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Los obstetras de Estados Unidos avalan los beneficios de las ‘doulas’ durante el parto

Estas mujeres acompañan emocionalmente a la futura madre. Su papel es muy criticado por enfermeras y matronas españolas

Una 'doula' en casa de una de las mujeres embarazadas a las que acompaña.
Una 'doula' en casa de una de las mujeres embarazadas a las que acompaña.

Las doulas en la antigua Grecia eran mujeres que acompañaban a las madres inexpertas que necesitaban ayuda antes y después del parto, “proporcionando apoyo, en todos los aspectos, a las futuras madres. Con el paso del tiempo y los siglos, este acompañamiento ha derivado a exclusivamente emocional”, nos cuenta Bea Fernández, doula y presidenta de la Asociación española de doulas. Una figura en auge en los países occidentales, que en España está envuelto de polémica: el Consejo General de Enfermería denuncia que estas mujeres pueden llegar a "poner en peligro la vida de la madre y del bebé". Sin embargo, las doulas han recibido un espaldarazo por parte del Colegio de Obstetras y Ginecólogos de Estados Unidos durante su Congreso Anual. Según estos especialistas, “la evidencia sugiere que, como complemento a la labor de enfermería, el apoyo continuo emocional e individual a las futuras madres por parte de una doula, durante el parto, puede favorecer positivamente la resolución del mismo”.

Loa beneficios son muchos: “Incluyen una menor probabilidad de que la mujer sea sometida a una cesárea; que la duración del expulsivo sea menor y promover, por tanto, el parto vaginal”, continúan. Además, el escrito de los obstetras y ginecólogos asegura que “puede ser beneficioso que un familiar o amigo aprenda habilidades emocionales para poder ayudar a la mujer durante todo el proceso”. Y por ello piden a las organizaciones médicas que sean eficaces y desarrollen programas para poder entrenar a sus trabajadores a dar cuidado individual, one to one, a las futuras parturientas. Las conclusiones también son respaldadas por la Asociación de Matronas de dicho país.

Un estudio de Journal of perinatal education reiteraba estas conclusiones sobre las doulas en 2013. Estos expertos, que estudiaron el impacto de las doulas en los nuevos nacimientos, concluyeron que “estas pueden enriquecer y mejorar su resultado". Y que "todos los datos indican que sumar una doula a los expertos médicos favorece mucho. Estas voluntarias ayudan emocionalmente de forma individual y personalizada a las futuras madres antes, durante y después del parto, mientras que las enfermeras, por su labor, se encargan de una gran variedad de tareas y de otras mujeres que tengan otros problemas, por lo que les impide hacerlo igual, tan personal”. Otro informe, elaborado por Cochrane en 2013, concluyó también que "el apoyo continuo a la mujer en el parto por parte de una persona que está ahí solo para dar ese apoyo, que no pertenece al entorno familiar o social de la futura madre, que también tiene experiencia en ofrecer apoyo y una formación modesta o mínima, parece ser lo más beneficioso“, por lo que recomiendan que “todas las mujeres se beneficien de ese tipo de acompañamiento“ -refiriéndose entre otros, al papel de las doulas-.

A pesar de las recomendaciones procedentes de EE UU, las enfermeras y matronas españolas alertan que las doulas ejercen como "falsas matronas" y advierten que no son profesionales sanitarias y carecen de formación, denuncia que hicieron en un informe en 2015 y que mantienen, según el Consejo de Enfermería. A raíz de este informe, la Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, se pronunció: "Creemos que las doulas no reúnen las cualificaciones legal y reglamentariamente exigidas para el desempeño de una profesión, de una actividad".

"El Consejo mantiene la misma posición que entonces", explica Gloria Boal, vocal del Consejo General de Enfermería en representación de la especialidad de matrona. "Las doulas son personas que no están formadas en las labores sanitarias y su actuación puede poner en peligro la salud y la vida del bebé y la madre", afirma. "En cuanto a la decisión de los obstetras de EE UU, no sé, depende, si se refieren al papel de las doulas como las mujeres que hacen las tareas domésticas cuando la mujer pare, me parece bien. Si lo consideran como un personal que da apoyo emocional está fatal", reitera. "El papel de estas mujeres es un engaño, carecen de formación por lo que no pueden acompañar a las mujeres", añade Boal.

"No se puede suplir con doulas la falta de profesionales, que no ocurre solo con las matronas, que son las que están formadas para acompañar a la mujer, sino en varios sectores. Se soluciona con más recursos. Y quiero recordar que una doula la paga el bolsillo de la mujer, no la seguridad social. Ahora la moneda está del lado del Ministerio de Sanidad, al que yo considero garante de la salud de los ciudadanos, la responsabilidad de acabar con esta figura ", termina. 

El acompañamiento emocional, fundamental durante el parto

“Durante el parto, hay una necesidad emocional muy importante de acompañamiento a la mujer. El parto es un viaje muy profundo y su vivencia asusta a muchas mujeres. Y si no se hace adecuadamente, esta puede padecer traumas a posteriori. En cambio, si hay un buen acompañamiento, esto beneficia directamente al resultado final, evitando complicaciones en el parto y lo que llega después, como es la lactancia, el apego o la relación con la pareja”, explica Ibone Olza, psiquiatra perinatal y profesora asociada al Departamento de Medicina y Especialidades Médicas de la Universidad de Alcalá (UAH). “Este apoyo debería darlo la matrona, pero por razones ajenas a ella, esta suele tener que atender a muchas mujeres al mismo tiempo, en horarios muy largos y a veces es imposible llegar”, continúa la experta.

“Lo ideal es que esa matrona acompañe a la mujer durante todo el proceso. Por lo que habría que tener más matronas en los hospitales, con horarios mejor repartidos y favoreciendo el cuidado one to one de la futura madre”, prosigue Olza. “Si esto no es posible, la mujer puede optar perfectamente por una doula que supla este acompañamiento emocional. Es cierto que se ha hablado intrusismo, pero esto ocurre en otras profesiones, no solo con las matronas. También se ha enfocado la mirada hacia la pareja, para que esta supla esta carencia, pero no todas son capaces o no desean hacerlo. Una doula bien formada puede acompañar a la mujer en el proceso”, concluye Olza.

El papel de la doula

“Las funciones fundamentales de una doula son la escucha activa y otorgar información válida a la mujer, de forma que encuentre los recursos que necesita o solución a las dudas que le surgen, porque muchas veces no se lo puede contar a nadie”, explica Bea Fernández, doula. Esta mujer, que preside una asociación formada por unas 30 doulas, asentadas sobre todo en Barcelona y Madrid, hace una autocrítica con referencia a lo que médicos y enfermeros piensan de sus funciones.

“No supimos explicar bien lo que hacemos, de manera que nuestra forma vida, tendente a lo natural en muchas ocasiones, se vio entremezclada con nuestra verdadera labor, llevando a equívocos. Desde hace dos años, ya contamos con un código ético que debe cumplir cualquier persona que quiera dedicarse a esto. Además, también se ofrece la posibilidad de denunciar cuando alguien considere que las prácticas que se están ejecutando no son las más adecuadas. Existen cursos de preparación específica en centros privados, que pueden durar hasta un año y que forman a las futuras doulas”, argumenta Fernández.

“El parto es una situación nueva para las primerizas y que produce mucho temor y miedo, por lo que nuestra aportación, efectivamente, puede ser muy favorable. De esta forma los médicos y enfermeros pueden cumplir al 100% su labor, al igual que la pareja vivirlo más intensamente y de forma personal”, explica esta mujer que también estudió educación infantil. Según relata, hay diferencias referentes a su labor entre los hospitales en España. “Por ejemplo, el Hospital de La Paz tiene en su reglamento que tan solo puede entrar una persona en el paritorio, por lo que no nos está permitido entrar. En cambio, en hospitales que apuestan por la humanización del parto, como el de Torrejón, si nos dejan, ya quepueden entrar dos personas".

"El papel de la doula sigue siendo un poco tabú en nuestro país, pero poco a poco, tal vez algún día consigamos que sea tan cotidiano como en Holanda. Lo importante es que a la hora de elegir una doula, la mujer busque información válida en sitios especializados; verifique si cuenta o no con formación y cuál es su experiencia. Y sobre todo, tener tolerancia cero con los engaños”, termina Fernández.

Hacia la humanización del parto

Desde el hospital de Torrejón, Caridad Amador, matrona explica: “Es cierto que muchas veces estamos saturadas, pero normalmente cada matrona lleva a dos mujeres a las que acompañamos durante todo el proceso”. El centro médico es pionero en España con relación a la humanización del parto: “Suplimos las necesidades de la madre en todo momento, admitiendo los cambios de opinión y sus peticiones. Aquí reforzamos ese acompañamiento en la pareja y el piel con piel en todo momento, incluso en las cesáreas”.

“Aquí durante el parto, que puede ser muy largo, puede haber hasta dos personas”, prosigue, “lo que deberá estar aprobado en el plan de parto”. “No se acepta la doula como tal. La doula es una mujer que la acompaña y la puede ayudar a afrontar el dolor, pero no interviene durante el parto”. “Lo importante es que siempre que se pueda se evite la experiencia traumática para la madre y se respete en todo momento sus decisiones, peticiones y derechos”, concluye Amador.

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