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El Cordobés da plantón a sus hijos

La primera corrida de toros que comparten los hermanos Manuel Díaz y Julio Benítez no cuenta con la presencia de su padre

Manuel Díaz recibe al toro ante la mirada de su hermano, Julio Benítez, este sábado en Morón de la Frontera.

No ha habido abrazo. Manuel Benítez El Cordobés no ha acudido a la corrida de toros que han compartido, por primera vez, sus hijos Manuel Díaz y Julio Benítez. Ha sido este sábado en la sevillana plaza de toros de Morón de la Frontera, ante más de 6.000 asistentes y una gran expectación mediática. En las últimas semanas, el veterano diestro ya había reconocido públicamente a Díaz como su hijo y se había mostrado “contento” porque ambos torearan juntos. Los dos hermanos se conocieron a mediados de febrero durante la presentación de esta corrida.

Con unos 10 minutos de diferencia, Díaz y Benítez han llegado por separado a la plaza y han coincidido en calificar esta corrida como una de las "más importantes" de sus vidas. "Vengo con ganas, ilusión y al toro", ha asegurado Benítez. "Es un gran día, estoy muy contento", ha dicho Díaz. El primer contacto entre los dos hermanos antes de salir al ruedo se ha producido en la capilla del coso, ya que, según Benítez, no se habían visto ni hablado en el hotel. Una vez en el patio de cuadrillas, ambos han evitado darse un abrazo pese a la insistencia de los fotógrafos.

"Tenemos que ir conociéndonos, pero se ve que es buena persona", ha afirmado Díaz. Los hermanos han solventado la petición con un par de palmadas en la espalda. Pero el abrazo sí ha llegado. Ha sido en el ruedo y después de que Benítez le dedicara a su hermano el último toro de la tarde.

La emoción y los nervios que ambos sintieron durante la presentación de la corrida también se han apreciado en los minutos previos a pisar el albero. "Manuel, ¿viene tu padre?", le ha preguntado a Díaz una aficionada. El diestro, quien minutos antes había asegurado que le gustaría poder abrazarlo, ha negado con la cabeza. Según fuentes de la plaza de toros, El Cordobés padre había pedido un par de pases de callejón y había preguntado el nombre del hotel donde se alojaban sus vástagos. Sobre la posibilidad de que el esperado encuentro se hubiese producido en el hotel, Díaz se ha limitado a asegurar que ha pasado ese rato "tranquilo". Quienes sí han acudido a la cita han sido la mujer de Díaz, Virginia Troconis, y su hijo Manuel; y los diestros Cayetano Rivera y Curro Vázquez.

Este primer mano a mano entre los dos hermanos y el posible encuentro paterno-filial generaron una expectación que ha ido en aumento en las últimas semanas. Principalmente, por las declaraciones de sus protagonistas. Tras conocerse la cita en Morón, el veterano torero reconocía por primera vez en público a Díaz como su hijo al ser preguntado sobre qué le parecía que sus hijos torearan juntos. “Los dos llevan la sangre fuerte de su padre, sangre del Quinto Califa”, aseguró el diestro, quien se separó el pasado verano de Martina Fraysse, tras 50 años juntos y cinco hijos. Manuel Díaz también ha reconocido estos días que sería “un momento muy emotivo” poder brindarle el toro a su padre. Algo que sí ha podido hacer con su hijo. Díaz le ha dedicado el segundo toro y, tras la faena, se ha abrazado al pequeño en el ruedo.

La actitud del patriarca, quien siempre se había mostrado reacio a un acercamiento con Díaz, ha cambiado mucho en los últimos meses. El pasado abril, ni si quiera se presentó al juicio por la demanda de paternidad que presentó su hijo y que los jueces resolvieron a favor de este. Ahora, tras su divorcio y la celebración de esta corrida, El Cordobés ha llegado a ofrecer a su hijo un encuentro con los medios para poner punto y final a esta historia. "No es fácil, son muchas cosas”, ha asegurado Díaz.

Es por ello que más que una cita con el mundo del toro, la corrida de este sábado se presentaba como el capítulo decisivo de una rocambolesca historia familiar que dura ya casi medio siglo. La plaza de toros, que colgó el cartel de no hay billetes a principios de la semana, ha promocionado la corrida como “una cita para la historia” y bajo el título de Separados por la vida y unidos por el toro. “Morón, este sábado te vuelvo a sentir. Mi mente ya solo piensa en ti. ¡El sábado será un día de toreros!”, escribió Díaz en su cuenta de Twitter. Tanto Díaz como Benítez esperan que su relación vaya más allá de los ruedos. “De lo único que hemos hablado es de toros. Primero tiene que nacer una amistad y luego espero que nazca un cariño”, mantiene Díaz.

Los dos hermanos han salido a hombros por la puerta grande, junto al rejoneador Diego Ventura. El encuentro entre padre e hijo se podría haber producido sobre un albero que ya conocían. Benítez inauguró la plaza de toros hace 16 años junto a Enrique Ponce y El Juli. Y Díaz la reinauguró hace año y medio en una corrida con Francisco Rivera y El Fandi. La reconciliación tendrá que esperar.

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