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La verdad sobre el polémico Casey Affleck, triunfador de los Oscar 2017

El hermano de Ben Affleck jugaba a ser el rarito de la fiesta. Ahora ya no puede: su papel en 'Manchester frente al mar' lo ha cambiado todo

FOTO: Casey Affleck posa en exclusiva para ICON con jersey de punto negro y tejanos Diesel. / VÍDEO: Tráiler de 'Manchester frente al mar'. Michael Schwartz/ Ángela Esteban Librero

Estamos en Nueva York, en un bar portuario al lado del puente de Brooklyn. Fuera llueve agua a mares y dentro le llueven los premios a Casey Affleck (Falmouth, Massachusetts, 1975). Ha ganado el Globo de Oro y el Oscar al mejor actor por Manchester frente al mar. Ha llegado el momento de quitarse de una vez por todas esa etiqueta que tiene ante el gran público de “el hermano de Ben” o incluso la de “compañero de perrerías de Joaquin Phoenix”, al que dirigió en el falso documental I’m still here (2010). En términos de calidad, su carrera hace tiempo que le avala, pero ya desde su debut en Todo por un sueño (Gus Van Sant, 1995) sus filmes han seguido siempre la senda de lo minoritario.

Le están asaltando escándalos del pasado como el que acaba de reabrir la prensa y que él creía haber cerrado a través de un acuerdo extrajudicial: las acusaciones de acoso sexual que dos técnicas de su filme 'I’m still here ”

Sin embargo, este proceso de ser un actor popular está empezando a dinamitar algo en lo que ha trabajado mucho tiempo: la protección de su intimidad. Todavía en los prolegómenos del supuesto estrellato, le están asaltando escándalos del pasado como el que acaba de reabrir la prensa y que él creía haber cerrado a través de un acuerdo extrajudicial: las acusaciones de acoso sexual que dos técnicas de su filme I’m still here presentaron contra él en 2010.

Magdalena Gorka, directora de fotografía, dijo que Affleck se había metido en su cama mientras ella dormía y la había abrazado; y Amanda White, productora, aseguró que el actor la había agarrado con fuerza después de que ella rechazara sus insinuaciones. A ese respecto, el actor nos remite a un comunicado enviado por e-mail a ICON: “Tras el acuerdo, podemos afirmar que los conflictos se resolvieron de forma satisfactoria para las partes implicadas y que las demandas fueron desestimadas en 2010”, reza el texto. El abogado defensor de las dos demandantes, Brian Procel, rechazó por su parte hacer cualquier comentario a esta revista.

Al margen de lo delicado del momento, Casey parece pasar por toda la fanfarria de las quinielas de los Oscar con el despiste como coraza, no se sabe si por casualidad o a regañadientes. No le acaba de gustar esto de las fotos: se le ve como un marinero en tierra. No le convence una gabardina que le propone un miembro del equipo de ICON, aunque se queja con la boca pequeña y accede a ponérsela. Toma la cámara y le hace una foto a la estilista y, medio en serio, medio en broma, le dice: “Así ves lo que se siente”.

“Digamos que he tenido mucha experiencia con las adicciones en mi vida y sé lo que son. Por eso tengo mucho cuidado”

Su personaje en Manchester frente al mar bebe bastante. Teniendo en cuenta que su padre fue alcohólico rehabilitado, ¿cuál es su relación con las adicciones? Mi madre era profesora y mi padre camarero. Tengo la sensación de que mi infancia fue bastante normal, aunque no sé cómo es la vida de la gente. Es verdad que sé lo que es la adicción y lo que significa. Pero este personaje no creo que sea un alcohólico, sólo que de vez en cuando bebe y pierde el control.

Me refería a usted, a su vida real. Digamos que he tenido mucha experiencia con las adicciones en mi vida y sé lo que son. Por eso tengo mucho cuidado.

Su hermano Ben Affleck ya tiene dos Oscar. ¿Siente, de alguna manera, que usted va siguiendo su sombra o que todo lo que logra lo hizo él antes? No, no siento que llegue tarde a las cosas. Lo que sí siento a veces es que tengo muchas ideas y no hago nada con ellas. Estaba pensando en hacer aplicaciones para teléfonos. Tengo un montón de ideas, pero a veces pienso que es mejor concentrarme en algo, porque, si no, empiezo un montón de cosas y no llego a nada. Pero me gusta soñar con ideas nuevas. Creo que en otra vida fui inventor. Y mis hijos [tiene dos, de 8 y 12 años, con la actriz Summer Phoenix -hermana de Joaquin Phoenix-, de la que se acaba de separar] son un poco así también. Inventaron una mezcla de grapadora y celo, lo que podríamos llamar un grapelo, que lo empujas como una grapadora, pero es adhesivo. Aunque creo que mi hijo pequeño será futbolista profesional. En nuestro viaje por España fuimos a ver partidos de fútbol en Madrid y Barcelona. Y en este momento quiere más a Cristiano Ronaldo que a mí.

Casey Affleck se emociona al recoger el Oscar al mejor actor por 'Manchester frente al mar'. Getty

¿Y su aplicación para qué es? Espero que no me roben la idea [ríe], pero quería hacer una aplicación para poder localizar a tu perro, como un GPS. Así que si se te pierde, sabes dónde está.

La familia y los animales, conforme avanza la entrevista, son claramente los temas con lo que se siente más cómodo Casey Affleck. Y así se relee su carrera. Se entiende que consiguiera su primer gran papel, el de Adiós, pequeña, adiós (2007), porque nadie quería ser el protagonista de la ópera prima de su hermano Ben Affleck y él decidió poner algo de su parte. Se entiende esa mirada azul que se resiste a dejar de ser juvenil e insegura, un poco como un pez fuera del agua, hablando de su vida con un desconocido. “Todavía soy joven, tengo 41 años. Pero creo que soy un buen padre. Para mí es lo más importante. Dejaría todo lo demás antes de poner en peligro mi rol como padre. No se puede comparar con nada”, asegura. Y aunque se ha separado recientemente de su esposa, otra hermana de familia cinematográfica (y muy hippie), Summer Phoenix, el actor se siente orgulloso de la amistad que todavía les une.

¿Cómo pasó la última Navidad? Summer y yo ya no estamos casados, pero decidimos celebrar la fiesta juntos. Somos buenos amigos, todos nos llevamos bien. Mi exmujer, su hermana, su familia y mis hijos. Y también vinieron mi hermano Ben, Jennifer [Gardner, la exmujer de su hermano], sus hijos y sus padres.

Casey Affleck viste suéter Brooks Brothers, camiseta Diesel y pantalón Valentino.

¿Ayudó en algo que tanto Summer como usted vinieran de familias de actores? Simplemente nos enamoramos de quienes éramos, pero supongo que lo hizo fácil, que estar en la misma industria hacía las cosas más fáciles. Ella es una gran actriz.

Y Joaquin Phoenix es su mejor amigo. ¿Se han recuperado ya de la experiencia de I’m still here y de todo lo que pasó después de que la estrenaran como un documental cuando era todo ficción? ¡Claro! Seguimos siendo muy amigos. Lo que pasó con la película fue algo totalmente inesperado. Nosotros no queríamos hacer nada que engañara a nadie, pero la gente empezó a sacar sus propias conclusiones y todo se nos fue de las manos. Habíamos hecho la película así porque no podíamos pagar extras y la manera más barata de hacerlo era rodarla como si fuera un documental, sólo por eso.

Dicen que empezó a actuar porque se le daba mal el béisbol y porque le ofrecieron hacer una obra de teatro con 17 mujeres, pero él lo desmiente. “Realmente me gusta actuar, me gusta la gente que conforma el gremio de los actores, los directores, aunque todo lo que lo rodea no me parece demasiado divertido. Digamos que me gusta mucho lo que hago en mi trabajo, pero no me gusta el camino hasta la oficina. Es como si malgastara dos horas al día dentro de un coche y pasara todo el trayecto quejándome”.

Affleck dice, con su melena desmadejada y su barba bien poblada como argumentos bastante convincentes, que pase lo que pase aspira a seguir teniendo los veranos libres para viajar. A poder ser de cámping con sus dos hijos, Atticus e Indiana, de 8 y 12 años. Con ellos recorrió España el verano pasado de campamento en campamento. “Nos costó mucho encontrar un cámping en Barcelona y acabamos en uno que estaba muy cerca del aeropuerto. Fue terrible. No dejaban de pasar aviones”, dice. Y no cuesta creerle. Por ello espera que, a pesar de las alegrías que le está dando Manchester frente al mar, no se rompa su burbuja de normalidad. “A día de hoy, muy poca gente me reconoce por la calle y así es como me gusta. No hiere mi autoestima. De hecho, no quiero que cambie”.

Ben Affleck con su hermano Casey en la presentación de 'Manchester frente al mar' el pasado 14 de noviembre. Getty

Teniendo en cuenta que tanto su personaje en Manchester frente al mar como usted vienen de la misma región, en Massachussets, ¿reconoce en usted algo de esa parquedad emocional? Hay un cierto estoicismo en esta región, quizá sea por la geografía. El tipo de gente con el que he crecido parece tener mucho aguante en la vida. Me puedo identificar con el personaje, sí. Lleva una gran cantidad de heridas, de dolor, de luto, de arrepentimiento y no se permite expresarlo. Quiere mantenerlo en privado porque siente que es lo que merece. No quiere molestar a los demás, pero tampoco quiere dejar de sentirlo. No quiere llorar ni hablar de ello, porque eso sería liberarse. Y se siente como un globo lleno de agua, que si se relaciona con los demás acabará explotando y salpicando.

Pero usted ha puesto mucha de su personalidad en este personaje. Parece demasiado hecho a su medida a pesar de que en principio el papel estaba pensado para Matt Damon. No creo que la película hubiera sido muy distinta con él. El guion de Kenneth [Lonnergan, director también de la película] era así. Lo que me gustaba de él era la cantidad de cosas que están pasando a la vez dentro de cada personaje. Te explica la distinta manera en la que cada uno maneja el duelo, cómo se guardan los recuerdos, tanto los buenos como los malos. Los dolorosos y los felices. La gente sale adelante como puede: atrapados en el pasado o centrándose en el presente.

Los personajes torturados son ya una marca de la casa. ¿Tiene que ver con su personalidad real? ¿Tú crees? Yo no soy una persona muy torturada, desde luego no tanto como Lee. Este personaje requería fragilidad y, aunque era doloroso, fue un placer hacerlo. Y sobre la imagen que doy al público, no sé, la verdad es que no veo todas mis películas. Me gusta estar al margen de lo que dice la gente. Es terrible saber lo que el público piensa de ti, incluso cuando es bueno. Así que no sé cómo me percibe la gente.

"No soy tan rico, no tengo millones de dólares, así que a veces tengo que entender el trabajo sólo como trabajo. No debería haber dicho eso"

¿Cómo es eso de que no ve sus propias películas? A veces es mejor. No puedo decir cuáles, claro. Pero aunque en la medida de lo posible intento trabajar sólo en lo que realmente me gusta, no puedo olvidar que vivo de esto, que este es mi trabajo. No soy tan rico, no tengo millones de dólares, así que a veces tengo que entender el trabajo sólo como trabajo. No debería haber dicho eso. Por supuesto, vivo holgadamente, pero ser actor es mi forma de ganarme la vida y no siempre es con las películas que me gustaría. Por eso, hay veces que prefiero no ver la película que he hecho.

Ahora está preparando una película de la que es actor, director y guionista, Light of my life. Sí, y es un gran error hacer las tres cosas [ríe]. Me gustan los retos. A veces tiendo a meterme en algo que me resulta duro, que probablemente me lleve a equivocarme, pero que significa seguir mi instinto. En cualquier caso, siempre es difícil saber qué has hecho cuando estás tan dentro de algo.

Affleck con su mirada más intensa. Viste cazadora Prada sobre jersey Brooks Brothers. Michael Schwartz/ Ángela Esteban Librero

Esta entrevista se publicó en el número de enero de ICON y ha sido actualizada.

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