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Hacer una cama redonda gracias a Wallapop (y otros rollos en 'apps' de no ligar)

Linkedln, Bla Bla Car, Apalabrados... Son aplicaciones no enfocadas a buscar sexo. Pero cada vez más se utilizan para las relaciones íntimas

Hasta estos dos seres humanos son capaces de ligar en las nuevas 'apps'. Son Jim Carrey y Jeff Daniels en 'Dos tontos muy tontos' (1994). Cordon

Hace tiempo que lo de ligar saltó de la barra del bar a la pantalla del teléfono móvil. Tinder, Happn, Adopta Un Tío o Caoba son aplicaciones en las que encontrar el amor o un rollo de una noche, según lo que se busque. En unas se envían hechizos, en otras se hacen matches, pero todas ellas se parecen en lo esencial: pones unas cuantas fotos, añades una descripción atractiva, activas la geolocalización y a dejar que Cupido haga el resto. Parecía difícil la vuelta de tuerca en esto del amor 2.0, pero ha llegado, aunque de un modo involuntario. Ahora lo que está de moda es ligar con aplicaciones que, en principio, no tienen la función de ejercer de Celestina.

Wallapop, la aplicación que ha conseguido despejar las estanterías de objetos que acumulaban polvo a través de la compra venta entre particulares, es una de las que más flechazos provoca. También en LinkedIn, AirBnb y otras aplicaciones que deberían utilizarse con otro objetivo. O no. La clave está en que todas ellas incluyen una función de mensajería instantánea y ya se sabe desde los tiempos del IRC que los chats son para ligar.

Pero, ¿por qué cuando existen tantas opciones móviles para conocer posibles parejas se toma este desvío en el camino? Imma Turbau, experta en redes sociales y fundadora junto a José Nevado de Transilvania, una empresa especializada en BioBranding (crear identidades online y offline para empresas y marcas con las que posicionarlas), tiene la respuesta: “En las aplicaciones de ligar hay mucha más competencia, e implican que todos sepan a lo que vas. Estas otras son menos obvias y mucho más discretas”. Parece que, por muchos seguidores que queramos tener en Twitter, aún es importante el anonimato cuando se trata de ligar; la cantidad de perfiles alternativos que se crean en Facebook para poder conectarse a Tinder con discreción lo evidencian.

Es una cuestión de segmentación. Si conozco en una aplicación a alguien que vende una Thermomix y a mí me interesa la cocina, ya tenemos una conexión para empezar a hablar”, asegura Imma Turbau, experta en redes sociales

Este otro modo de ligar a través del móvil con aplicaciones que no lo dejan tan claro parece un buen refugio para los más tímidos. “También es una cuestión de segmentación. Si conozco en una aplicación a alguien que vende una Thermomix y a mí me interesa la cocina, ya tenemos una conexión para empezar a hablar”, asegura Imma Turbau. Pero no es lo mismo tirar la caña por una aplicación que por otra; igual que para ligar en la discoteca, en esto también hay protocolos. Tranquilo, que en ICON hemos conseguido testimonios de ligones alternativos para allanarte el camino.

WALLAPOP

“Conocí a mi chica gracias a Wallapop. Yo vendía una guitarra acústica y fue ella la que la compró. Cuando nos vimos para hacer el intercambio me contó que no sabía tocarla, así que me ofrecí a darle un par de clases”, cuenta Mario, barcelonés de 38 años. Ya se sabe que lo de la guitarra nunca falla y entre acorde y acorde, Mario terminó por ganarse el corazón de la chica con la que ahora vive.

Aunque también puede dársele un uso más atrevido, como el que recibe muchas veces Eli, un madrileño de 37 años: “El perfil en Wallapop es mío y de mi novia, aunque tenemos puesta una foto de ella”. Eli reconoce que lo decidieron tras comprobar que una chica tenía el doble de oportunidades de encontrar posibles compradores. “Nos han dicho de todo por el chat con la excusa de comprarnos cosas… Una pareja nos ofreció hacer una cama redonda cuando pusimos a la venta unos libros eróticos”. Wallapop ofrece todo un abanico de posibilidades e, igual que objetos, también se pueden encontrar todo tipo de personas. Es cuestión de dar con la oferta que mejor se adapte a lo que buscas.

“Oye, ¿qué vas a hacer con eso si no lo usas? Si no te gusta, súbelo. Que quieres otro, súbelo. Estamos cerca, bien cerca…”, dice la canción del último anuncio de Wallapop emitido en televisión. Jessica Amador, Responsable Social Corporativa de la aplicación, que ya suma 25 millones de usuarios entre España y Estados Unidos, asegura que buscaban dirigirse al público joven y urbanita: “La estética es muy festiva y, sí, algo sugerente. Siempre le hemos dado ese punto, esa chispa, a nuestros anuncios”. En Wallapop son conscientes de que sus usuarios no sólo utilizan la aplicación para comprar y vender, sino también para conocerse: “Una de las claves es el intercambio cara a cara, normalmente con gente que vive cerca de ti. Eso facilita la conversación y pueden surgir muchos tipos de relaciones, no sólo ligar. Hay casos de personas que han terminado trabajando juntos conociéndose por Wallapop”.

LINKEDLN

LinkedIn es una red en la que establecer contactos laborales. En principio, lo de ligar no está contemplado, pero ocurre con tanta asiduidad que incluso se crean aplicaciones como BeLinked, que aúna a personas que tienen contacto en LinkedIn y se pueden gustar. “LinkedIn es una red muy business, es fácil encontrar en ella personas con carreras e intereses similares. Los negocios son un lugar en el que tradicionalmente se conoce a la pareja”, dice la especialista Imma Turbau. A juzgar por lo extremadamente cuidadas y sugerentes de las fotos de los currículos virtuales, parece que en muchos casos hay una intención de buscar algo más que trabajo.

Nos han dicho de todo por el 'chat' con la excusa de comprarnos cosas… Una pareja nos ofreció hacer una cama redonda cuando pusimos a la venta unos libros eróticos

Aunque no fue el caso de Miguel, un madrileño de 32 años: “Lo cierto es que nunca he conseguido trabajo gracias a Linkedin, pero sí que encontré a una de mis novias”. Cuenta que fue curioso porque en realidad era una chica a la que ya conocía de antes: “Era amiga de amigos, podría haberla agregado a Facebook, pero no lo hice porque aún tenía fotos con mi ex”. LinkedIn es una red en la que la información que se comparte es mucho menos personal; un buen currículo es suficiente para impresionar. Una de las opciones de LinkedIn es la de recomendar actualizaciones y validar aptitudes; el equivalente a dar un Like en Facebook, a modo de señal. “En realidad, no tuvimos una interacción profesional. En seguida pasamos a lo personal. Utilizamos el chat para hablar durante días”, recuerda Mario, que cuenta que ese fue el modo de comunicarse hasta la primera cita. “La primera vez que quedamos fue para tomar unas cañas después del trabajo”. Para practicar el afterwork no es necesario compartir oficina.

VINE

Vine es esa plataforma de vídeos de Twitter que, en sus inicios, nadie tenía muy claro para qué servía. Pues resulta que al final su objetivo ha sido el de hacer reír. Los vídeos de seis segundos se han convertido en fuente de innumerables sketches con los que reír a carcajadas. Entre las mejoras incorporadas a la aplicación se incluyó la función de enviar mensajes entre los usuarios. Los que más peticiones de chat reciben son los que acumulan mayor número de seguidores, como César, un chico de Valencia que en Vine firma sus piezas de humor bajo el seudónimo Ensalada César. Este chico no se esperaba conseguir 9.000 seguidores en menos de un año; y mucho menos tenía pensado ligar gracias a Vine: “Tengo pareja y soy bastante despistado para estas cosas, pero creo que sí he tenido posibilidades. He recibido mensajes en los que se notaban las intenciones”.

Aunque César insiste en que nunca fue su objetivo, asegura que sí tiene nuevas amigas gracias a Vine: “A las chicas les gusta que les hagan reír”. Imma Turbau apoya el argumento de que la risa es un buen modo de conseguir ligar con el móvil: “El humor es uno de los ganchos en publicidad, en la vida y en el amor. Mostrándolo, es fácil que puedan surgir historias”. Aunque las relaciones que pueden encontrar en Vine usuarios con éxito son algo diferentes, ya que sus perfiles se han convertido en máquinas de generar fans. “A un viner le pueden salir ligues como a un cómico de televisión”, asegura Turbau, que cree que eso descompensa las posibilidades de ligoteo: “Lo de ligar con fans es otra historia, más bien poco recomendable”.

LinkedIn es una red muy 'business', así que es fácil encontrar en ella personas con carreras e intereses similares. Los negocios son un lugar en el que tradicionalmente se conoce a la pareja

TRIVIADOS Y APALABRADOS

Una de las ventajas de las aplicaciones móviles es que se han cambiado las llamadas a desconocidos por mensajes de texto: “Ya no tenemos la presión del directo, ha aumentado el tiempo de respuesta”, asegura Imma Turbau, que incide en que ahora hay más espacio para pensar la respuesta. Si a eso le sumamos un elemento mediador, que de pie a la conversación, como puede ser una aplicación de juego online, la presión casi desaparece del todo. Esa es una de las claves de Apalabrados, el Scrabble online al que se juega hasta en el Congreso; o el que ahora está más de moda, Triviados (parecido al Trivial Pursuit de mesa). La aplicación te permite crear un perfil para jugar con otros usuarios seleccionados aleatoriamente.

La clave, como en las otras, está en el chat. “Jugando a Triviados he conseguido practicar sexting [enviar mensajes o fotos de contenido erótico]”, confiesa un hombre de 44 años que prefiere no aportar más datos sobre su identidad. En más de una ocasión, asegura que consiguió compañeras de juego con las que pasar de las preguntas de historia, ciencia o espectáculos a otras más... íntimas. “Es muy excitante porque el reto empieza siendo intelectual, pero se acaba convirtiendo en algo físico”, dice. Y reconoce que nunca ha ido a más porque está casado. Diferente es la historia de Diego, un vallisoletano que se pilló gracias a Apalabrados: “Fue de las pocas veces que me quedé fastidiado cuando la historia se terminó”. A la chica la conocía por amigos comunes, se enteró de que jugaba al Apalabrados y la buscó para retarla a una partida. “Gracias al chat y al rollo provocador que enviaba con las palabras que formaba, empezamos a tontear”. Si es que lo de ligar, a fin de cuentas, es un juego.

Jonah Hill y Michael Cera haciendo de las suyas en 'Supersalidos' (2007). Cordon

BLABLACAR

Blablacar es la solución a los viajes en soledad: uno pone el volante, comparte con los que se apunten los gastos de gasolina y peaje, y a pasar las horas juntos en la carretera. Ya se sabe que ese es uno de los escenarios favoritos del cine, con género propio incluido: las road movies. Y es que un viaje es una situación ideal para entablar una amistad o enamorarse de golpe. Eso es justo lo que le ocurrió a Francisco, un creativo de 29 años, cuando se subió en un coche compartido que encontró por Blablacar: “Tenía una novia a la que iba a ver a Bilbao, pero cuando vi a la conductora con la que iba a compartir viaje me cambiaron los esquemas”.

Francisco recuerda que lo suyo no fue solo físico y que las horas de viaje que compartieron estuvieron llenas de magia. “Teníamos que recoger a otra persona a medio camino, pero incluso nos planteamos la posibilidad de no hacerlo porque estaba siendo increíble viajar juntos”. Aunque, finalmente, sí lo hicieron y el viaje se enfrió, igual que su relación: “Nos dimos los teléfonos, pero luego nunca quedamos. No iba a presentarme con mi novia, con la que al final la cosa tampoco salió bien”. Es lo malo de los viajes que en cuanto se llega al destino, se vuelve a la realidad.

COACH SURFING Y AIRBNB

Couch Surfing, una página web renovado como app móvil, ofrece la posibilidad de encontrar un sofá en el que dormir por la cara en cualquier parte del mundo. A cambio, los viajeros que los ocupan ofrecen los suyos para cuando sus huéspedes les visiten. Un servicio entre viajeros que promueve conocer gente para compartir techo, practicar idiomas y lo que se tercie. Al menos así lo ve Ramón, nacido en Sevilla en los ochenta, que lleva ya un tiempo formalmente emparejado, pero antes hizo sus pinitos amatorios por Coach Surfing. “La primera vez que lo usé me quedé en casa de una señora mayor, en Donosti. En seguida descubrí que podía pasármelo mucho mejor si iba a casa de chicas de mi edad”. Ramón cuenta que cuando viajas haciendo coach surfing, si cuadras con tu huésped, lo normal es que hagas planes en común: “Te lleva a hacer turismo, sales a cenar, a tomar unas copas… Si va muy bien, igual hasta acabas en la cama”. A él le ha ocurrido unas cuantas veces y reconoce que sus amigos han tenido experiencias similares.

Tenía una novia a la que iba a ver a Bilbao, pero cuando vi a la conductora con la que iba a compartir viaje me cambiaron los esquemas

AirBnb es la versión con dinero de por medio en la que los propietarios de inmuebles los alquilan enteros o una de sus habitaciones por unos días. También tiene otras utilidades, a juzgar por el foro que se ha abierto en Reddit, Airbnbsex, en el que sus usuarios cuentan las aventuras que han tenido gracias a la app. Aunque en esto de meterse en camas y sofás ajenos, Ramón hace una advertencia: “Una chica polaca que me invitó a quedarme en su casa me echó a los tres días porque me lié con una amiga suya”. Quizás el error fue el uso intencionado de la aplicación como algo más.

El componente que ha creado toda esta revolución hormonal en las aplicaciones que no eran para ligar ha sido la sorpresa. Ya se sabe que esa es una de las claves del amor y hay que mantenerla viva para que no se acabe nunca.

 

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