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Gobiernos en la sombra

En sistemas como el británico, un gabinete como el propuesto por Sánchez sirve para cohesionar a la oposición, arropar a su líder y facilitar su trabajo

El secretario general del PSOE Pedro Sanchez antes de la reunión en la Cadena Ser de Madrid.
El secretario general del PSOE Pedro Sanchez antes de la reunión en la Cadena Ser de Madrid.

Tanto hemos sufrido por la opacidad que rechazamos todo lo que huela a cerrado y fuera de los focos. Consolémonos pensando que es un sano instinto, y no la pura ignorancia, el que explica el rechazo de ciudadanía, medios de comunicación (¡y hasta de los propios integrantes!) al “Gobierno en la sombra” nombrado por Pedro Sánchez. Porque la idea nada tiene que ver con la opacidad, como la propia publicidad dada a su nombramiento demuestra, sino con, una vez más, el intento de importar tarde y mal una institución que nos es ajena. Se trata en esta ocasión de la institución del shadow cabinet británico, que allí tiene una larga tradición, como su parlamentarismo.

Allí, esos gabinetes han servido para cohesionar a la oposición, arropar a su líder y facilitar su trabajo. Tienen sentido en un sistema bipartidista, donde solo un partido puede estar en el Gobierno y solo uno en la oposición, por lo que su utilidad en un sistema como el nuestro, que cada vez se aleja más del bipartidismo, no es muy alta. Y tienen aún más sentido en un sistema de distritos uninominales como el británico, no de listas cerradas y distritos con múltiples candidatos como el nuestro, ya que aquellos dan lugar a diputados con mucho peso político (si ganan muchas veces en su distrito) y mucha independencia (pues no le deben el puesto al secretario general del partido sino a sus votantes). De ahí que un gabinete en la sombra sea una manera de construir una coalición de notables que apoye al líder de la oposición.

Esos gabinetes implican la especialización de un diputado de la oposición en los temas de cada ministerio del Gobierno. Siguen al ministro responsable de un tema de forma pertinaz y contumaz, de ahí que se les describa como su sombra o espejo. Y si se llegan al Gobierno, es muy probable que ocupen su cartera, tanto por su peso político dentro del partido como por su experiencia previa. Nada de eso ocurre en España: el gobierno en la sombra de Pedro Sánchez revela precisamente la debilidad tanto de su grupo parlamentario como de su ejecutiva. No hay atajos para llegar al poder. @jitorreblanca

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