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El Molino, del Paralelo a Lavapiés

Es el templo sagrado de las variedades, un espacio transgresor con más de 100 años

El icono de Barcelona viaja por primera vez y por un solo día a Madrid

La escritora, directora y cabaretera de culto inglesa Úrsula Martínez. Ampliar foto
La escritora, directora y cabaretera de culto inglesa Úrsula Martínez.

El desastre del 98 no solo sumió a España en una de las grandes crisis de su historia, con la pérdida de las últimas colonias (Cuba, Puerto Rico y Filipinas) y una desaforada y seria crítica del sistema, por parte de políticos e intelectuales. También, como ocurre tantas veces en tiempos convulsos y dolorosos, el escenario servía para celebrar rituales conjuntos y balsámicos. Como ahora.

En ese contexto nace, en el mítico Paralelo de Barcelona, el germen de lo que durante más de un siglo ha sido uno de sus más importantes iconos: El Molino. Templo sagrado del mundo de las variedades, de las picardías, de lenguaraces a los que no frenó ni la dictablanda de Primo ni la dictadura de Franco. Siempre se consideró un espacio transgresor de los límites permitidos, con un lenguaje propio: el de los cuerpos y el de las palabras. En ambos casos, muy desprovistos de convencionalismos, de normas, de…. de todo. Por El Molino han desfilado cientos de artistas que se saltaron la censura, la política, la guerra, el hambre, ofreciendo una lección constante de libertad, de sublimación de lo popular y de erotismo sin hipocresía.

Y ahí continúa, convertido en el más emblemático cabaré de España y uno de los más importantes de Europa, una vez superado el riesgo de desaparecer, la década pasada.

'Live in burlesque' llega al Teatro Circo Price

El espectáculo se podrá ver el domingo en el Price (Ronda de Atocha, 35) es Live in burlesque, que se representa habitualmente en el Paralelo de Barcelona. El director artístico es Josep María Portavella y las coreografías son de Jean Emile. Combina números históricos de El Molino con otros actuales. A las 21.30. Entradas, entre 16 y 35 euros.

Ahora es noticia, e importante para el mundo escénico, porque por primera vez en sus 113 años de historia, El Molino sale de su templo para visitar Madrid. Un único día (el domingo 22); una única función (a las 21.30) y en uno de los espacios más bellos y singulares de la ciudad, el teatro Circo Price, y con el cabaré Live in burlesque, donde no solo habrá números del género burlesque, hoy tan en boga, sino también actuaciones de verdaderos dioses del género de las variedades.

Vendrá a Madrid la escritora, directora y cabaretera de culto inglesa Úrsula Martínez, con su internacionalmente conocido y glamuroso número Hanky Panky, en el que un misterioso pañuelo rojo desparece de su mano para aparecer en muchos sitios. Una original mezcla de strip-tease y magia donde se combina teatro experimental y cabaré. También arrancará risas y seguramente piropos la australiana Jess Love, con sus aros, su descaro, su humor y otros encantos.

Manteniendo lo que tanto atraía de El Molino, las intervenciones lenguaraces a pie de pista, está la mítica vedette y hoy anfitriona del espectáculo Merche Mar, verdadero eslabón entre lo que siempre fue este espacio, en el que ella debutó en 1965, y las nuevas coreografías cargadas de erotismo del Team Molino. Este grupo, compuesto por nueve artistas con nueve cuerpazos, es el encargado de los números de burlesque, género que arrasa en los escenarios del mundo, donde vemos transformismo, comedia, drama, plumas, lentejuelas, ligueros, corsés, cuplés, canción francesa y el genial bailaor Amador Rojas, que funde poética y sensualidad con maestría.

El Molino nace en 1898. Al principio se llamaba La Pajarera de Cataluña y era un tablao de pocos metros, donde se veían números flamencos de las criadas y chicas humildes que querían triunfar. Junto a ellas, un travestido contaba chistes. Ninguno cobraba, trabajaban a cambio de pan, vino y una litera justo detrás del escenario.

Luego se unió un ventrílocuo muy popular. Pero, a pesar de tener algunas prostitutas por la puerta, para ampliar la oferta de ocio, el negocio no era rentable y en 1905 cambia de propietario. Pasa a llamarse Gran Salón del Siglo XX, y alternaba variedades con pases de cine. En 1908 se rebautiza con el nombre Petit Moulin Rouge, en referencia al de París. Son los años del music hall, que se adueña del Paralelo, cuya fama como avenida que aglutina el mayor número de espectáculos crece en Europa. Desde entonces la sala ha alternado variedades con zarzuelas cortas, flamenco y cine, ofreciendo copas, cenas y actividades de estraperlo (sobre todo de penicilina).

Fue sede del partido de Miguel Primo de Rivera y, durante la Guerra Civil, gestionada por la CNT, igualó los salarios de todo el personal, fuera un camarero o una vedette.

Llega la época franquista, cuando cualquier lengua diferente al castellano estaba prohibida, y se retira la palabra “rojo”. Se quedó como El Molino, son los años de la mítica Bella Dorita, la primera gran estrella del local, a la que siguieron otros artistas legendarios como Mary Mistral, Mirco, Pipper, Johnson, Yvette René, Escamillo, Christa Leem, La Maña y Merche Mar, entre otros muchos.

Con el final de la dictadura, El Molino vivió una época de declive, hasta que en 1997 Merche Mar, que había conocido el esplendor del Paralelo de los años setenta y ochenta y la Barcelona de la gauche divine, es testigo de su decadencia y se cierra el local.

Pero regresó como reina de la platea en 2010, con la nueva apertura y resurgir del cabaré y la revista, manteniendo el estilo y filosofía del antiguo Molino y trayendo de la mano Live in burlesque, dirigido por Josep María Portavella, en el que se combina el Molino de toda la vida, el cabaré que recuerda el Berlín de los años treinta y los números decididamente modernos de hoy.

Ha sido gracias a Ociopuro y Elvira Vázquez que se ha recuperado este escenario en el que, desde 2010, han desfilado, además de Merche Mar, la Terremoto de Alcorcón, The Chanclettes, Belinda Blind y Víctor Masán, entre otros. Al tiempo, El Molino ha sido precursor de las dos ediciones del Festival Internacional del Burlesque, celebradas los dos últimos años, que incluyen un concurso amateur cuyo ganador obtiene un contrato de tres meses para actuar en El Molino.

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