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Clinton y Moratinos sugirieron que Juan Carlos I llamara a Mohamed VI para resolver el 'caso Haidar'

La activista saharaui comenzó una huelga de hambre cuando la autoridades marroquíes le impidieron aterrizar en El Aaiún

En diciembre de 2009, con una opinión pública conmocionada por la huelga de hambre en la que se había embarcado la activista saharaui Aminetu Haidar, arreciaban las peticiones de que el Rey Juan Carlos mediara en la crisis que había comenzado cuando la autoridades marroquíes impidieron a la líder saharui aterrizar en El Aaiún, le requisaron el pasaporte y la confinaron en el aeropuerto de Lanzarote.

Frente a la negativa del Gobierno español a que interviniera el monarca español -"no es el momento oportuno", razonaban desde el Ejecutivo-, la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, y el entonces ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, mencionaron la posibilidad de que Juan Carlos I llamara a Mohamed VI para desbloquear la crisis, según un cable confidencial en el que se detalla la reunión que ambos mantuvieron el 14 de diciembre.

Tan solo tres días antes, Izquierda Unida, los sindicatos UGT y CC OO, tres premios Nobel -Günter Grass, José Saramago y Darío Fo- otro escritor que ganaría el premio al año siguiente, Mario Vargas Llosa, y más de 200 artistas como el director Pedro Almodóvar o Aitana Sánchez Gijón habían celebrado un acto para reclamar la intervención del Rey de España como último recurso para salvar la vida de una mujer que entonces llevaba 26 días sin comer. El mismo monarca envió una carta al líder de IU, Cayo Lara, en la que se mostraba dispuesto a realizar "las gestiones necesarias" para solucionar el conflicto, aunque la Casa Real recordaba que la política exterior no es competencia suya, sino del Gobierno, y que el Rey es tan solo una herramienta de esta política. Unos días más tarde, la número dos del PP, María Dolores de Cospedal, llegó a calificar de "dislate" la hipotética intervención del Rey y acusó al Gobierno de "esconder la cabeza" en la gestión del caso Haidar.

El conflicto terminó cuando el Gobierno marroquí, tras 32 días de de huelga de hambre, accedió a que la activista volviera con sus dos hijos a la capital del Sahara, El Aauín, a la que Haidar dijo que retornaría "viva o muerta". Más tarde, como ya publicó EL PAÍS , la embajada de EE UU criticó en un cable a Marruecos por considerar que había manejado el asunto de "manera desastrosa". "Finalmente el Gobierno marroquí ha acabado este terrible episodio demasiado tarde. Han hecho peligrar la relación con España y otros aliados", señalaba el número dos de la embajada, Robert Jackson.

En el cable confidencial del departamento de Estado filtrado por Wikileaks no hay muchas referencias más al conflicto saharui. Solo una frase en la que Clinton señala que EE UU, Francia y España necesitan colaborar para que Argelia abra sus fronteras. En el documento confidencial se mencionan además otros temas, como la mejora de las relaciones bilaterales entre Washington y Madrid, la presencia militar en Afganistán, la situación en los Balcanes, en América Latina e Irán, los detenidos en la base de Guantánamo.

Moratinos preguntó incluso a Clinton por lo que se podría hacer si se difundiera un reciente estudio sobre la contaminación que provocó el accidente de la localidad almeriense de Palomares en 1966, cuando se estrelló un avión, un bombardero y las armas nucleares que transportaba. El ministro español pidió a la responsable de la diplomacia estadounidense que hiciera lo que creyera que fuera útil para mejorar la visión de EE UU que tiene la opinión pública española.