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TRIBUNA

Pacto histórico para la Cañada Real

El autor defiende el pacto alcanzado entre partidos políticos y administraciones para acabar con la situación de la Cañada Real desde hace cincuenta años

El Pacto Regional por la Cañada Real que presentó ayer el Consejo de Gobierno es una solución inédita a un problema que llevamos arrastrando en nuestra comunidad desde hace más de cincuenta años.

Es inédita porque hemos conseguido poner de acuerdo a todos los grupos políticos presentes en la Asamblea y a las cuatro administraciones implicadas: Comunidad de Madrid y Ayuntamientos de Madrid, Coslada y Rivas-Vaciamadrid. Algo impensable hace tan solo dos años.

Cuando hace un año y medio llegamos a la Asamblea de Madrid nos estrellamos contra la pasividad y la resignación de una vieja política que se había mostrado incapaz de encontrar soluciones a un problema tan relevante para los madrileños como la Cañada Real.

Desde el primer momento, tuvimos muy claro que la única manera de solucionar el problema en el que se había convertido la Cañada Real era a través del consenso de todos. Durante demasiado tiempo, se había trabajado solo con las luces cortas de la vieja política. Por eso teníamos claro que era necesario abordar un pacto que pusiera las luces largas y buscara una solución que perdurara en el tiempo, al margen del partido que gobernara en cada momento.

¿Y cómo llegamos a esa idea? No es que fuéramos más listos que nadie; esa conclusión fue fruto de muchas reuniones con vecinos y entidades sociales que trabajan en la zona, entre los que destacaría a Agustín, el párroco de la Cañada.

Hoy, estamos más cerca que nunca de alcanzar un acuerdo definitivo, un pacto que ponga punto final al mayor mercado de la droga de España y a uno de los asentamientos ilegales más importantes de toda Europa.

Sin embargo, la solución no ha hecho más que ponerse en marcha. Los trabajos no finalizarán antes de una década y estamos seguros de que surgirán problemas e imprevistos durante los próximos años. La buena noticia es que hemos conseguido construir una base sólida sobre la que trabajar.

Prometemos seguir avanzado y controlando que se respete la opinión de todos los que hemos conseguido forjar este acuerdo histórico. Una Comunidad avanzada, como la madrileña, no puede permitirse la existencia de una fractura geográfica, económica y social de la magnitud de la Cañada Real.

En Ciudadanos no hemos venido para quedarnos sentados en un sillón sino para cambiar las cosas trabajando desde la centralidad política y la sensatez. Eso para nosotros tiene un nombre: política útil. Seguimos.

Ignacio Aguado es portavoz del Grupo Parlamentario de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid.

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