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Vivienda en la Comunidad de Madrid

La calle más barata para alquilar casa está en Navalcarnero; la más cara, en Pozuelo de Alarcón

30 kilómetros y 13.349 euros separan los extremos del mercado inmobilario de la región, según Idealista

Las calles más caras y las más baratas de la Comunidad de Madrid

El portal Idealista ha tomado como referencia todas las calles de la Comunidad de Madrid en las que se ofrecen más de 10 viviendas en alquiler. Después, ha hecho la media aritmética del precio todas las casas, independientemente del tamaño, para calcular el valor medio de cada calle. Estas son las 25 con las medias más altas y las otras 25 con las más bajas.




Las calles más caras y más baratas de la capital

En este caso, Idealista ha tomado como referencia solo las calles de la ciudad de Madrid en las que se ofrecen más de 10 viviendas en alquiler. Después, ha hecho la media aritmética del precio todas las casas, independientemente del tamaño, para calcular el valor medio de cada calle. Estas son las 25 con las medias más altas y las otras 25 con las más bajas.


“Aquí había bares, pero los acabaron cerrando”, dice Félix Esteban una mañana de marzo en el barrio de El Pinar, en Navalcarnero. La calle con los alquileres más baratos de toda la Comunidad de Madrid (una media de 356 euros al mes, según los cálculos del portal inmobiliario Idealista) no está hecha de abigarrados edificios antiguos, sino que es una gran avenida de urbanizaciones con amplios espacios interiores, jardines comunitarios, columpios... Exactamente iguales a las que se pueden encontrar, por ejemplo, en Las Rozas o en Majadahonda.

Pero estas están en Navalcarnero, una localidad de 26.000 habitantes a 33 kilómetros al suroeste de la capital. En concreto, en la avenida Arroyo Juncal, alrededor de la cual se levantaron hace un lustro los centenares de casas que componen el barrio de El Pinar. Muchas de las cuales están hoy vacías. “En mi bloque debemos ser tres o cuatro vecinos”, asegura Emilio Rosado, encofrador de 37 años, señalando un edificio de una treintena de viviendas. Rosado y su mujer son de Móstoles (a 20 minutos de allí), pero decidieron mudarse a El Pinar con su hija “por la tranquilidad”. Admite, sin embargo, que hay desventajas, como tener que desplazarse siempre en coche.

El barrio se terminó de construir en lo más duro de la crisis económica, pero lo cierto es que la falta de servicios —el centro de salud está a unos cuatro kilómetros, no pasan por allí los autobuses interurbanos y la prometida estación de cercanías nunca se llegó a convertir en realidad— tampoco ha ayudado a llenar las numerosas viviendas que permanecen vacías. “La gente se lleva quejando mucho tiempo; se sienten un poco estafados”, remata Félix Esteban, vecino de Navalcarnero desde hace más de tres décadas, antes de continuar con su paseo matutino.

Hasta llegar a esa avenida de Arroyo Juncal, el portal Idealista ha tomado de sus bases de datos las calles en que se estén alquilando al menos 10 inmuebles en estos momentos y después ha hecho la media aritmética de lo que cuesta un arrendamiento medio al mes en cada dirección. Y el resultado muestra, para empezar, que entre los parámetros inmobiliarios clásicos (ubicación de la vivienda y características de tamaño, estado o antigüedad) en estos tiempos de crisis ha ganado mucha fuerza el factor de oferta o sobreoferta. Se ve en Navalcarnero, pero también en otros ejemplos de la lista como la avenida de la Estación de Valdemoro (473 euros), Juan Genovés en Torrejón de Ardoz (514) o Nicolás Fuster en Pinto (515), con promociones de los últimos años, algunas con jardín y piscina, que están resultando muy difíciles de ocupar a juzgar por la oferta.

Un hombre pasea por la avenida de Arroyo Juncal de Navalcarnero.

En el otro extremo de la balanza, a 30 kilómetros de Navalcarnero, en la calle más cara para alquilar, el volumen de oferta también es un factor importante. Se trata de la avenida de los Lagos, que recorre la lujosa urbanización de La Finca, en Pozuelo de Alarcón, un exclusivo vecindario de enormes casas individuales que acogen a muchos ricos y famosos (como al futbolista del Real Madrid Cristiano Ronaldo o en su al que fue su entrenador, José Mourinho) que viven durante algún tiempo en Madrid y, por lo tanto, prefieren hacerlo de alquiler.

La media por casa arrendada es de 13.705 euros al mes, 13.349 más que en Arroyo Juncal. Teniendo en cuenta, claro, que en un caso se refiere a un piso de uno o dos dormitorios y en el otro a un lujoso chalé en Pozuelo, el municipio más rico, no solo de Madrid, sino de España. Navalcarnero, por su parte, estaba en 2012 en mitad de la tabla en el ranquin de renta por habitante de Madrid.

Foto promocional de una propiedad en la exclusiva urbanización La Finca.

Los siguientes nombres de la parte alta de la lista tampoco sorprenderán: La Moraleja, más calles de Pozuelo... Llama la atención en la capital, sin embargo, que haya dos calles en el barrio de la Piovera —Sotillo (4.988 euros al mes) y Papa Negro (4.469)— por encima de la media de Serrano (4.086), la simbólica arteria que atraviesa tres de los cuatro barrios más caros de la ciudad a la hora de comprar una vivienda de segunda mano, según los datos de 2015 del Ayuntamiento de Madrid: Recoletos (5.843 euros el metro cuadrado), Castellana (5.036) y El Viso (4.545), siendo este último, además, el barrio con mayor renta de España. La calle más cara ahora mismo para alquilar en la capital, eso sí, está en el barrio de Castellana (Hermanos Bécquer, 6.525 euros de media). La más barata es Fray José Cerdeiriña (500 euros), en Campamento; este barrio si es de los más asequibles a la hora de comprar (1.638 euros el metro cuadrado), pero hay una treintena que son todavía más baratos en una lista que cierra San Cristóbal, en el distrito de Villaverde (925 euros el metro cuadrado).  

Todos estos datos sugieren que a nivel de calle hay sorpresas que no se ven al nivel de barrio o distrito; puede haber nichos especialmente más caros o más baratos en cada uno de ellos. Pero también sugiere que el mercado del alquiler se comporta de manera distinta al de compra, para empezar, porque sigue siendo una opción minoritaria (solo un tercio de los madrileños que están pagando por su vivienda alquilan, el resto compran), por lo que el volumen de oferta tampoco es homogéneo entre todos los barrios. Así, lo que señala esta estadística de Idealista no son las calles más caras y más baratas para vivir, sino en cuáles es más fácil encontrar alquileres más asequibles o más prohibitivos.

Otro ejemplo está en el segmento más asequible de la capital a la hora de alquilar, en concreto en los alrededores de la plaza de Lavapiés, con calles como Buenavista (528 euros), Salitre (568) o Amparo (579), en el céntrico barrio de Embajadores; Para comprar, sin embargo, el metro cuadrado de vivienda de segunda mano cuesta de media 3.000 euros. No es el más asequible: de hecho, hay 80 barrios más baratos (de un total de 129). El barrio se configura, eso sí, de unas viviendas, en general, muy pequeñas: el tamaño más común en el barrio está entre 30 y 45 metros cuadrados, según un estudio de la Universidad Rey Juan Carlos.

Ambiente en la intersección de las calles Esgrima y Amparo, en una imagen de archivo.

12 años para ahorrar la entrada del piso

Si usted ha decidido hoy comprar un piso en la ciudad de Madrid, hágase a la idea de que necesitará aproximadamente los siguientes 12 años de su vida para ahorrar el dinero necesario para pagar la entrada. Este es el cálculo que ha hecho en un estudio recién publicado la consultora inmobiliaria JLL, tomando como se toma como base una vivienda de 50 metros cuadrados y un dormitorio en el centro de Madrid, un sueldo medio de 1.350 euros al mes, un ahorro lógico del 10% de ese salario mensual y una entrada del 10% del precio de la vivienda. Así, ese hipotético aspirante medio a comprador de vivienda tardaría 144 meses (12 años) en ahorrar algo menos de 20.000 euros.

Parece mucho tiempo (que en todo caso se podría compensar algo con mucho esfuerzo ahorrador), pero es el coste de elegir como lugar de residencia el centro de las grandes capitales europeas. De hecho, el informe calcula un tiempo medio de ahorro de nada menos que 26 años para ahorrar esa misma entrada en Londres, 22 en París y 20 en Roma. Estocolmo (14 años), Praga (13) y Zúrich, Dublin y Berlín (los tres con 10), están en el entorno de Madrid. Otras ciudades, como Copenhague, con siete años de media, están por debajo.

También en la zona intermedia de la tabla aparece la ciudad de Madrid en cuanto al porcentaje del sueldo que debe dedicar un ciudadano medio a la vivienda: es el 48%, según el estudio de JLL. Se trata de un porcentaje muy por debajo de la cifra estratosférica que ha salido en el informe para Londres (79%), pero también bastante por encima del 38% de Zúrich. Al nivel de la capital de España están París (49%) y Dublín (50%). Los expertos aconsejan no dedicar más del 30% de los ingresos a pagar el alojamiento.