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La presidenta del Parlamento apoya la reducción de diputados

Pedro Puy reitera que aprobarán la medida "con o sin el consenso de la oposición"

Ninguno de los tres partidos de la oposición ha respondido a la carta remitida la semana pasada por el Partido Popular al resto de grupos parlamentarios para iniciar el proceso de reducción de escaños que defiende el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. Ni el PSOE ni Alternativa Galega de Esquerda ni el BNG se han dado por aludidos. Así que ayer por la mañana, el portavoz popular en la Cámara, Pedro Puy, el mismo que remitió la misiva al resto de formaciones, aseguró que su partido seguirá esperando “algunos días más” porque el objetivo es abordar la reforma mediante el diálogo. El plan explicitado por Feijóo pasa por reducir los escaños de 75 a 61 de forma que acaben ganando peso electoral Ourense y Lugo, las provincias que más votan al PP. El ahorro anual que se calcula es de 1,2 millones anuales. Puy dejó claro que el Partido Popular “tiene capacidad para presentar una proposición de ley sin hablarlo previamente con los grupos”. Y recordó, tal y como había hecho la semana pasada el propio presidente Feijóo, que la medida es un “mandato electoral”, puesto que fue incluida en el programa del PP para las últimas autonómicas.

También la presidenta de la Cámara, la popular Pilar Rojo, se apuntó ayer al argumento para adelgazar la institución. Defendió que se trata de una promesa para las pasadas autonómicas del Partido Popular “que está gobernando con mayoría suficiente”. Entendió por tanto que su partido “quiera llevarla a cabo”. “Otra cuestión es, que ya adelantó el propio presidente, que es una reforma que le gustaría hacer de modo consensuado, hablando con los distintos grupos, y que no sea solo una reforma de su partido, aseguró Rojo.

“Cortina de humo”

La propuesta no ha tenido ningún efecto en el resto del arco parlamentario. Todos los portavoces a excepción de Pedro Puy la han calificado como una cortina de humo del Gobierno para escapar de unas semanas de noticias aciagas, tanto en lo económico como en lo que afecta a la vieja relación del presidente cuando era alto cargo de Sanidade con el contrabandista Marcial Dorado. Tanto los socialistas como Alternativa Galega de Esquerdas, como el BNG han propugnado medidas alternativas para conseguir el ahorro sin que suponga un recorte a la democracia.

 

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