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Cartas al director

Evaluar al maestro sin recursos

Mi sobrina va a una escuela pública de Madrid, porque en mi familia siempre hemos creído en la educación estatal. Está en primaria y las Matemáticas se le han atascado. Su madre habló con la profesora, que dijo ser consciente de que la niña es brillante en todo lo demás, y le confesó que en su clase también se esfuerza. “Pero yo no puedo dedicarme a ella porque tengo al resto de la clase”, le vino a decir, por último. ¿A qué se dedica entonces, a los que van bien? Un maestro debe sacar a todos los alumnos adelante, con especial dedicación, cuando las circunstancias son adversas, que no dudo que lo sean, a aquellos que más lo necesitan. Si la niña va bien en todo, me temo que es la profesora la que debe corregir su didáctica. Y defiendo que el rendimiento de los alumnos también debe determinar el sueldo de los maestros. Mi sobrina irá a clases particulares. Y aquel que no pueda pagárselas ¿qué? ¿Para esto formamos a los maestros?— Celia M. Breña.

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