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Cuando se tienen hijos, la falta de sueño afecta... a las madres

Un estudio explica que convivir con niños no afecta al sueño de los nuevos padres, pero sí a las mujeres tanto por la noche como el día

La llegada de un recién nacido a casa ocasiona cambios importantes en la rutina que existía hasta ese momento en el hogar. Una nueva rutina que afecta a la higiene, a la alimentación, a los hábitos de vida y al sueño. Un giro de 180 grados que impacta de manera distinta en los habitantes del hogar. Un último estudio, elaborado por la Academia Americana de Neurología concluye, de forma preliminar, lo que muchos daban por hecho: "Cuando un recién nacido llega al hogar o se convive con varios retoños, las horas de sueño de la madre se ven afectadas drásticamente -en el número-, más que las del padre”. Los resultados serán presentados el próximo abril en el Congreso Anual de dicha organización que se celebrará en Boston.

“Creo que estos resultados supondrán un apoyo y un alivio para aquellas mujeres que se sienten exhaustas durante su día a día”, explica en un comunicado Kelly Sullivan, de la Universidad Georgia Southern y miembro de la Asociación Americana de Neurólogos. “Las conclusiones no solo muestran que las madres no duermen lo suficiente, sino que, además, afirman estar muy cansadas durante el día”, añade.

Según las conclusiones, “el único factor vinculado con la falta de sueño que afectaba a las mujeres menores de 45 años fue ser madres, tener niños”. “Cuando mayor es el número de hijos, más aumenta la privación del sueño, sobre un 50%”, se añade en el comunicado. “En cuanto a las mujeres jóvenes, muchas con hijos explicaron que habían sentido fatiga 14 días en el último mes, frente a los 11 de aquellas que no tenían hijos”, añaden.

"Ningún otro factor pudo relacionarse con la falta de sueño por parte de las mujeres -ni siquiera el ejercicio o su estado civil-", prosigue. "En cuanto los hombres, los hijos no son un factor para que duerman menos", acentúan.

“Dormir las horas suficientes”, continúa Sullivan, “es algo vital, tanto para la salud -puede afectar al corazón-, como para la psique o el peso. Es importante ser conscientes de lo que le ocurre a la gente que nos rodea, como las nuevas madres, con el fin de ayudarles mejor”, concluye.

El estudio observacional cuenta con una muestra de 5.800 sujetos entrevistados por teléfono a los que se le preguntó “cuánto dormían normalmente o cuántos días se habían sentido cansados en el último mes”. Además, se evaluó otros factores que habrían podido afectar a las horas de sueño, como el número de hijos, la edad, la raza, el índice de masa corporal o estado civil.

Consejos para que una nueva madre duerma mejor

Fundación Nacional del Sueño de EE UU

  • Practicar el colecho con el recién nacido para facilitar la alimentación del pequeño
  • Turnarse con el padre por la noche
  • Los horarios de sueño deben ir más o menos en sintonía con los del bebé
  • Eliminar todo el ruido externo que se pueda
  • Apagar el monitor del bebé con el fin de escuchar tan solo el llanto y no su respiración o gruñidos nocturnos
  • No usar aparatos tecnológicos como tabletas o teléfonos móviles que han demostrado ser perjudiciales y afectar a la conciliación del sueño

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