Más turistas, menos empleos

La llegada de visitantes extranjeros bate récords, pero no crea puestos

Las previsiones dicen que caerán las contrataciones en 2013

Fuente: Ministerio de industria, energía y turismo / EL PAÍS

¿Cuántas personas hacen falta para dar de comer, procurar alojamiento y trasladar a 57,7 millones de turistas extranjeros que llegaron en 2012? A tenor de las cifras actuales, menos que para atender a los 52,2 millones que llegaron en 2009. La llegada de turistas internacionales es uno de los pocos indicadores positivos de los que todavía puede presumir la economía española. Y sin embargo, la locomotora turística no se refleja en el empleo. El año, que acabó con un 2,7% más de visitantes foráneos, terminó sin embargo con 4.582 personas menos trabajando en los servicios de alojamiento que en 2011, 3.377 empleados menos en la hostelería o las agencias de viajes y 1.000 menos en operadores turísticos.

“Nosotros no hemos hecho despidos masivos. Pero tenemos la plantilla al mínimo. Como todo el mundo en el sector. Donde antes tenías tres camareros, ahora tienes dos. Y donde había dos recepcionistas, te apañas con uno”. Así resume un empresario hotelero de Madrid cómo están haciendo frente a la crisis en la cadena en la que es socio. “La llegada de turistas sube, pero porque ajustamos los precios y tiramos de ofertas. Así que hay que seguir reduciendo costes”, señala. Las cifras de empleo parecen darle la razón.

En el cuarto trimestre de 2012, según un informe de empleo de Frontur publicado el viernes, los ocupados en el sector turístico español disminuyeron un 5,2%, hasta 1,9 millones de trabajadores. En el sector turístico, en este trimestre, descendieron interanualmente tanto los asalariados (un 6,4% menos) como los autónomos (un 0,6% menos).

En el cuarto trimestre de 2012, los ocupados en el sector turístico español disminuyeron un 5,2%

Y el año no va a empezar mejor para el empleo turístico, si se cumplen las previsiones oficiales del Instituto de Estudios Turísticos, dependiente del Ministerio de Industria y Turismo. “Para el primer trimestre del año 2013, condicionado por el efecto de la Semana Santa se pronostica que la entrada de turistas podría crecer hasta un 7,4% (9,9 millones) sobre el mismo periodo del año anterior. El gasto total previsto ascenderá a algo menos de 9,5 millones (6%). Por el contrario, el empleo en el sector turístico, medido por el número de afiliados a la Seguridad Social en turismo, retrocederá un 1,4%”, advierte en su último informe de coyuntura.

Fuente: Ministerio de industria, energía y turismo / EL PAÍS

“El problema es que aunque el turismo va bien, no hay inversiones ni nacen nuevas empresas capaces de contratar. Además, el turismo de interior, de españoles que visitan otros lugares de España, está parado”, apunta Albert Grau, de la consultora turística Magma TRI. A esto, se añade la fuerte reducción de los viajes subvencionados para mayores.

“El Imserso daba vida a muchas zonas hoteleras de costa en invierno. Permitía a muchos hoteles abrir fuera de temporada, y mantener el empleo”, recuerda. Además, se imponen viajes más cortos, y muchas veces improvisados, lo que pone difíciles las cosas a los touroperadores y a los hoteles, que no pueden hacer previsiones y tener plantillas estables, recuerda Grau.

Según cálculos de CC OO, por cada euro que se invierte de dinero público en el Imserso se generan 1,50 euros, por lo que el recorte en este programa no tiene lógica. “Este Gobierno ha dejado el Ministerio vacío de políticas turísticas. Lo poco que ha hecho, es negativo: la subida del IVA, las tasas aeroportuarias, falta total de políticas de formación...”, se queja Antonio Ruda, portavoz de la federación de comercio, hostelería y turismo del sindicato.

El empleo en el sector turístico, medido por el número de afiliados a la Seguridad Social, retrocederá un 1,4%

“En un hotel, las previsiones para el largo plazo pueden ser de tres semanas como máximo. Eso genera mucha rotación de plantillas, muy poca estabilidad. Y eso acaba notándose en la calidad”, añade Ricardo Santomá, director de TSI-Turismo Sant Ignasi, escuela vinculada a la Universitat Ramon Llull. Este experto recuerda que la caída del empleo en turismo en todo 2012 ha sido en total, en términos porcentuales, del 0,7%. “Comparado con otros sectores, es un comportamiento más positivo”, recuerda. Pero admite que, con el ascenso de llegadas de turistas, un empleo tan estancado acaba por impactar en la calidad.

Según los datos del último trimestre, los asalariados en turismo con jornada laboral a tiempo parcial crecieron en tasa interanual (3,8%), mientras se redujeron los que trabajan a tiempo completo. El mayor retroceso de personal contratado se dio en los servicios de alojamiento (con una bajada del 16,8%), que tienen, con respecto a los últimos meses de 2011, 50.000 asalariados menos.

“La buena marcha del sector no se está traduciendo en puestos de trabajo. Y aquí tiene mucho que ver la reforma laboral: no solo no sirve para generar empleo, sino que está destruyendo y empobreciendo el que existe”, cree Emilio Ferrero, secretario de hostelería en CHTJ-UGT. Asegura que ha crecido la temporalidad, el empleo sumergido e inestable y se suceden los expedientes de regulación. “Pese a que los trabajadores están haciendo esfuerzos, la calidad está mermando. Y se ha dejado por completo de lado la formación. Los empresarios no invierten en sus plantillas y nadie cuida a los que trabajan para un sector que está funcionando como motor económico en plena crisis”, resume.

“En este sector no se hace el trabajo con máquinas. Lo hacen personas. Y de esas personas depende un buen o mal servicio. Con menos plantilla, el servicio se resiente siempre”, advierte. Y en la era de Internet, en la que el cliente busca chollos y precios bajos, también está muy atento a las impresiones de otros viajeros. “Una crítica muy dura en un portal de turismo que sea popular, como Tripadvisor, puede hundirte el negocio”, avisa. Los viajeros, cree, no solo buscan servicios baratos, buscan una buena calidad relación-precio. “Y hay otras apuestas que pueden hacer los empresarios: diferenciación e innovación”, recomienda. “Los propios empresarios deben ser quienes se crean que necesitan plantillas profesionales. Si no están concienciados, y no lo valoran, seguirá faltando calidad”, opina Santomá.