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El SAT marcha contra la venta de tierras a compañeros cooperativistas

El sindicato rechaza que los jornaleros compren las fincas que trabajan

Miembros del Sindicato Andaluz de Trabajadores, durante la marcha de ayer contra la venta de fincas en Sierra de Yeguas a sus compañeros de organización. Ampliar foto
Miembros del Sindicato Andaluz de Trabajadores, durante la marcha de ayer contra la venta de fincas en Sierra de Yeguas a sus compañeros de organización.

La tierra para quien la trabaja. Ha sido el lema adoptado por el Sindicato de Obreros del Campo (SOC) desde su creación en 1976. Sin embargo, no tiene el mismo sentido para todos sus miembros. El SAT, organización que incluye a la agrupación de jornaleros, ha marchado este domingo contra la venta de fincas a tres cooperativas de compañeros del sindicato que trabajan en ellas desde hace 20 años en Sierra de Yeguas, un municipio entre Sevilla y Málaga y situado en la cuna del movimiento temporero. La dirección del SOC respalda la movilización contra sus propios miembros. “No hay mala intención. No queremos echarlos ni ocuparlos”, afirma el portavoz del SAT en Málaga Huan Manuel Sáenz. Sin embargo, los afectados no salen de su asombro.

Uno de ellos es Juan Rodríguez. Comenzó en el SOC con uno de sus fundadores, el párroco de Los Corrales (Sevilla) Diamantino García. Con él se movilizó por toda Andalucía para reclamar tierra y libertad, como miles de temporeros que en la Transición subsistían a base de recoger espárragos, el furtivismo y lo que saliera. Finalmente le llegó la oportunidad de tener lo que siempre había soñado y optó en 1991 a un concurso público para la explotación de Las Peñuelas, una finca del extinto Instituto Andaluz para la Reforma Agraria.

“Nos las dieron peladas”, afirma Rodríguez al recordar el erial de unas 150 hectáreas que recibieron, sin maquinaria ni más ayudas, y a las que sumaron 19 familias para fundar inicialmente dos cooperativas: Repla y Agrisur de Sierra de Yeguas. Posteriormente, una se dividió y nació 11 de Octubre. En la primera hay cuatro familias, incluida la de Rodríguez, en la segunda 10 y en la tercera cinco.

Rodríguez atendía el pasado jueves atónito a la Guardia Civil que se personó para revisar la zona y estudiar cómo prevenir incidentes este domingo. Hace 30 años estaba frente a los agentes reclamando lo que ahora sus propios compañeros no quieren que consiga. Hace tres décadas que asegura es miembro del SOC, organización de la que ha sido parte de la dirección colegiada, y no piensa abandonar. “Me tendrán que echar si quieren porque yo no me voy”, advierte.

Con el mismo argumento se puede ocupar El Humoso

Juan Rodríguez, cooperativista afectado y miembro del SOC

La Junta decidió en la pasada legislatura ofrecer la titularidad de las tierras a los colonos que las explotan desde hace décadas, algo que los campesinos han reclamado desde el principio. “Es lógico que quiera seguir trabajando donde lo he hecho desde hace 20 años y no volver a hacerlo para otro. Además, sin la titularidad de la tierra, no podemos acceder a ayudas porque al ser la Junta la dueña no se puede conceder subvenciones a sí misma, no tenemos garantía en nuestras inversiones a largo plazo, se nos deniegan los créditos y no tiene sentido todo lo que hemos empleado para crear fábricas y otras instalaciones”, argumenta Ruiz.

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) los apoya, en especial cuando hace solo una semana ocupó con CCOO una finca cercana, de 800 hectáreas, y esta sí que casi desocupada, con escasa actividad y también de la Junta.

Esta circunstancia hace más incomprensible que la movilización del SAT apunte contra sus compañeros. Esta organización de Sierra de Yeguas y Navahermosa mantiene, según ha publicado, su “total y rotunda oposición a la venta de la finca pública Piñuelas [como se la conoce en la zona] por parte de la Junta de Andalucía (PSO€-IU)” y reclama que la titularidad siga siendo pública. Argumentan que sería una forma de luchar contra el paro y que vender tierra pública es al fin y al cabo privatizar. También han llegado a declarar en una emisión radiofónica que las tierras no están bien aprovechadas.

Juan Rodríguez discrepa abiertamente y asegura que sus cooperativas generan 3.000 peonadas al año y que sus cultivos, sociales y ecológicos, tienen como principal objetivo la creación de empleo. De hecho, cultivan algunas tierras fuera porque necesitan más espacio para producir y dar trabajo.

No hay mala intención, no queremos echarlos

Huan Manuel Sáenz, portavoz del SAT en Málaga

“Con los argumentos del SAT, el próximo fin de semana hay que ocupar El Humoso”, afirma Rodríguez en relación a la cooperativa y las tierras de Marinaleda, el pueblo del dirigente del SOC Juan Manuel Sánchez Gordillo, quien se ha desentendido del conflicto. “De El Humoso no te puedo hablar”, advierte el portavoz del SAT en Málaga.

"Seguimos las directrices"

Fuentes del sindicato explican la actitud con los colonos de Sierra de Yeguas en que Juan Rodríguez forma parte del sector crítico de la organización del dirigente Diego Cañamero y que este está detrás de la protesta, la conoce y la apoya.

Huan Manuel Sáenz, portavoz del SAT en Málaga, confirmó que la movilización cuenta con la aprobación de la dirección provincial y nacional, que siguen “las directrices del sindicato” y matiza los mensajes de su organización a través de las redes sociales, en las que han llegado a publicar: “La izquierda rancia de la Junta de Andalucía en nada se diferencia de la derecha fascista de la Comunidad de Madrid, y no se lo vamos a permitir”.

“El mensaje no es impedir que las cooperativas accedan a la titularidad de la tierra, sino que la Junta cree el banco de tierras que había prometido. Queremos poner el problema encima de la mesa, no echar ni ocupar las fincas de las cooperativas. Puede sonar raro, pero queremos dar el mensaje de que las nuevas generaciones tienen derecho a trabajar como ellos [los cooperativistas actuales] lo han hecho”, admite el portavoz sindical.

Sáenz asegura que esta marcha pretende que la tierra no salga a subasta y que forma parte de un calendario de movilizaciones.