrepentirnos de muchas cosas, básicamente de la corrupción, pero no de las políticas del PP", explica Martínez-Almeida después de su nombramiento como portavoz del PP en el Ayuntamiento. "Ha habido corruptos y para algunos de nosotros particularmente doloroso, porque son personas con las que hemos trabajado", afirma el edil llamado a relanzar el PP tras la salida de Esperanza Aguirre. La exportavoz dimitió el pasado lunes después del arresto del expresidente regional y su número dos, Ignacio González, en el ámbito de la Operación Lezo, que investiga el supuesto desvío de fondos públicos de la empresa pública Canal de Isabel II.

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