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Artur Mas vende a los cónsules su idea de Estado propio

El presidente destaca ante los diplomáticos que Cataluña "es un país abierto y con talento"

Cualquier oportunidad es buena para el presidente de la Generalitat, Artur Mas, en su afán de explicar su proyecto de Estado propio para Cataluña. Y más idónea es aún si puede darlo a conocer a la comunidad internacional. Ayer el presidente catalán dio fe de ello, en un acto con una veintena de cónsules en Barcelona en el que aprovechó para dar cuatro pinceladas sobre su idea de Estado propio.

El acto no era nada propicio: se trataba de enseñar al cuerpo consular los proyectos que se desarrollan en el Instituto de Ciencias Fotónicas (ICFO) de Castelldefels (Baix Llobregat) y que los diplomáticos pudieran conversar con los investigadores de los países que representan.

Sin embargo, Mas aprovechó la oportunidad para vender su proyecto para Cataluña, buscando el paralelismo con la filosofía del ICFO, que conmemora su décimo aniversario. Tras destacar que el centro de investigación funciona gracias al “talento, la mentalidad abierta y la voluntad de ser en el mundo”, lo comparó con la comunidad. “Cataluña receta esta fórmula para desarrollarse”. La independencia, remarcó el presidente, no es el objetivo final, sino un medio para desarrollarse. “Se habla muy a menudo de estructuras de Estado. Tener un Estado no es una finalidad, sino un instrumento al servicio del país”, destacó. 

Como ejemplo de estructuras de Estado, puso el ICFO: de los tres proyectos que el European Research Council financia en España, citó, los tres son catalanes, y dos de ellos investigaciones desarrolladas en el centro de Castelldefels.

El presidente catalán no se limitó a vender las bondades de su proyecto, sino que también pidió a los diplomáticos que transmitan a sus Gobiernos una imagen positiva de Cataluña. “Últimamente les habrán llamado mucho desde sus Gobiernos preguntándoles qué pasa en Cataluña”, interpeló a los cónsules. Y les ofreció, como conclusión a su discurso, una réplica: “Respondan que este es un país que quiere talento, una mentalidad abierta, y presencia en el mundo”.
Mas no pudo transmitir su mensaje en privado a los diplomáticos. El presidente y los representantes del cuerpo consular solo tuvieron un breve encuentro en el que no salió a colación su órdago soberanista. Entre los cónsules presentes estaban el de Italia, el de Reino Unido, el de China y el de Nueva Zelanda.