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Puigdemont vaticina ante lo cónsules la independencia “en unos meses”

"Les vamos a dar trabajo", anuncia el presidente de la Generalitat

El deseo del Gobierno catalán de darle trascendencia internacional al proceso de secesión quedó de manifiesto ayer en la recepción anual que la Generalitat ofrece al cuerpo consular acreditado en Barcelona. Hasta ahora se trataba de un acto protocolario, pero Carles Puigdemont abordó de lleno los pasos de su gobierno para “desconectar” con España. Así, el presidente catalán recordó que Barcelona, la tercera ciudad del mundo con más cónsules, “no es aún la capital de un estado”, pero vaticino que lo será "dentro de unos meses". En esa línea insistió en que “saben que no están destinado en una ciudad cualquiera, Barcelona no es una ciudad ordinaria, Cataluña no es un país ordinario y este no es un proceso político ordinario”.

Carles Puigdemont, durante el acto, entre Raül Romeva (i) y el cónsul Juan Alberto Buffa
Carles Puigdemont, durante el acto, entre Raül Romeva (i) y el cónsul Juan Alberto Buffa

Puigdemont auguró que, a causa de la acción de su gobierno en favor de la independencia, los cónsules “van a tener trabajo en los próximos meses, más allá de atender sus obligaciones habituales” y apostilló: “ustedes saben que este es un país que está caminando hacia su independencia”.

No se trata de una situación nueva, dijo. “Han conocido procesos similares, tienen la experiencia de la diplomacia, de cómo los países avanzados resuelven estás situaciones” Por ese motivo, el presidente catalán, reclamó a los diplomáticos “que expliquen bien” la situación política catalana, “un país que está caminando hacia la independencia”. La Generalitat, les dijo, estará a su disposición para darles toda la información que reclamen y pidió a los cónsules que no abandonen el “rigor” de su función.

Puigdemont, al igual que el consejero de Asuntos Exteriores, Raül Romeva, recurrieron en sus discursos al potencial económico de Barcelona y de Cataluña con las cifras habituales. Es una comunidad autónoma que tiene el 16% de la población de España, pero supone el 19% del PIB y existen unas 16.000 empresas exportadoras con un volumen de negocio anual de 60.000 millones de euros.

“Cataluña ha ayudado a construir el alma de la mejor Europa, la que queremos seguir construyendo como un Estado independiente”, dijo Puigdemont.

El acto institucional de recepción al cuerpo consular acreditado en Barcelona que se celebra desde hace años en el Palau de la Generalitat finalizaba siempre con una foto de familia. Ayer, sin embargo, se rompió esta tradición. Al parecer, el cuerpo consular rechazó el posado en protesta por el contenido del discurso de Puigdemont, pero este extremo no pudo ser confirmado por Juan Alfredo Buffa, decano del cuerpo consular y cónsul general de Paraguay en Barcelona.

Un portavoz de la Generalitat negó que los cónsules hubieran expresado su queja, aunque no precisó el motivo de la negativa a la fotografía. Buffa realizó un breve discurso muy protocolario en el que obvió por completo la situación política catalana.

Quién sí se refirió fue Raül Romeva. “Estamos en un proceso inexorable porque lo desea la mayoría de la población”, dijo, con el argumento habitual de las fuerzas independentistas y que el resto de partidos contrarrestan con los resultados de las elecciones del 27 de septiembre:Junts pel Sí y la CUP sumaron el 48% de los votos, pero 72 de los 135 escaños del Parlament.

El deseo del Gobierno catalán de darle trascendencia internacional al proceso de secesión quedó de manifiesto ayer en la recepción anual que la Generalitat ofrece al cuerpo consular acreditado en Barcelona. Hasta ahora se trataba de un acto protocolario, pero Carles Puigdemont abordó de lleno los pasos de su gobierno para “desconectar” con España. Así, el presidente catalán recordó que Barcelona, la tercera ciudad del mundo con más cónsules, “no es aún la capital de un estado”, pero vaticino que lo será "dentro de unos meses". En esa línea insistió en que “saben que no están destinado en una ciudad cualquiera, Barcelona no es una ciudad ordinaria, Cataluña no es un país ordinario y este no es un proceso político ordinario”.

 

La CUP acusa a CDC de “saqueo” por ATLL

El pacto parlamentario de Junts pel Sí y la CUP nació con inmensas dudas por las evidentes diferencias ideológicas entre ambas formaciones y no hay día que se produzca un episodio que así lo constata. Ayer no fue menos, esta vez a cuenta de la empresa Aigües Ter Llobregat (ATLL), sobre la que la Oficina Antifraude Cataluña ha detectado irregularidades en la facturación que pudieran derivar en responsabilidades fiscales y penales.

“Ahora vemos que no sólo es un tema de diferencias de modelo, en el cual nosotros defendemos un modelo público y CDC un modelo privado; ahora vemos que privatizar significa saquear el servicio público”, aseguró el diputado de la CUP Benet Salellas tras leer el informe de Antifraude. “No bastaba con el dinero del servicio, Acciona ha pirateado las cuentas para doblar beneficios, son unos corsarios del siglo XXI a costa del bien común”, dijo el parlamentario en referencia a la empresa que compró ATLL.

Por ese motivo, la CUP registró ayer en el Parlament una serie de peticiones de comparecencias en la comisión de Medio Ambiente para que den explicaciones: la del consejero de Territorio y Sostenibilidad, Josep Rull; su antecesor, Santi Vila; el director general de la Agencia Catalana del Agua, Jordi Agustí; el administrador de Acciona, Vicente Santamaría de Paredes Castillo, así como la directora general del área de control de infraestructuras Agua y Servicios de Acciona, Ola Corella.