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Decenas de miles de personas apoyan en la calle la huelga de la sanidad

Las dos jornadas de paro culminan con nutridas manifestaciones en todas las ciudades

Manifestaciones con banderas de todos los colores (junto a las de CIG ondean las de Comisiones Obreras, Esquerda Unida o las pancartas de la Plataforma en Defensa da Sanidade Pública y carteles que improvisaron consignas contras los Gobiernos de Santiago y Madrid) marcharon la tarde noche de este martes por las calles de las ciudades gallegas. En todas las áreas sanitarias de Galicia se han repetido los actos de rechazo a las políticas de la Xunta y del Ministerio de Sanidad. Las más numerosas, con más de 10.000 personas, han sido en A Coruña y Vigo. En esta última la marcha recorrió las calles de la ciudad entre el Hospital Xeral y la Porta do Sol. Con lemas en defensa del “servicio público universal y de calidad”, la protesta la monopoliza el personal sanitario y el resto de trabajadores del Servizo Galego de Saúde, que corearon cánticos contra la “privatización de la Sanidad”. “Feijóo, atiende, la sanidad no se vende”, arrancó también la manifestación en Santiago que partió de la Praza Roxa. Tras las pancartas de la Plataforma SOS Sanidade Pública se colocó una muchedumbre heterogénea integrada por médicos con batas blancas, enfermeras, celadores, pero también jubilados que clamaron contra los copagos y familias enteras con carritos de bebés. Entre los más de 4.000 asistentes, mezclados entre la ciudadanía anónima, discurrieron los líderes de AGE, Xosé Manuel Beiras; del BNG, Xavier Vence, y la número dos del PSdeG, Pilar Cancela, junto a diputados de los tres partidos. El secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, se movilizó junto a sus compañeros en la marcha que discurrió por Burela y que también reunió a centenares de personas.

En A Coruña los jardines de Méndez Núñez también se llenaron de miles de desencantados  -12.700, según la policía local- con las políticas sociales de la Xunta y el Gobierno de Rajoy. Y manifestaciones similares recorrieron Ourense, Pontevedra, Lugo, Ferrol y otras villas como Ribeira. Las marchas son la culminación de 48 horas de huelga en los hospitales y centros de la red pública gallega. La Xunta ha minimizado el seguimiento de los paros que cifra en un 23,24% y ha decidido incluir como no huelguistas al personal obligado a trabajar incluido en los servicios mínimos (el 35% del personal).

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, también ha relativizado  el impacto de la protesta. Hizo ver que el Servicio Galego de Saúde apenas tendrá que descontar el día en el 25% de las nóminas, en una estimación que vuelve a excluir a los trabajadores convocados para servicios mínimos. Durante los dos últimos días, el personal sanitario y el resto de trabajadores del Servizo Galego de Saúde han pedido la retirada de los copagos sanitarios y de los distintos tijeretazos que las Administraciones gobernadas por el Partido Popular han aplicado en el último año a las partidas de sanidad. Y la alerta ha cundido con la intención de la conselleira de Sanidade, Rocío Mosquera, y del propio Feijóo de poner en marcha las polémicas unidades de gestión. La mayoría del personal sanitario consultado teme que sea un primera paso hacia la privatización de la sanidad. La tesis oficial del Gobierno gallego es que solo pretende una mayor eficiencia en la gestión que redundará en beneficio del paciente.

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