Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Costa da Morte busca marca

Los hosteleros de la zona regalan viajes a parados para promocionar el turismo

Pese al indiscutible atractivo de la Costa da Morte, su sector turístico no acaba de organizarse. Varios años llevan los hosteleros tratando de conformar un consorcio con la participación también de los poderes públicos de la comarca que dé un definitivo empujón al desarrollo de un potencial económico aún por explorar de la esquina atlántica más al oeste de España. La constitución de ese ente es un requisito indispensable para que la Xunta incluya en sus inversiones y acciones turísticas para toda Galicia este destino que empezó a cobrar fama mundial tras la catástrofe del Prestige, hace casi una década. De momento, los empresarios tratan de aguzar la imaginación con iniciativas a fin de promocionar la zona como una invitación a un centenar de desempleados para que disfruten de un fin de semana en la comarca.

 

“La marca Costa da Morte no existía oficialmente, y ahora que en 2012 sí es uno de los geodestinos creados por el Gobierno gallego. Necesitamos con urgencia constituir ese consorcio como ente de gestión profesional con entidad pública”, explica Manuel Pan, responsable de la asociación profesional del sector turístico en la Costa da Morte, Aptcm. Espera que, tras varios intentos fallidos, el nuevo organismo eche a andar a finales de este mes, con un presupuesto inicial de tan sólo 90.000 euros al año. El consorcio se4 constituirá con la participación de 17 ayuntamientos y de los profesionales del sector.

Los hosteleros de la Costa da Morte confían en que la Diputación Provincial de A Coruña, que alegó restricciones presupuestarias para retirarse del proyecto, confirme finalmente este mes su colaboración, aunque sea solo con aportaciones periódicas pero puntuales. Las corporaciones locales de la comarca, pese a que también sufren la precariedad económica, no dudan en apostar por este imprescindible herramienta. Aportarán unos 4.500 euros anuales de media (la cantidad depende del número de establecimientos de cada localidad) para este organismo por el que claman los empresarios turísticos.

Urge, insiste Pan, que la comarca no siga “perdiendo inversiones en proyectos turísticos y presencia en las ferias”. “Necesitamos ese ente como interlocutor único e independiente para decidir y coordinar nuestras acciones y estrategias turísticas”, remacha el presidente de la asociación cuyas siglas se leen apetéceme.

Los empresarios intentan crear un consorcio con 17 municipios de la comarca

 

 

Ante la laguna existente y con ánimo de paralizar la sangría de turistas que conlleva la crisis económica, los hosteleros de una decena de establecimientos de mayor renombre de Fisterra han decidido no esperar más y aliarse para promocionarse con una oferta de descuentos y ventajas. El faro de la localidad es, aseguran, el segundo destino turístico más visitado de Galicia, después de la Catedral compostelana. Y no están dispuestos a perderse, dicen el portavoz de esta nueva asociación, Martin Canosa, el filón del Camino de Santiago. “Va a más y son esos visitantes europeos los que nos salvan las cifras de ocupación cuando baja, como es ahora el caso, el turismo nacional”. Estos diez empresarios (propietarios de cinco hoteles, cuatro restaurantes y un café-concierto) han creado la tarjeta gratuita Vip Turismo Finisterre que ofrece a todo usuario (debe solicitarla a través de la página web www.turismofinisterre.com) descuentos y promociones “para disfrutar con garantías la estancia en el fin del mundo”, según reza su eslogan. La iniciativa responde a una demanda de los turistas del resto de España que “regatea y pide ofertas”. Su primera acción es un fin de semana solidario para desempleados. Ya están cubiertas un 80% de las cien plazas gratuitas dispuestas para que personas en paro pasen el fin de semana del 4 y 5 de marzo en cinco alojamientos rurales de Fisterra, además de obtener un descuento del 50% en los restaurantes asociados. “Sin el consorcio de turismo, que llevamos 10 años esperando, estamos desamparados y esperamos que esta iniciativa local en Fisterra, con la que buscamos llamar la atención, se siga en el resto de la Costa da Morte”, comenta Canosa.

Pese a la crisis, un descenso en los establecimientos de turismo rural y una meteorología pésima en agosto pasado que “impidió colgar el cartel de completo”, la asociación Aptcm destaca que los niveles de ocupación en el conjunto de los alojamientos de toda la comarca se mantuvieron en el verano de 2011. Pero para los hosteleros, cuya agrupación nació tras el Prestige, que dio a conocer uno de los pocos rincones atlánticos hasta entonces vírgenes y sin explotar turisticamente, apremia el tiempo. “Ya es bastante raro que sea el sector privado que tome la iniciativa, es el único caso en Galicia, y ahora tenemos que salir adelante”, destaca Manuel Pan.