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IU mantiene al PP en Alcalá al no apoyar la moción de censura de PSOE y UPyD

Sánchez argumenta "el carácter liberal" y el "discurso antisindical" de UPyD para mantener al PP

La izquierda tendrá que esperar al menos dos años más, hasta las elecciones municipales y autónomas, para desbancar al Partido Popular y gobernar Alcalá de Henares. Así lo ha decidido hoy Izquierda Unida, que se ha desmarcado de la moción de censura que el PSOE local impulsaba con el apoyo de UPyD en la tercera ciudad más grande de la Comunidad de Madrid (204.000 habitantes). El coordinador general de la formación, Eddy Sánchez, ha rechazado hacerlo al entender que en la alianza no estaban “garantizados” tres requisitos: “No se descartaba que pudiera haber despidos, no se defendían los servicios públicos y los derechos de los trabajadores, y el ayuntamiento no profundizaba en la participación ciudadana”.

Sánchez considera como factor de distorsión el pacto "oscuro, a espaldas de la ciudadanía" entre socialistas y magentas, en especial el “discurso antisindical de UPyD, que entiende que la crisis la han generado los servicios públicos, y su carácter liberal”. Sin embargo, la única condición que ponía el partido magenta era revisar todos los ejercicios contables municipales no prescritos, instar a la Cámara de Cuentas de Madrid a auditar dichos ejercicios, realizar un control externo de las cuentas municipales más efectivo y transparente y, de existir irregularidades, ponerlas en conocimiento de los órganos judiciales competentes.

La declaración de intenciones de Sánchez ha coincidido con el final de la reunión que han mantenido el secretario general socialista en Alcalá, Javier Rodríguez, con la portavoz autóctona de IU, Pilar Fernández. En el encuentro, que ha durado dos horas, IU se ha enrocado en su negativa a la moción aludiendo a “la inestabilidad” que se produciría y a la reacción de un PP “herido, y por tanto más peligroso”.

El PP cuenta con 12 concejales, por los nueve del PSOE, tres de IU y uno de España 2000, de ultraderecha. “Entendemos que era necesario un cambio y que no era de recibo esperar a 2015. Desde el respeto absoluto a IU, discrepamos, cuando el PP ha provocado una deuda de 300 millones de euros según recoge la misma Cámara de Cuentas. Alcalá se merece otra forma de hacer las cosas”, ha observado Rodríguez, que el martes entregó a IU las 11 firmas con que contaba tras un proceso en el que obtuvo el respaldo de la Ejecutiva Federal del PSOE pero no el del PSM. El 12 de mayo los militantes socialistas de la ciudad dieron su aprobación, con el 78,4% de los votos emitidos, a la moción de censura contra el PP.

El distanciamiento con la moción que impulsa el PSOE choca con las declaraciones de Pilar Fernández en los últimos meses. "A ustedes señores del Partido Socialista les digo que lleguen a un acuerdo con los señores de UPyD y ocuparán la alcaldía. Nos guste o no, no mantendremos a la derecha”, dijo a finales de marzo. “Una vez que Javier Rodríguez presente ante la dirección de IU los documentos que son imprescindibles y necesarios para registrar la moción de censura que le lleve a la alcaldía, en ese momento IU convocará su asamblea y estamparemos las firmas 12, 13 y 14 necesarias para que se convierta en el nuevo alcalde”, quedó grabado el 26 de abril, tras el preacuerdo entre PSOE y UPyD.

Mientras Fernández se negaba a sí misma, la postura de IU ha sido recibida con alborozo por altos cargos del Partido Popular. Los mismos que hace un mes dieron por perdida la tercera ciudad de Madrid tras diez años ininterrumpidos gobernándola la celebraron como “una buena nueva”. Al igual que en ocasiones anteriores, el Partido Popular ha sido el gran beneficiado de las diferencias de IU con el PSOE. Ya en 1995, los populares, con Bartolomé González de alcalde, gobernaron en minoría tras obtener 11 concejales (38% de los votos) frente a los nueve del PSOE (29%) y los siete de IU (24%), entre los que no hubo acuerdo. En todo este tiempo, la legislatura de 1999-2003 —12 del PP (42%), 11 del PSOE (36%) y cuatro de IU (13%)— ha sido la única en la que hubo una alcaldía (de coalición) de izquierdas. La semana pasada el PP sacó adelante los presupuestos para este ejercicio gracias precisamente a la abstención de los tres concejales de la formación de izquierdas y del representante de España 2000, de ultraderecha.

Esta vez, el pánico a perder la alcaldía llevó al PP incluso a pagar anuncios como el siguiente en medios locales: “Estos concejales de UPyD se gastan más de 7.000 euros del dinero de todos los alcalaínos en comidas, cursos, viajes y teléfonos”. La publicidad incluye las fotos de los dos concejales magenta, a los que la intervención del ayuntamiento no informó que habrían gastado de forma errónea el presupuesto. Se da la circunstancia de que ambos concejales se bajaron el sueldo un 20% en septiembre de 2012.

Así, el portavoz, Anselmo Avendaño, percibía 80.445 euros brutos anuales y se lo dejó en 62.262, mientras que el otro concejal pasó de 65.361 a 52.188. El alcalde, el popular Javier Bello, acordó a cambio de su apoyo el pasado julio que se lo bajaría de 100.556,40 a 69.584,69 euros. También se incluyó que se redujera un 50% las asignaciones económicas a los Grupos Políticos municipales. Fue otra propuesta desoída.

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