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Acuerdo en Parla para acabar la huelga de basuras y limpieza viaria

El Ayuntamiento y la concesionaria llegan a un pacto inicial para concluir 10 días de paro

Basuras acumuladas en una calle de Parla.
Basuras acumuladas en una calle de Parla.CLAUDIO ÁLVAREZ

El Ayuntamiento de Parla, gobernado por Beatriz Arceredillo (PSOE), y la unión temporal de empresas integrada por Garbialdi y Sadifer, que tiene encomendado el servicio de recogida de basuras y limpieza viaria en esta localidad de 124.000 habitantes, llegaron hoy a un preacuerdo que, en caso de confirmarse, permitirá desconvocar el lunes  la huelga iniciada en diciembre de forma encubierta y que se extiende desde el 1 de enero de manera oficial.

Según el Ayuntamiento, este preacuerdo, labrado “tras varias horas de negociación”, permitirá “reestablecer el servicio y que los trabajadores cobren los atrasos”. “Ambas partes harán un esfuerzo conjunto para recuperar antes de finalizar el mes el estado óptimo de limpieza”, con “especial atención en la primera semana a centros escolares, centros de salud, etcétera”, señala el comunicado municipal

El Ayuntamiento ha prometido un plan de pago para lograr la disminución gradual de la deuda reconocida a 30 de noviembre, y “que permitirá a la empresa liquidar los atrasos con los trabajadores y afrontar el pago de la nómina de forma continua”.

Aunque el acuerdo cuente con el refrendo de los trabajadores, la limpieza de la ciudad no comenzará en ningún caso (más allá de los servicios mínimos) hasta el lunes, cuando los cerca de 200 empleados de este servicio público comiencen a percibir los salarios atrasados (el sueldo de diciembre y la paga extraordinaria de Navidad), según señaló Ricardo Mangue, representante de la federación de Servicios Públicos del sindicato UGT. Los trabajadores deben recibir el lunes la paga de diciembre y la mitad de la extra, y el 30 de enero la paga de este mes y la otra mitad.

“Tras mi investidura [el 14 de noviembre], comprobé que el servicio no se pagaba desde mayo”, explicó Beatriz Arceredillo en un bando municipal el 2 de enero. La regidora intentó regularizar los pagos y abonó 1,7 millones de euros: tras descontar una penalización a las empresas por “incumplimientos” durante el verano, y pagar dos mensualidades pendientes en diciembre, la deuda quedó por debajo de los tres millones de euros. Sin embargo, la empresa siguió sin abonar las cantidades adeudadas a sus empleados. Así las cosas, Arceredillo se comprometió ayer a pagar directamente a los trabajadores.

Como medida de presión adicional, el Ayuntamiento ya había asegurado el miércoles contar con un informe de salud que certificaba el riesgo de salubridad, y amagó con trasladarlo al Ministerio de Medio Ambiente para solicitar que la empresa pública Tragsa realizara “una actuación, sobre todo en zonas sensibles como centros de salud, colegios, etcétera”.

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Tragsa ya actuó en la huelga de limpieza viaria de noviembre de 2013 en la capital (PP); apenas unas horas después de su intervención, el paro fue desconvocado con un acuerdo entre las concesionarias y los sindicatos.

La huelga de Parla se ha enfangado además en el terreno político por la guerra interna en el PSOE. Ayer, su secretario regional, Tomás Gómez, criticó abiertamente a Arceredillo en una rueda de prensa. Gómez presionó en noviembre para que la número tres de la lista socialista no accediera a la Alcaldía tras la detención y renuncia del entonces regidor, José María Fraile, por su presunta participación en la trama corrupta desmantelada en la Operación Púnica. Gómez quería colocar a su candidato, Pablo Sánchez Pastor, número cuatro y ganador de las primarias para ser candidato en los comicios municipales de mayo. Pero Arceredillo no cedió y se hizo con el bastón de mando.

La alcaldesa ha denunciado motivaciones políticas detrás de la huelga de basura, dado que, presuntamente, buena parte de los capataces y mandos de la contrata municipal son afiliados socialistas y podrían responder a órdenes del partido.

Ayer, la oposición (PP, IU y UPyD) decidió encerrarse en el Ayuntamiento para forzar un pacto con la concesionaria. El concejal Miguel Ángel López (PP), en representación del resto de ediles, anunció que no tenían intención de moverse hasta que “haya un preacuerdo por escrito que sirva para que los trabajadores de la contrata cobren lo que se les debe y que empiecen a recoger la basura”.

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