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ATHLETIC

Valverde ridiculizó a los galácticos

Del Horno e Iraola marcaron los goles de la última victoria del Athletic en el Bernabéu

Aranzubia; Murillo, Luis Prieto, Gurpegi, Del Horno; Iraola, Orbaiz, Tiko, Yeste; Etxeberria, Ezquerro. Con este equipo, del que apenas resisten en activo como profesionales un pequeño ramillete que se cuenta con los dedos de una mano, el Athletic que entrenaba aquel 18 de febrero de 2005 Ernesto Valverde fue capaz de humillar (0-2), en el Santiago Bernabéu, al Real Madrid. Una gesta, sin duda: desde entonces no se conoce un triunfo rojiblanco en este estadio.

 

De aquella alineación rojiblanca apenas siguen en activo un ramillete de jugadores

Aquel día, el técnico brasileño Luxemburgo, uno de los recambios esotéricos a los que Florentino Pérez se vio obligado después de obsesionarse con la marcha de Vicente del Bosque, no daba crédito al insospechado giro del partido. Había puesto sobre el césped al Madrid galáctico, precisamente con Pavón en el banquillo, para hacer buena la famosa profecía que dividía la plantilla blanca entre estrellas y obreros. Jugaron Casillas; Salgado, Samuel, Helguera, Raúl Bravo; Beckham, Gravensen, Guti, Solari; Figo y Owen. Todos ellos fueron incapaces de marcar un gol al Athletic, que, incluso, se vio perjudicado por la ceguera del colegiado Moreno Delgado que no acertó a ver dentro de la portería de Casillas un espectacular disparo de Pablo Orbaiz desde la zona de banquillos donde estaba sentado Fernando Llorente, aunque aquel día con el dorsal 32.

Los goles de Asier del Horno, con un certero cabezazo en el minuto 58, y de Andoni Iraola en el 74, al batir por bajo a Casillas dentro del área pequeña tras una jugada trenzada con rapidez entre Yeste y Ezquerro, rompieron el pronóstico, abrieron las dudas en el Real Madrid y proyectaron el espíritu ofensivo que Valverde había inoculado en aquella plantilla.

Desde entonces, el Athletic se da de bruces contra la cruda superioridad del rival, a la que, en ocasiones, acompañan arbitrajes tan calamitosos como el más reciente del asturiano Muñiz Fernández. Pero en la memoria colectiva rojiblanca queda el desparpajo de aquel equipo que se sobrepuso a los nombres que tenía enfrente, en una proporción similar a la que ahora anidan en la plantilla de Mourinho. Incluso, el valor de la victoria del Athletic cobra una mayor trascendencia cuando se mira a la tripleta de suplentes que utilizó Valverde: Mari Lacruz, Solabarrieta y Casas también contribuyeron a la victoria.