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Novagalicia sale al paso de Almunia y descarta su liquidación

Feijóo asegura que la fusión de las cajas no se produjo "por la auditoría de un gobierno autónomo"

El comisario de la Competencia, Joaquín Almunia, disparó y Novagalicia Banco tuvo que ponerse a cubierto. Las polémicas palabras del socialista, que anteayer aseguró que Bruselas pedirá a España que liquide los bancos que no sean sistémicos y no puedan sobrevivir sin ayudas, obligaron a NCG a remitir un comunicado negando que se dé por aludido. “NCG Banco, al igual que han hecho el Gobierno español y el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), se ve obligado a descartar cualquier posibilidad de instar un concurso o liquidación de la entidad. El FROB es titular del 90,6% del capital”.

Amparando este argumento recordó que el lunes remitió su nuevo plan, que según NCG “garantiza la viabilidad y la rentabilidad del banco”, siempre que reciba el visto bueno. Por la mañana, la agencia Reuters anunciaba una de las bombas económicas del día: las cajas nacionalizadas Catalunya Caixa (CX) y NCG Banco podrían requerir alrededor de 20.000 millones más”. La petición de la caja gallega, según fuentes próximas a la entidad, superan con creces los 4.500 millones que el Banco de España cifró para el cumplimiento de los dos últimos decretos de recapitalización, pero estaría por debajo de los 10.000 millones. Un saco sin fondo que está en el punto de mira de otros bancos.

Los antiguos presidentes de la caja explicarán en el Congreso su gestión

El presidente del BBVA, Francisco González, que ayer participó en Santiago en un almuerzo con empresarios, se preguntó “¿Novacaixagalicia o sus gestores tienen capacidad para captar los millones —hasta 9.000 he leído— que les hagan falta?”. Si es así, invitó al banco a dar entrada a los accionistas privados, los mismos que José María Castellano ha mencionado en muchas ocasiones. “Y si no tienen ustedes esa capacidad, el Estado tendrá que actuar y meter dinero y tendrá que decidir”. Esa decisión, en sus palabras, debería encaminarse a terminar con las entidades “no viables”.

“La fusión de todas las cajas no responde a las auditorías que contrata un Gobierno autónomo. Se hizo después de las auditorías del Banco de España, la fusión de Caixa Galicia y Caixanova es consecuencia de la auditoría interna de los técnicos del Banco de España”. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, quiso sacudirse ayer la responsabilidad directa en el asunto como hizo el miércoles en el Parlamento, cuando aludió a que, además del regulador, la integración contó con el aval de la Unión Europea.

Pero lo cierto es que la famosa due diligence, un estudio en profundidad para comprobar que Caixa Galicia y Caixanova no presentaban pasivos ocultos y podían unir sus destinos, fue presentado en su día como el documento definitivo que garantizaba que el proyecto iba a llegar a buen puerto bajo una serie de condiciones. Sobre KPMG, la empresa que lo firmó, Feijóo no ve ninguna duda porque “vuelve a ser contratada por el Gobierno para auditar la banca española”.

El presidente del BBVA  aseguró que, sin inversores privados, el Estado tendrá que tomar una decisión sobre NCG

La propia consultora recuerda que el plan de negocio de NCG incluía unos saneamientos de 2.000 millones, “una decisión que no se hubiera producido de haber conocido la legislación posterior (febrero de 2011) que exigía elevar el capital básico hasta el 10%”. Nuevos cambios regulatorios imposibles de prever duplicaron las necesidades de capital. A su análisis le siguieron los informes de PwC y Deloitte que también respaldaban el plan de negocio conjunto. Ese plan lo concretó Deloitte para solicitar las ayudas públicas y la aprobación a la integración por el regulador español y la unión europea.

En cuanto a las escandalosas indemnizaciones de los directivos, que siguen coleando, Feijóo aseguró que en octubre de 2010 se dirigió al Banco de España para que las devolvieran. “No tuvimos respuesta. Ni el PSOE ni el PSdeG en ese momento siguieron la propuesta de la Xunta. Es sorprendente que el PSOE pida una investigación sobre los antiguos gestores cuando fueron ellos los que dijeron que debían llevar los mandos de la fusión. De aquellos polvos, esos lodos”.

Pero esos lodos no los quiere analizar ahora el PP gallego, que se ha negado a autorizar una comisión en el Parlamento. Sin embargo, los gestores (los expresidentes Mauro Varela, Julio Fernández Gayoso y el actual, José María Castellano), sí pasarán por la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados a petición del FROB. “No vamos a interrumpir las necesidades de capitalización. El momento de hacer investigaciones es cuando sean útiles, no para lavar las conciencias de los responsables de la situación de gobernanza de las cajas”.

Irritado por las palabras de Almunia, el presidente gallego criticó que “algunos dirigentes europeos atemoricen a los clientes”. “No tengo información ni directa ni indirecta de que el proyecto de NCG pueda verse afectado. Lamento que no tengamos la prudencia que aconseja en este momento, por parte de líderes europeos que deberían estar más ocupados en solucionar problemas como los de las preferentes”.

Desde el PSdeG le contestó Pachi Vázquez, que calificó la posibilidad de las entidades se liquiden como “inquietantes”, e insistió en ofrecer a Feijóo “un frente común en defensa de Novagalicia Banco”.