Una ciudad con horizontes

A la actriz malagueña le gusta la tranquilidad de los parques y jardines de Madrid, pero también critica la falta de servicios en estos espacios

La actriz posa en la puerta del Corral de la Morería en Las Vistillas.
La actriz posa en la puerta del Corral de la Morería en Las Vistillas.SANTI BURGOS

1. La Casa de Campo. Un bosque urbano en el que desaparece el ruido de la ciudad. Si tienes perros, aquí se pueden acordar de quiénes son. Yo tengo dos perras y se creen que la Casa de Campo es suya, que es nuestro jardín. Si otros perros se les cruzan seguro que piensan: ¡Ey! ¿tú qué haces aquí? (Puerta del Ángel, 1).

2. Teatro Lara. Porque está ahí Taitantos. Es un lugar maravilloso y precioso con mucho encanto. Tiene una oferta de teatro muy amplia, donde puedes optar por una cosa u otra y siempre está funcionando (Corredera Baja de San Pablo, 15).

3. Los jardines del Campo del Moro. Es un jardín de estilo francés, con un paseo muy bonito para quien le gusten los parques. La única pega es que no dejan entrar a los perros y que, a veces, no abren en los horarios que les corresponden.

4. La plaza de Santa Bárbara. Cuando llegué a Madrid era el sitio donde quería vivir, aunque nunca llegué a hacerlo. Es muy bonita, pequeña, con un quiosquito de libros y una terracita. ¡Envidio a sus vecinos! Me encantan los edificios, con esos miradores tan bonitos. Antes había una librería especializada en teatro que se llamaba La Avispa, donde me gustaba comprar libros y sentarme en la placita a mirarlos. Eran momentos especiales.

5. La Casa del Libro. Cuando vine a Madrid me resultó impresionante, un mundo. Cualquier tienda de libros es una pista de despegue para ir a otros lugares, pero tengo especial predilección por una en Maestro Victoria, que es muy tranquila y con una atención estupenda. Además, el paseo hasta allí es muy agradable (Maestro Victoria, 3).

6. El paseo del Prado. Un día te dices: hoy no sé qué hacer, pero quiero irme de casa. ¡Pues este es el lugar! Lo tienes todo a mano, el Retiro de un lado, el Museo del Prado del otro, el Thyssen, el Reina Sofía, el Jardín Botánico... Es un sitio donde puedes tomarte una caña o ir a pasear por un jardín hermoso.

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7. Estación de Atocha. Me parece preciosa arquitectónicamente y me encanta el jardín que está dentro, con el microclima y las ranas. Recuerdo que cuando hicieron la reforma llevaba a mis sobrinos pequeños a verla. También forma parte de los recuerdos de mi llegada a Madrid.

8. Madrid Río. Se aglutinan todo tipo de personas haciendo todo tipo de actividades. Han devuelto el río a la ciudad, que antes era inexistente. Ahora que hay árboles con copitas y se ensanchan, empieza a ser un lugar muy agradable para pasear. Para mi gusto faltan fuentes y más servicios públicos para la gente mayor.

9. Las Vistillas. Para mí representa la oportunidad de ver el horizonte. Es un lugar para ver el cielo y los atardeceres. Yo, que soy de Málaga, tenía ahí el horizonte a mano. En Madrid, siempre había un edificio que me lo tapaba, así que Las Vistillas son como subirte a un balcón de la capital y echarle un vistazo a la costa (Morería, 12).

10. Pastelería Fredy. Abrió hace un año y fue una bendición Tiene unas tartas de fruta y unos bombones para morir. Además, son una gente estupenda y superatentos. Son tan buenos que no hace falta que yo les haga promoción (paseo de la Virgen del Puerto, 11).

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