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EL FUTURO DEL PP

Dirigentes populares piden a Zoido que preserve el equilibrio provincial

Arenas exige a su partido que cuide “como oro en paño” la cohesión interna

Javier Arenas y Zoido se abrazan, en presencia de De la Torre, Celia Villalobos y Antonio Sanz.
Javier Arenas y Zoido se abrazan, en presencia de De la Torre, Celia Villalobos y Antonio Sanz.

El granadino Juan Santaella, el político democristiano, ya fallecido, que desembarcó con Javier Arenas en la segunda legislatura del Parlamento andaluz, solía decir que la crisis en los partidos había que cerrarlas antes del verano porque las vacaciones eran muy propicias para las reuniones conspirativas. Algo de eso también hay en la decisión del PP andaluz de celebrar su 13 Congreso Regional en el segundo fin de semana de julio. Otra cosa es que lo consigan.

El PP convocó este domingo de manera oficial el cónclave en el que se elegirá al sustituto de Javier Arenas en una reunión de su junta directiva regional, en Sevilla, en el que solo hubo dos peticiones de palabra. La de la malagueña Celia Villalobos y la del alcalde de Huelva, Pedro Rodríguez. Ambos, a puerta cerrada, reconocieron la difícil encrucijada en la se encuentra el partido. “El PSOE estaría encantado con que nos liáramos a leches”, advirtió Villalobos.

Lo que más se oyeron fueron apelaciones a la unidad y a la cohesión, ambas hay que preservarlas, dijo Arenas, como “oro en paño”. Y cuando en una formación política se habla de cierre de filas se intuye esa carencia, ese temor al descuajaringue tan propio de las sucesiones en los partidos, más aún si el sucedido es un auténtico líder como Javier Arenas —pese a sus cuatro derrotas políticas como candidato a la presidencia de la Junta— y el sucesor elegido alguien como Juan Ignacio Zoido, alcalde de la muy mariana ciudad de Sevilla.

La principal preocupación que manifestaban ayer los dirigentes del PP era la necesidad de buscar los equilibrios internos entre todas las provincias, entre las occidentales y las orientales, una dicotomía que Arenas mantuvo a raya durante sus casi 20 años de liderazgo por su habilidad camaleónica de ser de allí donde empiezan y terminan los términos municipales. En el fondo se trata de encajar, sobre todo aunque no solo, a Málaga, la circunscripción que más delegados aporta al congreso regional y la que presume de mejores resultados electorales. “Arenas ha sabido mantener el equilibrio en el partido. Eso ha sido clave y tiene que seguir siéndolo”, afirmó el presidente del PP de Málaga, Elías Bendodo.

El modelo de éxito de Arenas solo es posible con Arenas, sin él no puede ser

Elías Bendodo, presidente del PP de Málaga

Era un mensaje dirigido a Juan Ignacio Zoido, quien tras su intervención ante el máximo órgano de decisión entre congresos, mantuvo breves reuniones con cada uno de los presidentes provinciales en la cafetería del hotel donde se celebró la reunión a la que asistieron los ministros de Hacienda, Cristóbal Montoro, y de Trabajo,  Fátima Báñez.

Bendodo puso altavoz a los que opinan que el PP andaluz necesita otra forma de organizarse. “El modelo de éxito de Arenas solo es posible con Arenas, pero sin Arenas no puede ser”, afirmó el también presidente de la Diputación malagueña. Este dirigente y el secretario de Estado de Sanidad, Juan Manuel Moreno Bonilla, se apresuraron a desmentir cualquier foco de conflicto desde esta provincia. También Celia Villalobos llamó a conjurar las peleas entre provincias. “Nunca he sido partidaria del enfrentamiento entre Málaga y Sevilla”, dijo la exalcaldesa desmarcándose de los pulsos que su sustituto en la alcaldía, Francisco de la Torre, ha echado al regidor sevillano. De la Torre ha replegado velas tras el apoyo, forzado por Arenas, de todos los presidentes provinciales a Zoido. Moreno Bonilla se autodescartó para ocupar la secretaría general del PP porque, según dijo, su principal preocupación es ejercer como número dos del ministerio de Sanidad.

No obstante, fuentes del PP consideran que el congreso que se celebrará en Granada está muy abierto y que la decisión de Zoido de compatibilizar la presidencia del partido con la alcaldía de Sevilla supondrá una “mochila insoportable” para la organización.

“No será fácil ni rápido”

“No será un camino fácil ni rápido”, admitió ayer el futuro presidente del PP andaluz, Juan Ignacio Zoido, al que Javier Arenas ha delegado todas sus competencias desde que el pasado lunes anunciara que no se presentaría a la relección para liderar el partido. “El futuro se llama gobernar”, dijo el también alcalde de Sevilla durante su intervención ante la junta directiva regional en la que reclamó unidad para emprender un camino “duro pero posible, difícil pero esperanzador”. “No será fácil ni rápido, pero juntos lograremos el Gobierno autonómico, y para ello hay que ganar el respeto calle a calle, pueblo a pueblo”. También pidió a los miembros de su partido “tranquilidad, confianza y coraje”, al tiempo que subrayó: “Aquí no sobra nadie”.
Zoido tuvo palabras de elogio tanto para Arenas como para Antonio Sanz, al que como secretario general “le toca los malos momentos”.
Ante los periodistas, Arenas aseguró que pasa a “un segundo nivel”. “No me veo en el Gobierno”, señaló preguntado por la declaración de Rajoy de que lo necesitaba. “No he hablado nada con Rajoy de mi futuro personal, absolutamente nada”, subrayó.