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EL FUTURO DEL PSOE DE ANDALUCÍA

Mario Jiménez será el nuevo ‘número dos’ del PSOE de Andalucía

El hermetismo de Griñán inquieta a los secretarios generales provinciales

Mario Jiménez, en el Parlamento andaluz.
Mario Jiménez, en el Parlamento andaluz.

El secretario general del PSOE de Andalucía, José Antonio Griñán, ha dejado para la víspera del 12º congreso regional que comienza mañana en Almería los contactos directos con los líderes provinciales para la formación de la nueva ejecutiva. Un hombre, el onubense Mario Jiménez, sustituirá a una mujer, la sevillana Susana Díaz, como número dos del partido, muy posiblemente como vicesecretario, según aseguran varias fuentes.

El hermetismo de Griñán, que aspira a su segunda reelección sin oposición alguna, está creando cierta inquietud en las direcciones provinciales, no solo por saber cómo quedará el reparto de poder interno, sino también por saber el nuevo diseño de la dirección regional. “No sabemos si nos van a llamar para llevar el timón o para llevar agua a los que reman”, asegura un dirigente. Los congresos provinciales —que es lo que verdaderamente preocupa y ocupa a las agrupaciones— se celebrarán una semana después del cónclave de Almería (salvo el de Huelva) y las organizaciones provinciales deben tener una cierta simetría con San Vicente.

Griñán está dispuesto a hacer esta vez lo que no pudo —por su propia inexperiencia orgánica y porque no le dejaron— hace tres años cuando pretendió crear cuatro grandes áreas con dirigentes políticos de peso al frente, con responsabilidad en las secretarias tradicionales de este partido. Esta vez sí lo hará, según aseguran diversas fuentes.

Se sabe, porque él lo ha dicho, que quiere contar con el granadino Francisco Álvarez de la Chica en un puesto relevante y quiere convertir a la secretaría de Organización en un cargo sin tanto peso. Este puesto no lo puede eliminar porque así lo marcan los estatutos federales, pero no quiere que la proyección del partido descanse en esta secretaría.

Esta decisión de diluir Organización no gusta a todo el mundo, porque es romper con una tradición muy arraigada en el PSOE. Tampoco está resultando pacífico para muchos aceptar que Jiménez compatibilice la vicesecretaría general con la portavocía parlamentaria o que la consejera de la Presidencia, Susana Díaz, asuma la secretaría general del PSOE de Sevilla. Esta concentración de poder la consideran injusta respecto a otras provincias. “Hay mucha gente en el banquillo infrautilizada”, asegura un dirigente.

Despejada la incógnita del futuro número dos del partido, una de las interrogantes es saber qué mujeres estarán en la mesa de camilla del partido y si la malagueña Rosa Torres continuará como presidenta, cargo para el que también se especula con Micaela Navarro. Sevilla, tras la salida de Díaz, también quiere seguir estando en la sala de mando. El retraso en la designación de los delegados de la Junta es también una cuestión muy criticada en el PSOE porque muchos consideran que se está posponiendo los nombramientos para amarrar las lealtades de los delegados. “Están ofreciendo cargos a destajo, tantos que si se suman habría que multiplicar por 14 la Junta de Andalucía”, afirma un dirigente.