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El alcalde de La Puebla del Río, culpable de malversación con el teléfono móvil

El jurado también considera que el ex concejal de Obras y Servicios Juan Carlos Benítez falsificó facturas

El jurado popular ha declarado culpable de malversación de fondos públicos al alcalde de Puebla del Río (Sevilla), Julio Álvarez (PSOE), por gastar 6.098 euros en llamadas privadas a una única mujer con su móvil oficial.

El jurado ha considerado culpable a Álvarez de este delito de malversación de fondos públicos pero no ha declarado probado que cometiera otro de falsedad, porque al ser descubiertos los hechos pidiese a otro concejal alterar las facturas telefónicas que le pidió la oposición.

Como autor material de la falsificación de las facturas ha sido declarado culpable el ex concejal de Obras y Servicios Juan Carlos Benítez (PSOE).

Según la denuncia presentada por los concejales de IU y del Partido Independiente de La Puebla, el alcalde gastó 6.230 euros en llamadas y mensajes SMS a su novia desde su móvil oficial entre septiembre de 1999 y febrero de 2001.

Junto al delito de malversación, Álvarez estaba imputado de ocultación de documentos y prevaricación por negar a la oposición información sobre estos gastos municipales.

Por su parte, el concejal Juan Carlos Benítez estaba imputado por falsedad documental, porque presuntamente escaneó y eliminó las llamadas comprometidas de las facturas telefónicas que facilitó a los grupos políticos.

En su declaración como imputado, realizada en noviembre de 2003, el alcalde sostuvo que su móvil oficial y el particular eran del mismo modelo y que los usó indistintamente, e incluso apuntó que en ocasiones se lo olvidaba en casa y podría haberlo usado cualquier miembro de su familia, en especial su hija. Durante el juicio, añadió que la destinataria de las llamadas era una vecina víctima de malos tratos a quien trataba de ayudar.

Además, alegó que al conocerse el caso restituyó a las arcas municipales todos los gastos ocasionados.

Según los denunciantes, el 77% de la facturación de su teléfono oficial corresponde a llamadas al teléfono móvil o fijo de su novia, al que también remitió miles de mensajes cortos y hasta 25 llamadas el Día de San Valentín. Los denunciantes sostienen que, además, el alcalde hizo después de febrero de 2001 nuevas llamadas particulares, cuyo consumo no se han podido determinar.