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Un desahucio de hace cien años

El Arxiu de L’Hospitalet publica un documento de 1913 en el que se pide expulsar de una vivienda a un matrimonio y sus tres hijos por impago de alquiler

El pasaje junto al número 10 de la calle Santiago Apóstol, antigua Viena, de L'Hospitalet, donde vivía la familia Montroig Pons.
El pasaje junto al número 10 de la calle Santiago Apóstol, antigua Viena, de L'Hospitalet, donde vivía la familia Montroig Pons.

Los desahucios son uno de los problemas más graves de la sociedad española actual. El drama de los impagos inmobiliarios afecta a miles de familias y muchas acaban fuera de sus casas para siempre: En 2012 más de 66.000 familias en toda España. Pero el problema no es nuevo, pese a lo que pueda parecer. Las crisis se parecen todas y sus efectos también. Hace justo un siglo, la situación económica española era tan desastrosa como la actual: salarios bajos, precios por las nubes, deuda pública disparada y producto interior bruto por los suelos, además de una gran inestabilidad política.

El Arxiu Municipal de L’Hospitalet incorpora cada mes un documento del pasado de esta ciudad relacionado con la actualidad. El de este mes de mayo no podía serlo más: el inicio de un proceso de desahucio que afectaba a un matrimonio y sus tres hijos menores por impago del alquiler de su vivienda. El documento, una sola hoja escrita en papel de barba, lleva la firma de Alberto Puig Domènech, vecino de Barcelona, que dirige al Tribunal Municipal una petición para llevar a juicio y desahucio a Joaquín Montroig, vecino de la calle Viena (tras la Guerra Civil, calle de Santiago Apostol) del pasaje Puig, número 10, del barrio de la Torrassa de L’Hospitalet de Llobregat, que ocupaba la planta baja.

Documento de 1913 en el que Albert Puig pide el desahucio. ampliar foto
Documento de 1913 en el que Albert Puig pide el desahucio.

Montroig y su familia, Dolors Pons Bosch y sus tres hijos, de cinco, tres y un año, debían el alquiler mensual de 12 pesetas desde el mes de noviembre de 1912 hasta marzo de 1913, ambos inclusive, lo que hacía un total de 60 pesetas. Por eso, Puig pedía que “vistas las leyes de procedimiento sean condenados dando lugar al desahucio, a dejar vacua, libre y expedita y a disposición de estar en la habitación y tierra anexa a la misma”. Puig también pedía que los morosos pagaran las costas del juicio.

Montroig y su familia fueron una de las muchas que malvivieron en este barrio de L'Hospitalet a comienzos del siglo pasado. Josep Maria Solias, director del Museo de Historia de la ciudad, recuerda que la vivienda motivo de desahucio fue una de las muchas que proliferaron para dar cabida a inmigrantes llegados, sobre todo, del arco mediterráneo. “Se construyeron en grupos de cinco o seis viviendas. Tenían una extensión de 20 a 40 metros, aproximadamente, y para ocupar al máximo el espacio del solar se construyeron perpendicularmente a la calle, utilizando un estrecho corredor de apenas un metro de ancho para acceder a cada una de ella”. Las viviendas no tenían ningún servicio y el agua se obtenía de la cercana Plaza Española.

El dueño reclamaba 60 pesetas por cinco meses y las costas del juicio

De hecho, el pasaje Puig, continua existiendo en la actualidad, como sobrevive el Pasaje Pons o el pasaje Mata o las casas Borràs, “están protegidas como parte del programa de recuperación de la memoria histórica”, aunque posiblemente el aspecto actual sea el de las viviendas construidas desde 1921 por el arquitecto municipal Ramon Puig Gairalt que llegó a levantar más de 1.500. “Hasta que la dictadura de Primo de Rivera las prohibió en 1925. No es de extrañar que estas barriadas fueran el lugar donde ser coció el caldo de cultivo de activistas de la CNT y del FAI”, recuerda el especialista.

La historia que ahora ha dado a conocer el archivo estuvo a punto de perderse para siempre. En 2007 Enric Gil Meseguer localizó un lote de 20 documentos relacionados con Hospitalet que se vendían por internet. Gil los compró y los entregó de forma gratuita al archivo municipal. No sabemos como acabó la historia de la familia Montroig Pons, pero es muy probable que tuvieran que abandonar su vivienda. Ellos no contaron con plataformas de apoyo como la PAH que desde hace años lucha contra los desahucios.