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Pilar Rojo impone las nuevas normas para los invitados en el Parlamento

Afectados por la estafa de las participaciones preferentes piden que no se les limiten sus vistas a la Cámara

Una protesta en la tribuna de invitados del Parlamento protagonizada por trabajadores del naval de Ferrol en enero
Una protesta en la tribuna de invitados del Parlamento protagonizada por trabajadores del naval de Ferrol en enero EFE

La presidenta del Parlamento gallego, Pilar Rojo, aplicará ya en el próximo pleno —y en solitario— las nuevas normas de comportamiento para los invitados que acudan al hemiciclo, después de que los grupos de la oposición se negaran a suscribir el documento de siete puntos, elaborado junto a los servicios jurídicos de la Cámar. En el texto se contempla que los invitados tendrán que suscribir esas reglas para acceder al hemiciclo. A partir de ahora las personas que acudan a las sesiones parlamentarias no podrán exhibir ni pancartas ni mensajes reivindicativos. Y en caso de que un partido invite de forma reiterada a personas que conculquen estas normas, se quedará sin posibilidad de volver a llevar público durante, como mínimo, el tiempo equivalente a un periodo de sesiones. Si se niegan a asumir estas normas tendrán que seguir las intervenciones confinados en una sala del grupo parlamentario que los invitó.

 El PSdeG fue el que se mostró más ambiguo en su respuesta a la presidenta.Los socialistas emitieron ayer un comunicado en el que consideran “imprescindible compatibilizar la libertad de los ciudadanos y de los grupos a la hora de asistir a las sesiones con la responsabilidad de ambos en el ejercicio de los dos derechos”.

Más rotundo se manifestó el portavoz parlamentario de Alternativa Galega de Esquerda (AGE), Xosé Manuel Beiras, que remitió una carta a la Rojo en la que comparó las medidas con un “repertorio de artículos de un reglamento de control, disciplina y sanción de personas que pretenden acceder a algún recinto de alta seguridad, como por ejemplo, las visitas a los recluidos en un centro penitenciario”. Los que ni siquiera contestaron fueron los diputados del grupo del BNG. “Si la presidenta considera necesarias, bajo sus atribuciones y su responsabilidad, nuevas normas, nosotros no vamos a hacer aportaciones y no vamos a suscribir ningún acuerdo”, explicó su portavoz, Francisco Jorquera, a Europa Press. Uno de los grupos que se verán más afectados por estas nuevas normas serán el colectivo de los estafados por las participaciones preferentes que ayer enviaron a Pilar Rojo un escrito en el que solicitaron tener “presencia con voz, sin voto” en comisiones y plenos en los que se hable de su situación. Y piden que no se les limiten las visitas. Rojo decidió endurecer las normas después de los incidentes protagonizados hace semanas por víctimas de las preferentes.